DiCaprio se reúne con Lula y ya frenó a las mineras en Chile

Leonardo DiCaprio redobla su ofensiva ambiental en Sudamérica: se reunió con Lula da Silva en Brasilia para hablar de la Amazonía y los derechos indígenas, mientras su ONG Re:wild compró una isla clave en la Patagonia chilena para blindarla de la minería y donarla como parque nacional.

Hollywood y la política latinoamericana volvieron a cruzarse. En las últimas horas, el actor y activista Leonardo DiCaprio protagonizó dos movidas que reafirman su perfil como uno de los conservacionistas más influyentes del planeta: una reunión de alto perfil con el presidente de Brasil y la confirmación de que su fundación ya frenó proyectos mineros y forestales sobre una isla remota del sur de Chile.

El encuentro en el Palacio del Planalto

Este miércoles, Lula da Silva recibió a DiCaprio en el Palacio del Planalto, sede del Gobierno brasileño, en un encuentro que se extendió durante 40 minutos. El mandatario le expuso al actor las medidas de su administración para reducir la deforestación en la Amazonía y crear nuevas reservas para pueblos originarios.

DiCaprio, por su parte, recordó una visita realizada hace 25 años a la región amazónica del Xingú, donde se reunió con el histórico cacique Raoni Metuktire, símbolo mundial de la defensa de la selva y los pueblos indígenas. El actor llegó acompañado por Wes Sechrest, director ejecutivo de su organización, quien destacó la creación del Fondo Bosques Tropicales para Siempre, un mecanismo que compensa económicamente a los países que preservan sus bosques y, a la vez, ofrece retornos a los inversores.

Del encuentro también participaron la primera dama Janja Lula da Silva, el ministro de Pueblos Indígenas Eloy Terena y el ministro de Medio Ambiente João Paulo Capobianco.

Tierras raras: el trasfondo geopolítico

La reunión se dio en paralelo a un debate clave en el Congreso brasileño: los legisladores aprobaron un proyecto de ley que amplía la capacidad del Ejecutivo para intervenir en el negocio de las tierras raras y ofrece incentivos fiscales a las empresas que procesen esos minerales dentro del país. El texto, que ahora deberá promulgar o vetar Lula, faculta al Gobierno a vetar acuerdos con compañías extranjeras que comprometan la seguridad económica o geopolítica de Brasil.

El país sudamericano posee las segundas mayores reservas mundiales de estos minerales estratégicos, solo detrás de China, aunque todavía carece de la tecnología para procesarlos a gran escala. Empresas de Estados Unidos y el Gobierno de Donald Trump mostraron interés en Brasil como proveedor, pese a las tensiones generadas por los aranceles aplicados a las exportaciones brasileñas. Un antecedente sensible sobrevoló el debate legislativo: a fines de abril, la firma brasileña Serra Verde fue adquirida por la estadounidense USA Rare Earth en una operación valuada en unos USD 2.800 millones.

La otra jugada de DiCaprio: una isla contra las mineras en Chile

Mientras se preparaba el viaje a Brasil, se confirmó otra noticia que consolida la agenda ambiental del actor en la región: su organización Re:wild frenó de forma definitiva las actividades mineras y forestales sobre la isla Guafo, un territorio de 197 kilómetros cuadrados ubicado en el archipiélago de Chiloé, en el sur de Chile.

Conocida por la comunidad científica como la «pequeña Galápagos», la isla estaba en venta desde 2020 y despertaba el interés de proyectos de extracción de carbón y tala de madera. La operación, cerrada en abril de 2025 y estimada en USD 30 millones, fue liderada por Re:wild junto a la Fundación Wyss, Art into Acres, la Fundación Jeff y Marieke Rothschild y las organizaciones Cultiva y WWF Chile.

El valor ecológico del territorio es excepcional: Guafo alberga la mayor colonia reproductora del mundo de pardelas sombrías, aves marinas que migran más de 40.000 millas entre hemisferios cada año, además de pingüinos de Magallanes, poblaciones de nutrias marinas en peligro de extinción y aguas donde se alimentan ballenas azules y sei.

La estrategia de la ONG no contempla quedarse con la tierra: el plan es donarla al Estado chileno para que sea declarada parque nacional, garantizando así una protección permanente frente a las industrias extractivas. El Ministerio de Medio Ambiente de Chile ya confirmó las gestiones para avanzar en esa dirección.

El reclamo de las comunidades originarias

La compra no estuvo exenta de polémica. Las comunidades mapuche-williche de Quellón, que impulsan desde hace años la iniciativa ancestral «Wafo Wapi» para proteger el ecosistema marino-costero bajo administración de los pueblos originarios, se enteraron del traspaso a través de la prensa y no fueron incluidas desde el inicio del proceso. Para destrabar el conflicto, representantes de Re:wild y WWF Chile abrieron canales de diálogo con líderes indígenas y pescadores artesanales, con el objetivo de que el futuro parque nacional respete también los usos sustentables de las comunidades ancestrales.

Un activista con tres décadas de trayectoria

DiCaprio construyó su perfil ambientalista desde 1998, cuando, con apenas 24 años, creó su propia fundación enfocada en la conservación de zonas silvestres, la protección de los océanos, el cambio climático y los derechos indígenas. Ese compromiso lo llevó a ser nombrado Mensajero de la Paz de las Naciones Unidas para el Cambio Climático y a producir documentales como Before the Flood e Ice on Fire.

Su vínculo con Brasil y la Amazonía tiene además un antecedente tenso: en 2019, en medio de los grandes incendios que arrasaron la selva, el entonces presidente Jair Bolsonaro llegó a acusarlo, sin pruebas, de financiar el fuego. DiCaprio negó la acusación y remarcó su respaldo a las comunidades brasileñas que trabajaban para proteger el territorio, a través de una donación de cinco millones de dólares canalizada por su fundación Earth Alliance al Amazon Forest Fund.

Entre Brasilia y la Patagonia chilena, la agenda de DiCaprio deja un mensaje claro: la protección de la Amazonía, los territorios indígenas y los ecosistemas más frágiles de Sudamérica se consolida como una de las causas centrales de su segunda vida como activista global.