Autos autónomos en Buenos Aires: ¡la Ciudad ya tiene luz verde!

Con el respaldo del ingeniero fundador de Mobileye, la Ciudad de Buenos Aires se convirtió en la primera de Argentina en habilitar pruebas piloto de vehículos sin conductor en la vía pública. Cómo funcionará la normativa, qué dijo el especialista israelí y por qué crece la carrera global de los robotaxis

Buenos Aires dio un paso decisivo hacia la movilidad del futuro. Esta semana, el Parque de Innovación de Núñez fue escenario de un encuentro que combinó política, tecnología y una visita de peso: Mois Navon, uno de los ingenieros fundadores de Mobileye y considerado uno de los padres de la conducción autónoma a nivel mundial, se reunió con el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, para respaldar la flamante normativa que habilita pruebas piloto de autos autónomos en las calles de la Ciudad.

El evento, bautizado “Autos Autónomos, Innovación y Propósito”, reunió a empresarios, académicos, diplomáticos y referentes del ecosistema tecnológico local, en lo que el Gobierno porteño presenta como un movimiento estratégico para posicionar a Buenos Aires como hub de innovación en América Latina.

Qué dice la nueva normativa porteña

La resolución 170/SECT/26, publicada en el Boletín Oficial el 18 de agosto y firmada por el secretario de Transporte, Guillermo Krantzer, es la primera de su tipo en el país. El texto autoriza a empresas, universidades y centros de innovación a solicitar permisos para ensayar en la vía pública vehículos autónomos de Nivel 4 según la escala internacional SAE J3016 —el estándar que clasifica en seis categorías el grado de automatización de un vehículo— y también drones terrestres autónomos.

En el Nivel 4, el software asume de manera íntegra las decisiones de conducción dentro de la zona habilitada, sin que una persona deba manejar de forma constante. Sin embargo, la Ciudad decidió avanzar de manera gradual:

  • Vehículos de pasajeros: en esta primera etapa deberán llevar un conductor capacitado a bordo, en condiciones de retomar el control ante cualquier falla. Esa exigencia podría eliminarse en fases posteriores, si las empresas acreditan un desempeño técnico satisfactorio y mantienen vigentes las pólizas de seguro exigidas.
  • Drones terrestres —pequeños robots sobre ruedas para reparto de última milla, limpieza, mantenimiento o monitoreo urbano— podrán circular sin operador presencial desde el inicio del programa, siempre que cumplan los estándares técnicos requeridos.

Cada autorización será específica por proyecto: las operaciones quedarán limitadas a zonas, días, horarios y condiciones climáticas previamente aprobadas por la Secretaría de Transporte, con intervención de las áreas de Seguridad Vial y Movilidad. Los vehículos deberán llevar una “caja negra” para el registro de datos, contar con póliza de responsabilidad civil, presentar informes bimestrales de desempeño, permitir auditorías técnicas e informar de inmediato cualquier siniestro. El ministro de Movilidad e Infraestructura, Pablo Bereciartua, había adelantado semanas atrás que la prioridad regulatoria será la seguridad de terceros, con especial atención a menores, personas mayores y personas con movilidad reducida.

Por el momento, la normativa no precisa qué empresas participarán en los ensayos ni fija un cronograma público para el inicio de las pruebas.

«La Ciudad tiene todo para liderar esta revolución», afirmó Macri

Durante su exposición, el jefe de Gobierno porteño fue categórico sobre el momento tecnológico que atraviesa la ciudad: «Muchas de las transformaciones de las que hablábamos hace algunos años ya están pasando. Hoy en la Ciudad tenemos el primer marco normativo para vehículos autónomos que permite realizar pruebas piloto en el espacio público. La Ciudad tiene todo para liderar esta revolución», sostuvo Macri ante el auditorio reunido en Núñez.

El mandatario porteño enmarcó la iniciativa dentro de una estrategia de posicionamiento regional más amplia: «En la Ciudad tenemos un ecosistema de talento único formado por empresas, universidades, investigadores y startups. Nuestro objetivo es consolidarnos como un hub de innovación para América Latina».

Quién es Mois Navon, el ingeniero que «diseñó el cerebro» de los autos autónomos

La visita de Mois Navon no es un dato menor. Se trata de uno de los ingenieros fundadores de Mobileye, la compañía tecnológica israelí que revolucionó la industria automotriz al desarrollar el chip EyeQ, el sistema que permitió a los vehículos «ver» e interpretar el entorno mediante procesamiento de imágenes. Mobileye fue adquirida por Intel en 2017 en una operación valuada en 15.300 millones de dólares, uno de los mayores exits tecnológicos de la historia de Israel. Actualmente, la firma lidera el mercado global del sector con una participación del 80%, y sus tecnologías equipan a más de 250 millones de vehículos en todo el mundo.

