Un influencer de caza fue denunciado penalmente por difundir imágenes de aves protegidas que habría cazado en la laguna Setúbal. El caso, que expuso una ONG ambientalista, derivó en una presentación del Ministerio de Ambiente de Santa Fe ante el Ministerio Público de la Acusación (MPA).
Durante meses, las fotos y los videos circularon sin filtro en sus perfiles. Cazador y influencer, el hombre mostraba a sus seguidores patos y otras aves silvestres abatidas en la costa santafesina. Esta semana, esa exhibición pública se convirtió en la principal prueba de una denuncia penal por caza furtiva.
Quién destapó el caso
La presentación ante el MPA se realizó luego de que el Centro para el Estudio y Defensa de Aves Silvestres (Ceydas), una organización ambientalista de Entre Ríos, expusiera en redes las fotografías y los videos publicados por el cazador. Según la entidad, el hombre subió durante varios meses y con absoluta impunidad registros de sus cacerías en la costa este de la laguna Setúbal, frente a la costanera santafesina.
Qué se le imputa
Tras la difusión pública del material, el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de Santa Fe denunció al hombre por presuntas infracciones a la Ley Provincial N.º 4.830 de Protección de Fauna. Desde la cartera que conduce Enrique Estévez explicaron que la presentación apunta contra «el ciudadano que realizó material fotográfico, difundido en redes sociales, donde se evidencia la caza ilegal de aves protegidas».
Según Ceydas, las actividades se habrían realizado fuera de temporada, en lugares donde la caza está vedada y sin la licencia correspondiente. La organización también planteó que las armas utilizadas carecían de habilitación y que se habrían observado piezas cobradas desde una embarcación. Otro punto de la denuncia es el presunto exceso de los cupos permitidos.
Las especies en las fotos
El material incluye una lista extensa de aves. Las imágenes mostraban ejemplares de pato picazo, sirirí pampa, sirirí colorado, pato capuchino, pato gargantilla, pato overo, pato cutirí, pato cuchara y pato de collar, muchas con caza regulada o prohibida. Entre ellas, el pato capuchino, el pato gargantilla y el pato overo están protegidos a nivel provincial.
El caso podría tener un alcance mayor. Según se informó, el influencer podría haber afectado también al pato crestudo, una especie amenazada cuya caza está prohibida en toda la Argentina. Además, Ceydas sostuvo que el cazador mostraba animales muertos y embalsamados.
A 2.000 metros del Ministerio de Ambiente
Un dato agrega tensión política al expediente. Según Ceydas, parte de la actividad se desarrollaba en la costa este de la laguna Setúbal, a unos 2.000 metros del edificio del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de Santa Fe. Es decir, las cacerías habrían ocurrido casi a la vista del organismo encargado de controlar la fauna de la provincia.
Quién es el denunciado
Varios medios lo identificaron como Milton Fabricio Espeche. Infobae informó que tiene 38 años y trabaja en el Hospital Cullen. Como en toda causa en trámite, rige la presunción de inocencia: por ahora se trata de una denuncia y la Justicia deberá determinar si hubo delito y qué responsabilidad le cabe.
Qué pasó con sus redes
Cuando el caso se hizo público, las cuentas del influencer pasaron a modo privado. Aun así, según Ceydas, buena parte de la evidencia había estado disponible de forma abierta durante meses, y la organización puso a disposición de la Justicia toda la información recopilada.
Un antecedente para la fauna silvestre
Tras conocerse la denuncia, Ceydas celebró en redes con un mensaje que se volvió eslogan del caso: «Entre todos lo logramos». Para el ambientalismo, el episodio deja una señal clara: la exposición en redes sociales puede ser tanto un escaparate para la caza furtiva como la prueba que termina en los tribunales.
Qué se espera ahora
El MPA deberá evaluar el material aportado, determinar si hubo infracciones a la ley provincial y definir los pasos de la investigación. Según Infobae, la provincia pidió además que se aplique una multa. Mientras tanto, el debate sobre los controles de caza, las vedas y el uso de las redes sociales para difundir prácticas ilegales queda abierto en Santa Fe.
