El basural chileno que la ONU detectó desde el espacio como el mayor emisor de metano del mundo

Un vertedero a 60 kilómetros de Santiago supera a pozos petroleros y minas de carbón de todo el planeta. Tres instalaciones chilenas figuran en el top 10 global. El país enfrenta una paradoja ambiental de alcance mundial.

Un relleno sanitario ubicado en la comuna de Tiltil, en la Región Metropolitana de Chile, ocupa el primer lugar del ranking mundial de los 50 sitios de origen humano que más metano liberan a la atmósfera, según un informe publicado por el Programa de Naciones Unidas para el Medioambiente (PNUMA). El sitio emite más de 100.000 toneladas anuales de ese gas, cuyo poder de calentamiento es 80 veces superior al del dióxido de carbono. Los datos fueron recopilados mediante una red de cerca de treinta satélites con información actualizada a abril de 2026.

Se trata del relleno sanitario Loma Los Colorados, explotado por la empresa KDM, que el informe del PNUMA y el Observatorio Internacional de las Emisiones de Metano (IMEO) identifican como la principal fuente individual de metano visible desde el espacio. El resultado sorprendió a la comunidad científica internacional porque, por primera vez con datos satelitales sistemáticos, un vertedero de residuos urbanos supera en emisiones a grandes instalaciones petroleras y gasísticas que históricamente se consideraban los principales focos de contaminación.

Un país, tres bombas de tiempo

El informe también ubica a otro relleno chileno en el séptimo lugar del listado: el sitio Santa Marta, del Consorcio Santa Marta, localizado en la comuna de Talagante, a unos 50 kilómetros al sur de la capital. A ese par se suma un tercer emplazamiento. El estudio identifica una tercera instalación chilena en el puesto 31 del ranking: un vertedero ubicado a unos 15 kilómetros al sur de la ciudad de Chillán, con emisiones estimadas superiores a las 20.000 toneladas anuales de metano. La concentración de tres sitios nacionales en el top 50 convierte a Chile en uno de los países con mayor presencia en ese listado global.

El impacto de estas cifras se vuelve más concreto con una comparación que los científicos utilizan para dimensionarlo: se estima que un vertedero que emite cuatro toneladas de metano por hora contribuiría tanto al calentamiento global como un millón de SUV o una gran planta de energía de carbón de 500 megavatios operando de forma continua.

Por qué el metano importa más que el CO2 en el corto plazo

El metano (CH4) no es el gas de efecto invernadero más abundante en la atmósfera, pero sí uno de los más urgentes de reducir. Los científicos lo consideran responsable de al menos una cuarta parte del calentamiento climático actual. A diferencia del dióxido de carbono, cuya reducción tarda décadas en reflejarse en el clima, actuar sobre el metano produce efectos casi inmediatos, lo que lo convierte en una de las palancas más eficaces para frenar el calentamiento en el corto plazo.

El relleno Loma Los Colorados recibe aproximadamente el 60% de los residuos de la Región Metropolitana y, según la empresa operadora, desde 2007 desarrolla un proyecto de captura y valorización energética del biogás, captando más de 10.000 metros cúbicos por hora para generación eléctrica, quema controlada y producción de gases industriales. Pese a esa infraestructura, las mediciones satelitales revelan que las fugas siguen siendo masivas.

Las respuestas del sector y del Estado

Ante la presión de los datos, operadores y gobierno han acelerado compromisos. El impulso a los mecanismos del Artículo 6.2 del Acuerdo de París permitió movilizar más de US$1.400 millones para proyectos de mitigación de emisiones en Chile, incluyendo uno específico para mejorar la eficiencia en la captura de biogás en el relleno de KDM en Tiltil.

En Talagante, el Consorcio Santa Marta anunció una inversión en almacenamiento de energía con baterías para inyectar biogás convertido en electricidad de forma continua a la red eléctrica, lo que incrementaría en un 30% la capacidad de mitigación de metano del sitio.

A nivel legislativo, se tramita en el Congreso un proyecto de ley que busca regular específicamente las emisiones de metano de los rellenos sanitarios, materia que, según el texto presentado al Senado, representa «una brecha crítica en la política ambiental del país». La norma propone que desde 2030 rija una regulación más estricta sobre la operación de estos sitios.

El ojo del satélite no miente

La visibilidad satelital ha cambiado las reglas del juego. Durante 2025, los instrumentos del satélite Tanager-1 de Carbon Mapper y el instrumento EMIT de la NASA, instalado en la Estación Espacial Internacional, registraron casi 3.000 observaciones sobre las emisiones de 707 vertederos en todo el mundo. Esa transparencia forzada genera una presión política y social inédita: el mundo entero puede ver, en tiempo casi real, cuánto contamina cada instalación.

Para Chile, la paradoja es incómoda. Un país que se presenta como referente regional en políticas climáticas y que ha suscrito compromisos ambiciosos en el marco del Acuerdo de París aparece, gracias a esos mismos satélites, como sede del mayor emisor de metano de origen humano en el planeta. La pregunta que dejan los datos de la ONU no admite demora: cuánto tiempo más puede el mundo —y Chile— permitirse enterrar la basura sin rendir cuentas al cielo.