El argentino que convierte guano en oro biológico y conquista el ranking de Bill Gates

Startup argentina de biotecnología agrícola, biofertilizantes carbono negativos y agricultura regenerativa: Caligenia ingresó al Top 25 de cleantech de América Latina con tecnología propia desarrollada en Buenos Aires.

Tenía 25 años, una preocupación que lo perseguía desde la universidad y ningún laboratorio dispuesto a escucharlo. Hoy, a los 29, Nicolás Barbarosch lidera una de las empresas de biotecnología agrícola más prometedoras de América Latina, fue seleccionado entre más de 300 competidores para integrar el Top 25 Cleantech Startups de la región y cuenta con el respaldo de Breakthrough Energy, la iniciativa climática impulsada por Bill Gates.

La empresa que fundó se llama Caligenia, en homenaje a una diosa de la mitología griega vinculada a la fertilidad de la tierra. Su misión es tan concreta como ambiciosa: convertir residuos orgánicos como el guano de gallina en biofertilizantes y enmiendas carbono negativas capaces de restaurar suelos degradados y contribuir a mitigar el cambio climático.

«Transformamos mierda en oro biológico», sintetizó Barbarosch sin eufemismos. «La idea y el objetivo es ir por todo el mundo.»

De Beijing a un gallinero bonaerense

El recorrido de Barbarosch no sigue una línea recta. Mientras estudiaba Ingeniería Industrial en el ITBA, viajó a Alemania como parte de un intercambio estudiantil y luego pasó un mes en Nueva Zelanda. Más tarde, pasó seis meses en Beijing, donde profundizó su formación y descubrió tecnologías vinculadas con la transición energética, y realizó una pasantía en una automotriz donde comenzó a interiorizarse sobre el hidrógeno verde.

De regreso en la Argentina, la pandemia funcionó como catalizador. Su participación en TechTrek, una organización estudiantil del ITBA, lo llevó a Silicon Valley, donde conoció de cerca a fundadores de unicornios argentinos. Mientras hacía una pasantía en Genneia, una de las principales empresas de energías renovables del país, un amigo de la facultad lo presentó a Gridx, un fondo que junta ciencia con negocios.

Ese contacto lo cambió todo.

La máquina que se alimenta a sí misma

Gridx es una aceleradora y fondo de capital de riesgo que se especializa en transformar proyectos científicos biotecnológicos en startups exitosas, actuando como un puente entre científicos y emprendedores para crear empresas que resuelven problemas de salud, agro y bioindustria.

Fue allí donde Barbarosch encontró un proyecto que transformaba guano de gallina en biocarbón para uso agrícola, pero con un problema central: su alto consumo de energía representaba un obstáculo para escalar el proyecto.

La respuesta fue diseñar la solución desde cero. El equipo desarrolló una máquina propia que sea autosustentable, es decir, que no consuma energía y que a la vez genere energía renovable. Así nació el corazón tecnológico de Caligenia: un sistema que combina hardware, software, biotecnología e inteligencia artificial para procesar guano, eliminar patógenos y olores, y potenciar el material resultante con bacterias promotoras del crecimiento vegetal.

El proceso elimina el 100% de todos los patógenos y olores que tiene el guano y lo transforma en un biochar con propiedades específicas.

Dos productos, un mismo objetivo

La startup trabaja hoy con dos líneas de productos: una sólida, enfocada en la restauración de suelos degradados, y otra líquida, orientada al tratamiento de semillas para mejorar la respuesta de los cultivos frente a estrés hídrico o térmico. La tecnología apunta especialmente a suelos salinos y ácidos, problemas que recortan la productividad agrícola en vastas regiones del continente.

«Queremos que con una inversión muy pequeña el productor pueda obtener mayores rindes y esté protegido si hay sequías, heladas o distintas adversidades ambientales», afirmó Barbarosch.

En la actualidad, la firma está en fase de validación dentro de una granja avícola, donde evalúa el funcionamiento de la tecnología en condiciones reales. La meta es iniciar la comercialización en 2026, con el respaldo financiero de Gridx.

El reconocimiento global

A los 29 años, Barbarosch logró que la startup fuera distinguida entre las Top 25 Cleantech Startups de Latinoamérica 2025, un reconocimiento otorgado por Cleantech Group con apoyo de Breakthrough Energy, la iniciativa impulsada por Bill Gates. La selección partió de más de 300 nominaciones y apuntó a las compañías con mayor potencial de impacto transformador en la región.

Para Barbarosch, ese reconocimiento no es un punto de llegada sino una validación de una premisa: la innovación aplicada al agro puede resolver problemas ambientales y productivos al mismo tiempo.

La startup opera como residente del Parque de Innovación de la Ciudad de Buenos Aires, una condición que, según el propio emprendedor, «ordena a la empresa, le da infraestructura y le permite crecer más rápido en un entorno colaborativo».

Un pasivo que se vuelve activo

Lo que Caligenia propone es una inversión conceptual: donde antes había un desecho contaminante, buscan generar un insumo premium para restaurar suelos y optimizar cultivos. En un sector agrícola presionado por la necesidad de producir más con menor huella ambiental, la apuesta es posicionarse como parte de una nueva generación de soluciones que no eligen entre rentabilidad y regeneración, sino que las combinan.

El camino que resta es largo. Pero la dirección, al menos para este ingeniero industrial de 29 años que empezó preocupado por el calentamiento global en las aulas del ITBA, ya está trazada.