El continente vivirá su tercer año consecutivo de récord fotovoltaico, con un crecimiento interanual del 45% y el equivalente a 100.000 paneles solares montados cada día, según un nuevo estudio de Ember y African Tech Futures Lab
África está a punto de consolidarse como uno de los mercados solares de mayor crecimiento del planeta. Según un informe conjunto del centro de estudios energéticos Ember y la red de expertos African Tech Futures Lab, el continente instalará 17 gigavatios (GW) de energía fotovoltaica durante 2026, una cifra que confirmaría el tercer año consecutivo de récord en la materia, tras un salto del 45% interanual.
Para dimensionar la magnitud del fenómeno, los propios autores del estudio lo traducen en un dato que ya circula como viral en redes sociales: África está instalando, en promedio, 100.000 paneles solares por día, durante los 365 días del año.
Un «despegue» que las estadísticas oficiales no logran captar
El informe, titulado «El despegue de la energía solar africana que las estadísticas oficiales aún no pueden ver», pone el foco en un dato clave: el 75% de este crecimiento corresponde a paneles instalados en tejados —hogares, comercios y pequeñas industrias— que en la mayoría de los países no se contabilizan en los registros oficiales de capacidad energética.
De hecho, de los 54 países africanos, solo 36 publican informes oficiales sobre su capacidad solar, y apenas tres —Sudáfrica, Túnez y Tanzania— lo hacen con una frecuencia trimestral o mayor. Esta opacidad estadística ha llevado a Ember a advertir que buena parte del boom solar africano está ocurriendo «bajo el radar» de los gobiernos.
«Es increíble ver a tantas empresas y particulares, en tantos países africanos, optando por instalar energía solar. Los paneles se han abaratado tanto que la rentabilidad es innegable. Sin embargo, gran parte de este crecimiento pasa desapercibido», señaló el analista jefe de Ember, Dave Jones, quien en distintas declaraciones a medios internacionales calificó este fenómeno como un verdadero «take-off» (despegue) de la energía solar en el continente.
Los países que lideran la revolución solar
El estudio identifica que 36 de los 54 países africanos instalarán volúmenes récord de energía solar en 2026, y en 19 de ellos el crecimiento interanual supera el 100%. Entre los casos más llamativos:
- República Democrática del Congo (RDC): +544%
- Zimbabue: +282%
- Egipto: +176%
La nueva capacidad instalada en 2026 generará aproximadamente 23 teravatios-hora (TWh) al año, una cantidad que —según el propio informe— sería «suficiente para cubrir el crecimiento promedio anual de la demanda eléctrica de África durante la última década».
Además, hay diez países en los que la nueva energía solar sumará más del 10% a su generación eléctrica anual:
Sierra Leona (97%), Togo (24%), Somalia (21%), Yibuti (21%), RDC (14%), Comoras (14%), Namibia (12%), Liberia (12%), Chad (11%) y Lesoto (10%).
«Los países ya están dando un salto cualitativo hacia un crecimiento energético más rápido, seguro y limpio, y los gobiernos que se anticipen a esta tendencia obtendrán todos los beneficios», agregó Jones.
Una transición «caótica» que desborda a las redes eléctricas
El director de investigación de African Tech Futures Lab, Joel Nana, advirtió que los recursos energéticos distribuidos del continente «se están expandiendo rápidamente», y que en numerosos casos ya superan la capacidad de las redes eléctricas nacionales.
Según Nana, África atraviesa una transición energética «caótica y disruptiva», muy alejada del modelo ordenado que preveían las estrategias nacionales de electrificación. «Los responsables políticos deben empezar a responder a este cambio», sostuvo.
Este diagnóstico coincide con el de otros organismos internacionales: según la Agencia Internacional de la Energía (IEA), cerca de 600 millones de personas en África —casi la mitad de la población del continente— siguen sin acceso a la electricidad, mientras que la demanda energética podría crecer más del 50% hacia 2040. En ese contexto, el auge del autoconsumo solar aparece como una vía de electrificación más rápida que la expansión de las redes tradicionales.
China domina el mercado, pero la fabricación local despega
Pese al boom instalado, África sigue dependiendo casi por completo de las importaciones asiáticas: el 94% de los paneles solares instalados en el continente proviene de China, y buena parte del material importado se destina también a la reexportación regional.
Sin embargo, hay un cambio en marcha: la fabricación local de paneles solares en África se cuadruplicará en 2026, hasta alcanzar los 3,5 GW de capacidad productiva, impulsada por la apertura de nuevas plantas en Egipto y Tanzania. La ironía es que, según el informe, la mayor parte de esa producción se exportará a Estados Unidos, y no se destinará al mercado interno africano.
Este dato se enmarca en una tendencia más amplia detectada por Ember en informes previos: entre 2024 y 2025, las importaciones africanas de paneles chinos ya habían crecido un 60% interanual, alcanzando los 15.032 MW en los doce meses hasta junio de 2025, frente a los 9.379 MW del período anterior.
El fin de la era del diésel
Uno de los hallazgos más contundentes del informe tiene que ver con el impacto económico de la sustitución energética. Según los analistas, «parte de la energía solar está, sin duda, transformando la economía del diésel en África».
Las cifras son elocuentes: un año de importaciones de paneles solares chinos cuesta unos 2.400 millones de dólares (aproximadamente 2.000 millones de euros), mientras que generar esa misma cantidad de electricidad con diésel costaría esa cifra cada tres meses. En países como Nigeria, el ahorro derivado de dejar de usar generadores diésel permite recuperar la inversión de un panel solar en apenas seis meses, según cálculos previos del propio Ember.
En naciones como Sierra Leona y Chad, las importaciones solares ya equivalen a más del 50% de su capacidad de generación eléctrica reportada, un salto que expertos describen como una transición energética «bottom-up», es decir, impulsada desde abajo —por hogares, comercios y pequeñas empresas— antes que por grandes planes estatales.
«Una historia de éxito poco difundida»
El informe concluye con una reflexión que resume el espíritu de todo el estudio: «La rápida expansión de la energía solar distribuida en África subsahariana es una historia de éxito poco difundida. Sin embargo, dado que los países africanos ignoran este cambio, no están incorporando el auge de la energía solar distribuida en sus planes».
Para especialistas como Muhammad Mustafa Amjad, director de programas de la organización paquistaní Renewables First, esta transición energética impulsada por la energía solar barata «ya no es una opción, sino el futuro». «Tracking these additions is what makes the difference between a messy shift and an organised, accelerated one» («hacer seguimiento de estas incorporaciones es lo que marca la diferencia entre un cambio caótico y uno organizado y acelerado»), señaló el investigador.
Con 19 países creciendo a triple dígito, un mercado que crece pese a la falta de datos oficiales y un ahorro estructural frente al diésel, el continente africano se perfila como uno de los próximos grandes protagonistas de la transición energética global — aunque, según advierten los propios autores del estudio, sus gobiernos todavía no lo saben.