Navon, nacido en Estados Unidos y radicado en Israel, tiene un perfil poco convencional: además de ingeniero, es rabino ordenado y doctor en Filosofía Judía por la Universidad Bar-Ilan, donde también dirige el centro dedicado a la ética en inteligencia artificial. En los últimos años redirigió su carrera hacia los dilemas éticos de la inteligencia artificial, un campo en el que asesora al Ministerio de Innovación, Ciencia y Tecnología de Israel en materia de políticas y regulación, y en el que —según trascendió— también ha colaborado con organizaciones como el Vaticano y compañías de IA como Anthropic.

Antes de su paso por Mobileye, Navon trabajó como ingeniero en la NASA, donde colaboró en el desarrollo del programa antimisiles conocido como «Guerra de las Galaxias», y también participó en el diseño de las pantallas de entretenimiento a bordo de aviones comerciales durante su etapa en IBM.

«En Buenos Aires no debería ser un problema»: el diagnóstico del experto sobre el tránsito porteño

Durante el encuentro, Navon evaluó positivamente las condiciones de infraestructura vial de la Ciudad frente a otras capitales de la región: «En Buenos Aires veo que tienen buen demarcamiento vial, buenas calles y señalamientos, no debería ser un problema la convivencia de autos autónomos con otros actores del ecosistema. En otras ciudades de Latinoamérica, donde el tránsito es verdaderamente desordenado, la situación no es la misma», señaló el especialista.

El ingeniero también remarcó que la clave para avanzar está en la regulación y los seguros: «Básicamente el Gobierno debe asegurarse de que la infraestructura esté bien para los autos autónomos y trabajar también en los niveles de seguros y responsabilidad», agregó, y subrayó la necesidad de incorporar una perspectiva ética al desarrollo de estas tecnologías para anticipar los desafíos que traerá su masificación.

En declaraciones adicionales recogidas durante su estadía en Buenos Aires, Navon trazó un paralelismo entre la regulación de la inteligencia artificial y la de las redes sociales, cuyas normas llegaron tarde, cuando sus efectos negativos ya estaban consolidados. Para el especialista, con la IA todavía existe una ventana de oportunidad para anticiparse a los riesgos antes de que la tecnología se despliegue a gran escala.

Un hub de innovación con la mirada puesta en la región

Del encuentro en Núñez también participaron el ministro de Movilidad e Infraestructura, Pablo Bereciartua; el director ejecutivo del Parque de Innovación, Yamil Santoro, y la subsecretaria de Relaciones Internacionales, Ana Ciuti. Santoro explicó el rol que busca cumplir el espacio: «La visita de Mois Navon nos permitió acercar esa conversación a la Ciudad y generar un espacio de intercambio con quienes están pensando, desarrollando y tomando decisiones sobre las tecnologías que van a definir los próximos años».

Semanas atrás, al oficializar la resolución, Bereciartua ya había adelantado detalles operativos del esquema: «No es necesario que vaya una persona dentro del vehículo, pero sí que la supervisión se realice desde afuera, según las reglas que fija el gobierno», explicó el funcionario, quien remarcó que la normativa toma como referencia experiencias de otras ciudades del mundo que ya avanzaron con esta tecnología.

El contexto global: la carrera de los robotaxis no para de crecer

La decisión porteña se da en medio de una expansión acelerada de la conducción autónoma a nivel mundial, liderada por Waymo, la división de robotaxis de Alphabet (dueña de Google). La compañía opera actualmente en más de diez ciudades estadounidenses —entre ellas Phoenix, San Francisco, Los Ángeles, Austin, Atlanta, Dallas, Houston, Miami, Nashville, Orlando y San Antonio— y sumó recientemente Denver, San Diego y Tampa a su mapa comercial, con una flota que ya supera los 4.000 vehículos autónomos. La empresa recibió además una inyección de capital de 16.000 millones de dólares de Alphabet y otros inversores para acelerar su despliegue internacional, con planes de desembarcar en Londres, Tokio, Nueva York y Chicago.

Un estudio reciente citado en medios especializados señaló que los robotaxis de Waymo, tras analizar más de 220 millones de millas recorridas de forma completamente autónoma, registraron 94% menos accidentes con heridos graves o fatales en comparación con conductores humanos en zonas y condiciones equivalentes. En paralelo, Tesla avanza con sus propios vehículos autónomos en ciudades como Austin, mientras que Zoox, la división de robotaxis de Amazon, prepara su lanzamiento público en Austin y Miami.

En ese escenario de competencia global, Buenos Aires se convierte en la primera ciudad de Argentina —y una de las pioneras en América Latina— en dar un marco legal formal a las pruebas de estos vehículos, en un contexto en el que otros países de la región, como Perú, ya siguen de cerca el desarrollo del caso porteño como posible antecedente regulatorio.