Argentina y Emiratos Árabes Unidos negocian un mega acuerdo por minería e IA

El canciller Pablo Quirno y el ministro emiratí Thani bin Ahmed Al Zeyoudi anunciaron en Nueva York el inicio de negociaciones para un CEPA que apunta a minería, inteligencia artificial, energía y centros de datos. El anuncio coincide con el lanzamiento del Corredor Andes-Atlántico junto a Estados Unidos, con hasta USD 7.000 millones comprometidos

El Gobierno argentino dio un paso decisivo en su estrategia de apertura comercial: anunció este jueves el inicio formal de negociaciones con Emiratos Árabes Unidos para alcanzar un Acuerdo de Asociación Económica Integral (CEPA), un instrumento que busca ampliar el comercio bilateral y, sobre todo, atraer inversiones multimillonarias en sectores estratégicos como la minería, la inteligencia artificial, la energía y los centros de datos.

El anuncio se conoció en simultáneo con otro hito: el lanzamiento del Corredor Andes-Atlántico, un programa de financiamiento con Estados Unidos que compromete hasta USD 7.000 millones para infraestructura, energía y minerales críticos. Dos frentes de negociación abiertos el mismo día, en la misma semana, con la Argentina como epicentro de una carrera internacional por sus recursos naturales y su potencial energético.

Un anuncio con sello de Naciones Unidas

La noticia se gestó lejos de Buenos Aires. En el marco del 81° período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, en Nueva York, el canciller argentino Pablo Quirno se reunió con el ministro de Comercio Exterior emiratí, Thani bin Ahmed Al Zeyoudi. De ese encuentro surgió un comunicado conjunto en el que ambos países ratificaron su voluntad de profundizar los lazos comerciales y dieron inicio formal a las negociaciones del CEPA.

«Dimos inicio a las negociaciones de un acuerdo de libre comercio que permitirá aumentar nuestras exportaciones y que también servirá de marco para las inversiones de XRG en el proyecto Argentina LNG», escribió Quirno en la red social X, acompañando el mensaje con la declaración conjunta.

Según el texto oficial, el objetivo del CEPA es ampliar las oportunidades comerciales para bienes y servicios de interés mutuo en una lista extensa de sectores: minería y minerales estratégicos, inteligencia artificial, centros de datos, productos farmacéuticos, energía, agroindustria, industria aeroespacial, turismo, infraestructura y desarrollo urbano.

No fue un anuncio improvisado. Ya en enero, Quirno había acordado con la ministra emiratí Reem Al Hashimy trabajar en una agenda de proyectos de infraestructura, minería, tecnología, agricultura y sector espacial. Y en julio, Al Zeyoudi había visitado Buenos Aires en el marco de los llamados «UAE Trade Days», donde se reunió con Quirno y con representantes del sector privado de ambos países.

Un vínculo comercial que crece a doble dígito

Los números explican el apuro por avanzar. El comercio no petrolero entre Argentina y Emiratos Árabes Unidos alcanzó los USD 767,5 millones en 2025, lo que representa un salto del 42,6% respecto de 2024, según datos oficiales emiratíes difundidos por la Agencia de Noticias de los Emiratos Árabes Unidos (WAM). En julio, Al Zeyoudi había calificado a Argentina como uno de los socios comerciales más relevantes de los EAU en toda América Latina.

El marco jurídico ya existente entre ambos países —el Tratado Bilateral de Inversiones y el Convenio para Evitar la Doble Imposición— fue señalado por las delegaciones como uno de los pilares sobre los que se construirá la nueva etapa de cooperación.

Vale aclarar que esta negociación bilateral corre en paralelo a otra vía: Argentina también negocia un acuerdo comercial con los EAU a través del Mercosur desde 2024, proceso que ya acumula cuatro rondas sin resultados definitivos. En agosto, Quirno había anticipado que el país avanzaría de forma bilateral si el bloque regional no acompañaba el ritmo que necesita el Gobierno, una señal clara de la estrategia de negociación por afuera del Mercosur que viene desplegando la Casa Rosada.

YPF y XRG, el capítulo energético que corre por otro carril

Dentro del comunicado conjunto, hay un capítulo que sobresale por su magnitud: la alianza entre YPF y XRG, la filial internacional de la petrolera estatal emiratí Abu Dhabi National Oil Company (ADNOC). Ambos gobiernos citaron esa sociedad como el modelo de cooperación que buscan replicar.

La alianza se enmarca en el megaproyecto Argentina LNG, que contempla inversiones totales cercanas a los USD 51.000 millones para construir una planta de gas natural licuado (GNL) con una capacidad inicial de 12 millones de toneladas anuales, ampliable en el tiempo. El proyecto, que también involucra a la italiana Eni, prevé licuar el gas no convencional de Vaca Muerta mediante dos unidades flotantes ubicadas frente a las costas de Río Negro. Las primeras exportaciones están proyectadas para 2030 o 2031.

«Seguimos expandiendo la nueva frontera exportadora de Argentina y creando más condiciones para producir y proyectar negocios a largo plazo», sintetizó Quirno.

El otro gran anuncio del día: Estados Unidos y el Corredor Andes-Atlántico

El mismo jueves, y como si la agenda internacional argentina se hubiera concentrado en 24 horas, el canciller Quirno y el subsecretario de Estado estadounidense Christopher Landau presentaron el Corredor Andes-Atlántico, una iniciativa que busca «fortalecer y modernizar la infraestructura que conecta los sectores económicos vitales de Argentina con los principales puertos del Atlántico y los mercados de Occidente».

El plan contempla inversiones en ferrocarriles, puertos, vías navegables, energía, oleoductos y conectividad digital, con el foco puesto en potenciar las exportaciones de petróleo, gas y minerales críticos, además del desarrollo comercial de Vaca Muerta.

¿Quién pone el dinero? El financiamiento se canalizará a través de tres organismos estadounidenses: el Export-Import Bank (EXIM Bank), la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC) y la Agencia de Comercio y Desarrollo, además de aportes del sector privado. El embajador de Estados Unidos en Buenos Aires, Peter Lamelas, precisó que «a través del EXIM Bank, Estados Unidos destinará hasta USD 7.000 millones para minerales críticos y energía en Argentina».

Esta iniciativa se enmarca, además, en la Asociación para la Infraestructura e Inversión Global del G7, lo que le otorga un paraguas multilateral adicional al compromiso bilateral entre Washington y Buenos Aires.

Lo que todavía no está confirmado

Pese al entusiasmo oficial, la declaración conjunta con Emiratos Árabes Unidos no precisó fechas para las próximas instancias de negociación del CEPA. Es decir: hay una hoja de ruta y una intención política clara, pero el cronograma de firma y entrada en vigencia del acuerdo todavía es una incógnita.

Por qué importa

En un solo día, la diplomacia económica argentina activó dos frentes simultáneos —uno con una potencia del Golfo Pérsico y otro con Estados Unidos— que comparten un mismo objetivo: capitalizar el potencial de Vaca Muerta, los minerales críticos y la posición geopolítica del país para atraer inversión extranjera directa en sectores de punta como la inteligencia artificial y los centros de datos. Para el Gobierno, se trata de una señal hacia los mercados de que la Argentina busca diversificar sus socios comerciales más allá de los bloques tradicionales, incluso negociando por fuera del Mercosur cuando lo considera necesario.