La UNLP y Astillero Río Santiago avanzan con un prototipo nacional de impresora 3D para viviendas sociales. Con cien máquinas, aseguran, se podría resolver el déficit habitacional del país.
Una vivienda completa de 60 metros cuadrados, con paredes divisorias y aberturas listas, en apenas 24 horas. No es ciencia ficción: es el resultado del desarrollo conjunto entre la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y el Astillero Río Santiago (ARS), que avanza en la última etapa de pruebas de una impresora 3D de fabricación 100% nacional.
Así lo explicó Daniel Tovio, secretario de Producción, Innovación y Tecnología de la UNLP, quien remarcó el potencial de la tecnología para atacar uno de los problemas estructurales más urgentes de Argentina.
«Con cien impresoras se resuelve el déficit habitacional»
La frase, contundente, resume el espíritu del proyecto. Según los responsables de la iniciativa, escalar la producción es la clave: si se logran tener decenas de estas máquinas operando en simultáneo, sería posible iniciar y terminar un barrio completo en pocos días.
La impresora, instalada en el Polo Productivo y Social de la Universidad, en avenida 66 y 167 de La Plata, tiene una estructura de 6 metros de ancho por 3 de altura, lo que permite construir viviendas de hasta seis metros de ancho por el largo que se desee, en un solo piso.
Bajo costo, alta calidad y eficiencia energética
Entre las ventajas técnicas que destacan sus desarrolladores se cuentan:
- Rapidez constructiva: una casa completa en aproximadamente 24 a 50 horas, según la etapa del proyecto.
- Bajo costo comparado con los sistemas tradicionales.
- Alta aislación térmica e hidrófuga, con estándares similares a los utilizados en algunos países de Europa.
- Operación semiautónoma, que solo requiere asistencia en el abastecimiento de materiales y energía.
Industria nacional e inclusión social
El proyecto no solo apunta a la velocidad de construcción, sino también a generar un nuevo paradigma inclusivo. La idea es capacitar a vecinos de los barrios, especialmente mujeres, en terminaciones, instalaciones eléctricas y mantenimiento, para que puedan ser protagonistas tanto de la construcción como del cuidado posterior de sus propias casas.
Además, el desarrollo sumó a empresas locales, entre ellas una importante cementera, que trabajan en la mezcla del material constructivo, reforzando el carácter de industria 100% argentina.
Una respuesta tecnológica a un problema histórico
Con el déficit habitacional como uno de los grandes desafíos pendientes del país, la propuesta de la UNLP y el Astillero Río Santiago aparece como una alternativa innovadora: tecnología de punta, desarrollada localmente, que podría transformar la forma de construir viviendas sociales en Argentina y poner a la industria nacional al servicio de las políticas públicas de hábitat.
