Córdoba va por el hidrógeno verde: proyectan una planta para producir e-metanol

El proyecto Villa María New Energy prevé 20.000 toneladas anuales de hidrógeno renovable y 110.000 toneladas de e-metanol, un combustible sintético para el transporte marítimo y la industria química. Cuenta con respaldo de Alemania y posiciona a Argentina en la carrera por la descarbonización y los combustibles limpios.

Córdoba se perfila como un nuevo polo de la transición energética argentina. El proyecto Villa María New Energy contempla construir una planta de gran escala para producir e-metanol e hidrógeno verde en territorio cordobés. La iniciativa se conoció a fines de septiembre de 2026.

Una alianza con respaldo alemán

Detrás del desarrollo hay una alianza entre las empresas eab New Energy y SEG Ingeniería, que buscan consolidar una infraestructura acorde a los estándares internacionales de descarbonización.

SEG Ingeniería tiene antecedentes en el rubro. Participó junto a la alemana Enertrag en el proyecto Tambor Green Hydrogen Hub, en Tacuarembó, Uruguay, cuya primera fase prevé convertir el hidrógeno en e-metanol renovable.

El otro pilar es el programa H2Uppp. Lo implementa la agencia alemana GIZ por encargo del Ministerio Federal de Economía y Acción Climática de Alemania, y facilita la cooperación público-privada. La iniciativa alcanza a seis países latinoamericanos: México, Brasil, Chile, Colombia, Argentina y Uruguay.

Según una convocatoria anterior del programa, el financiamiento va de 50.000 a 2 millones de euros, y los privados deben aportar al menos la mitad del contrato

Las cifras de la planta

  • Electrolizador de 200 MW. Descompone el agua mediante energías renovables para obtener hidrógeno limpio.
  • 20.000 toneladas anuales de hidrógeno renovable. Servirán para usos directos o para combinarse con fuentes de carbono.
  • 110.000 toneladas anuales de e-metanol, el producto final de mayor valor agregado.

Qué es el e-metanol y por qué importa

El e-metanol se obtiene al combinar hidrógeno verde con dióxido de carbono capturado. Es muy demandado a nivel global por el transporte pesado, el marítimo y el sector químico como alternativa a los combustibles fósiles, sin rediseñar por completo motores e infraestructura.

La navegación comercial es el mercado más visible. Maersk recordó que el transporte marítimo explica cerca del 3% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Su flota mundial, de unos 100.000 buques, consume 300 millones de toneladas de combustible al año. La naviera tiene buques con capacidad de operar con metanol y otros 20 en pedido, con la meta de cero emisiones netas en 2040.

Un mercado prometedor, pero con desafíos

El camino no está exento de obstáculos. En 2024, un directivo de Maersk admitió que proveedores de metanol verde no podían cumplir entregas prometidas dos años antes, y la empresa pasó a complementar su estrategia con GNL. Aun así, la compañía sostuvo que el metanol seguirá siendo su principal apuesta de largo plazo. Para proyectos como el cordobés, el desafío será asegurar compradores y financiamiento en un mercado que todavía se está formando.

Argentina y el hidrógeno verde

Córdoba se suma a un mapa que ya tiene otros desarrollos. En Santa Cruz avanza Gaucho, el primer proyecto público-privado de hidrógeno verde del país, que proyecta 0,62 millones de toneladas anuales de hidrógeno y 3,51 millones de amoníaco verde. También forma parte del programa H2Uppp.

En el plano científico, la provincia ya dio un paso propio. Un equipo de la Universidad Nacional de Córdoba, junto al Gobierno provincial y la empresa Fluorita Córdoba, construyó el primer electrolizador fabricado en Argentina, un prototipo de 5 kW escalable a 10 kW que produce hidrógeno con energía solar y agua. La diferencia de escala con los 200 MW proyectados muestra el salto que plantea Villa María New Energy.

Impacto esperado

Con este tipo de proyectos se busca aprovechar las ventajas comparativas en recursos renovables y articular con fondos e inversores internacionales. La iniciativa dinamizaría la economía local y marcaría el rumbo hacia una matriz productiva descarbonizada.

Lo que aún no se conoce

Las fuentes consultadas no precisan el monto de inversión, el cronograma de construcción, el origen del CO₂ ni los compradores del e-metanol. Tampoco detallan la fuente de energía renovable que alimentará el electrolizador ni la ubicación exacta dentro de Córdoba, más allá de lo que sugiere el nombre del proyecto. Son los datos que definirán si la iniciativa pasa del anuncio a la planta operativa.