Alarma en Escaba: prohíben nadar por una invasión de algas tóxicas

Tucumán restringe la natación y los deportes náuticos en el embalse Escaba tras confirmarse una floración masiva de algas con riesgo sanitario y ambiental

Las autoridades de Tucumán dispusieron restricciones preventivas e inmediatas en el embalse Escaba después de detectar una floración masiva de algas en sus aguas, un fenómeno que encendió las alarmas entre organismos ambientales y científicos de la provincia. La medida alcanza a todas las actividades que impliquen contacto directo con el agua, como la natación y los deportes náuticos, uno de los principales atractivos turísticos de este espejo de agua ubicado en el sur tucumano.

La decisión fue adoptada de manera conjunta por la Dirección de Flora, Fauna Silvestre y Suelos y la Subsecretaría de Medio Ambiente, dependientes de la Secretaría de Producción, en articulación con especialistas del Instituto de Ecosistemas de Aguas Continentales (IEAC) de la Fundación Miguel Lillo, la institución científica de referencia en biodiversidad del noroeste argentino.

Qué encontraron los científicos en el agua

Los equipos técnicos realizaron estudios ficológicos —el análisis específico de algas y microorganismos acuáticos— luego de observar a simple vista una proliferación fuera de lo común en el embalse. Según explicaron los especialistas, este tipo de fenómeno, conocido internacionalmente como “blooming” o floración algal, se dispara por la combinación de variables fisicoquímicas, hidrológicas y antropogénicas, es decir, causadas por la actividad humana.

El diagnóstico no es menor: el reporte advierte sobre riesgos ecotoxicológicos y sanitarios, con consecuencias negativas para todo el ecosistema del embalse. Entre los escenarios que los expertos no descartan figura la mortandad masiva de peces, un antecedente que ya golpeó a Escaba en el pasado, cuando una drástica bajante por sequía y el cierre de compuertas provocaron la muerte de miles de peces que llegaron a cubrir la superficie del agua como una marea blanca.

Las tres restricciones que rigen desde ahora

De manera preventiva, el Gobierno tucumano estableció:

  • Suspensión total de actividades con contacto directo con el agua, como la natación.
  • Restricción de los deportes náuticos que impliquen contacto con la superficie del embalse.
  • Límites a la extracción de agua para consumo que no cuente con el tratamiento adecuado.

Las autoridades remarcaron que el objetivo es reducir los riesgos para bañistas, turistas y pobladores mientras continúa el relevamiento de la situación ambiental.

Por qué las floraciones de algas son peligrosas para la salud

Aunque el comunicado oficial no detalló qué género de organismo provocó la floración en Escaba, en la mayoría de los casos registrados en Argentina este tipo de eventos está asociado a cianobacterias, también llamadas algas verdeazuladas, capaces de liberar cianotoxinas cuando proliferan de forma explosiva. Organismos de salud de distintas provincias que atravesaron alertas similares —en cuencas de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y Neuquén— coinciden en que el contacto con estas aguas puede derivar en irritación de piel, ojos y oídos, conjuntivitis, otitis, rinitis, vómitos, diarrea, dolores de cabeza y debilidad muscular. En los cuadros más severos, la exposición prolongada o la ingesta de agua contaminada puede afectar el hígado y el sistema nervioso.

Los grupos de mayor riesgo son los niños, las embarazadas y las personas inmunodeprimidas, según recomendaciones sanitarias difundidas en episodios similares en el país. Los especialistas insisten en que, ante la ausencia de tratamientos específicos, la prevención —es decir, evitar el contacto con el agua— es la principal herramienta para evitar complicaciones. Los síntomas suelen manifestarse dentro de las primeras 24 horas posteriores a la exposición.

Un embalse clave para el turismo y la economía del sur tucumano

El embalse Escaba no es un cuerpo de agua menor: se extiende sobre 541 hectáreas y alcanza una profundidad de hasta 65 metros, alimentado por los ríos Chavarría, Las Moras, El Chorro y Singuil, en pleno corazón de las Yungas tucumanas. Además de su función como reservorio para la generación hidroeléctrica, es un destino turístico muy elegido durante el verano por sus paisajes, su club náutico, la pesca de bagres, pejerreyes y tarariras, y su cercanía con atractivos como el Cementerio de los Ingleses y una de las mayores colonias de murciélagos de la Argentina, alojada en el paredón de la represa. La restricción impacta de lleno en la temporada de actividades recreativas de la zona, ubicada a unos 22 kilómetros de Juan Bautista Alberdi.

Qué sigue: monitoreo permanente

Las autoridades y los científicos del IEAC informaron que continuarán el monitoreo de distintas variables ambientales para determinar cómo evoluciona la floración algal. En función de esos resultados, no descartan definir nuevas medidas de mitigación o de manejo adaptativo del embalse.

Por el momento, la recomendación oficial es respetar las restricciones vigentes y evitar cualquier actividad con contacto directo con el agua del embalse Escaba hasta que se confirme que las condiciones sanitarias son seguras.