Brasil quiere la urea de Vaca Muerta y Mindlin ya negocia

Marcelo Mindlin, presidente de Pampa Energía, se reunió con un alto funcionario de Agricultura de Brasil para acelerar la exportación de fertilizantes desde Vaca Muerta. El país vecino importa el 92% de los que usa y ofrece un mercado de hasta 8 millones de toneladas anuales de urea.

Marcelo Mindlin mantuvo este miércoles un encuentro con Cleber Oliveira Soares, secretario ejecutivo del Ministerio de Agricultura y Pecuaria de Brasil, para analizar el futuro abastecimiento de urea y la integración de la producción argentina con la demanda brasileña. La reunión se produjo después de que el funcionario participara en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires de la jornada Perspectivas Agrícolas, donde compartió panel con el secretario de Agricultura argentino, Sergio Iraeta.

Para Mindlin, el vínculo es casi natural. «Brasil es el mercado natural para nuestra producción de urea», sostuvo el empresario, quien remarcó que el vecino compra entre 7 y 8 millones de toneladas por año a proveedores muy lejanos, mientras que la Argentina tiene en Vaca Muerta el gas para producirla de manera competitiva.

El gigante que necesita fertilizantes

Oliveira Soares es veterinario, exdirectivo de la Embrapa y número dos del ministro André de Paula. Asumió como secretario ejecutivo en abril de 2026, tras desempeñarse como adjunto desde 2023.

Sus números explican el interés brasileño. Brasil consume unas 50 millones de toneladas de fertilizantes NPK por año e importa el 92%. Más del 80% llega del hemisferio norte, sobre todo de Canadá, Rusia, China, Bielorrusia y Estados Unidos.

El funcionario también describió una crisis reciente de precios. Según dijo, la urea en Brasil llegó a subir alrededor de 500% en seis meses en medio del conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán, lo que obligó a buscar proveedores en Nigeria, Angola y China. Aunque el mercado hoy está más equilibrado, la vulnerabilidad quedó a la vista.

A eso se suma un déficit de cinco millones de toneladas de fósforo, que llevó al ministro De Paula a cerrar en Marruecos un acuerdo por 3,8 millones de toneladas para la próxima siembra.

«Brasil está listo para absorber y comprar lo que Argentina produce», afirmó Oliveira Soares en la Bolsa de Cereales. Añadió que el país vecino compra gas en Medio Oriente y China, y que la Argentina tiene reservas importantes y mucho más cerca.

Fértil Pampa: la megaplanta de Bahía Blanca

El proyecto que sostiene esta estrategia es Fértil Pampa, la subsidiaria que construirá una planta de urea granulada en el Polo Industrial de Bahía Blanca. La inversión asciende a US$ 2.700 millones, y hacia fines de 2029 la planta producirá 2,1 millones de toneladas anuales. Será la de mayor capacidad de América Latina y una de las más grandes del mundo.

Sus principales características:

  • Ocupará 80 hectáreas e incluirá una planta de amoníaco, dos líneas de urea granulada, una desalinizadora de agua, silos y logística portuaria para cargar camiones y buques.
  • La capacidad combinada será de 6.000 toneladas diarias, con conexión directa a los gasoductos de Vaca Muerta.
  • Se construirá en unos 41 meses.
  • Empleará a unas 300 personas una vez en operación. Durante la obra generará más de 3.500 empleos directos en el pico de actividad.
  • Aportará alrededor de US$ 1.000 millones anuales entre sustitución de importaciones y exportaciones. El Gobierno, por su parte, estimó un impacto superior a los US$ 800 millones anuales.

Es, según la compañía, la mayor inversión de su historia. La ejecución quedará en manos de Tecnimont, del grupo Maire, y de la constructora Sacde.

RIGI y respaldo oficial

El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) aprobó el proyecto el 31 de julio, tras una reunión de directivos de Pampa con el presidente Javier Milei en la Casa Rosada. La resolución 1468 del Ministerio de Economía fijó una inversión declarada de US$ 2.693 millones en cinco años y le otorgó la categoría de Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo.

Mindlin explicó que la estabilidad jurídica e impositiva del régimen facilita el acceso al financiamiento externo, y que los cuatro principales proyectos de Pampa y TGS suman casi US$ 11.000 millones. Entre ellos figuran el desarrollo de Rincón de Aranda, en Neuquén, y una planta de líquidos de gas natural de TGS en Bahía Blanca.

El régimen no está exento de críticas. Medios como La Política Online señalaron que la resolución permitiría cumplir parte de la exigencia de contratación nacional con una empresa del propio grupo económico. Las cámaras fabriles, además, cuestionan que el piso del 20% de proveedores locales sea bajo para proyectos con beneficios de largo plazo.

Más allá de la urea: gas y potasio

El interés brasileño no se limita a los nitrogenados. Oliveira Soares mencionó el potasio: Brasil consume unos 16 millones de toneladas por año y hoy lo compra a Rusia y Bielorrusia, mientras que la Argentina tiene recursos en la zona del río Colorado, entre Mendoza y Neuquén.

Iraeta coincidió con el planteo. Aseguró que el país tiene gas suficiente para abastecer toda su demanda de urea y, además, al menos la mitad de la que pueda requerir Brasil. Sobre el potasio, admitió que el proyecto quedó relegado por «complicaciones políticas».

Competencia y desafíos

La planta de Pampa se sumará a Profertil, que también opera en Bahía Blanca. Esta empresa produce cerca de 1,3 millones de toneladas de urea y unas 790.000 de amoníaco por año. Con ambas, la Argentina pasaría de abastecerse en parte con importaciones a convertirse en exportador regional de fertilizantes.

Los desafíos son concretos: sostener el financiamiento, cumplir los plazos hasta 2029, competir en precio con los grandes productores globales y consolidar acuerdos comerciales que aseguren la colocación del volumen exportable. La reunión con el gobierno de Lula da Silva apunta a ese último punto. Oliveira Soares lo resumió al decir que Brasil es un socio seguro para la Argentina.