El Servicio Meteorológico Nacional y la NOAA advierten que el Súper Niño llegará a su pico en diciembre y sería el más intenso desde 1950. El Litoral, la región pampeana y Cuyo son las zonas bajo mayor atención, y el campo proyecta una cosecha récord.
El océano Pacífico se calienta de forma anómala, y esa alteración termina reordenando el clima de medio planeta. Este año la señal es de una magnitud que los científicos no registraban en más de siete décadas. El Niño va camino a convertirse en el más intenso desde 1950, llegará a su punto máximo en diciembre y sus efectos sobre el país se extenderían al menos hasta abril de 2027.
Súper Niño: qué dice la ciencia
La NOAA, la agencia oceánica y atmosférica de Estados Unidos, calcula más de 90% de probabilidad de que el evento sea muy fuerte. También estima un 75% de chances de que entre octubre y diciembre supere un umbral que ningún episodio alcanzó en los últimos 76 años.
Los antecedentes más potentes de la era moderna son los de 1982-1983 y 1997-1998. Según el meteorólogo Mauricio Saldívar, en un informe de Meteored, el episodio actual podría superar a ambos, con una anomalía máxima estimada en 2,7 °C sobre lo normal.
El término «Súper Niño» no es una categoría oficial. Es un descriptor informal usado por algunos pronosticadores, mientras que la NOAA denomina «muy fuerte» a un calentamiento de 2 °C o más. La medición se hace con el RONI (Índice Oceánico de El Niño Relativo), que descuenta el calentamiento global de fondo para aislar la fuerza real del fenómeno y fue adoptado a nivel global este año.
Los especialistas piden cautela. Saldívar advierte que un RONI elevado no determina por sí solo la magnitud de los impactos regionales. En 1997-1998 un océano muy caliente no se tradujo en inundaciones igual de graves en todos los territorios.
Lluvias en Argentina: el mapa por regiones
El SMN proyecta precipitaciones superiores a lo normal y temperaturas por debajo de la media para septiembre, octubre y noviembre. Las mayores probabilidades de exceso de agua se dan en el norte del Litoral, el oeste de Cuyo, La Pampa, el sudoeste bonaerense y el noreste patagónico. Para Misiones y Corrientes, y partes de Formosa, Chaco y Santa Fe, el informe estima más de 55% de probabilidad de lluvias por encima de lo habitual.
Según el pronóstico basado en el modelo europeo ECMWF, en octubre y noviembre los excesos superarían los 50 milímetros sobre lo usual en Corrientes, Misiones y el este de Formosa y Chaco. En diciembre las lluvias alcanzarían casi el 80% del país, con riesgo para las localidades ribereñas de la Cuenca del Plata, y la crecida del Paraná podría extenderse hasta marzo o abril.
Hay un punto clave para no alarmarse de más. El SMN aclara que el pronóstico trimestral no indica un valor exacto ni implica lluvia constante, y que pueden ocurrir eventos extremos incluso en zonas con pronóstico normal. Tampoco implica, por sí mismo, que vayan a producirse inundaciones.
También habrá regiones con menos agua. El NOA, Tierra del Fuego y el sudoeste de Santa Cruz tendrían valores normales o inferiores.
Primavera fría y lluviosa: lo que ya se siente
El invierno ya dejó señales. Según el SMN, cinco de las diez primaveras más lluviosas y cuatro de las diez más frías del país ocurrieron bajo condiciones de El Niño, que podría persistir hasta febrero de 2027. Para Buenos Aires, las probabilidades de temperaturas inferiores a la media oscilan entre 40% y 55%, según el sector.
¿Cuándo llegaría lo peor?: enero, febrero, marzo y abril
Pedro Di Nezio, director del SMN, explicó que el episodio es comparable al de 1997 y que las inundaciones podrían darse en enero y febrero. Pero los efectos más fuertes de los Niños intensos anteriores se registraron en marzo y abril. El organismo ubica en esos meses el mayor riesgo de inundaciones graves.
Tres escenarios para el verano
El informe de Meteored plantea tres caminos posibles, porque aún no se sabe si las lluvias sobre las cuencas del Paraná y el Paraguay serán persistentes.
- Escenario moderado: un océano tan caliente como en 1983 o 1997, pero sin lluvias persistentes sobre la cuenca. Un evento histórico en el mar no implicaría una inundación histórica en tierra.
- Escenario intermedio: una respuesta parecida a la de 1997-1998, con lluvias superiores a lo normal y crecidas importantes, sin la persistencia excepcional de 1983.
- Escenario extremo: un fenómeno muy fuerte combinado con circulación atmosférica favorable, con una crecida prolongada comparable a la de 1982-1983.
Plan federal: qué hace el Gobierno
El vocero presidencial Adrián Ravier informó que la Agencia Federal de Emergencias (AFE), dependiente del Ministerio de Seguridad, coordina el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026-2027 junto a provincias y municipios. Las acciones incluyen reforzar los sistemas de alerta meteorológica e hidrológica, preparar equipos de rescate y asistencia, y realizar mantenimiento preventivo de rutas nacionales. El Instituto Nacional del Agua aporta el seguimiento hidrológico en tiempo real de los ríos de la Cuenca del Plata.
Campo argentino: entre el riesgo y la oportunidad
La otra cara del fenómeno es económica. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires proyecta para 2026/27 una producción récord de 157,9 millones de toneladas, con maíz en 66 millones, soja en 53,6 millones y trigo en 23,4 millones. Las exportaciones alcanzarían los US$ 41.497 millones.
Estimaciones del IERAL citadas por especialistas calculan hasta 11 millones de toneladas adicionales entre soja y maíz, con un impacto cercano a los US$ 4.000 millones. Según la Bolsa de Cereales, el mayor beneficio relativo se daría en las áreas marginales del oeste, que pasarían de subhúmedas a húmedas. Aun así, El Niño no garantiza una cosecha más abundante.
El riesgo es logístico. Las lluvias excesivas podrían complicar la siembra de soja y maíz tardío, según lo analizado en el lanzamiento de la Cosecha Gruesa 2026/27.
Impacto global: sequías, calor récord y alertas
El fenómeno no se limita a la Argentina. Puede provocar lluvias e inundaciones en Perú y Ecuador, y sequías en Australia e Indonesia. Se espera además que 2026 y 2027 figuren entre los años más cálidos registrados, con océanos ya en máximos históricos. La sequía ya reduce el agua disponible para operar el Canal de Panamá.
La OMM sostiene que no hay datos concluyentes de que el cambio climático aumente la frecuencia o intensidad de El Niño, aunque sí puede amplificar sus efectos.
Después de El Niño, La Niña: el riesgo de sequía
Di Nezio recordó que tras El Niño viene La Niña, y subrayó la necesidad de aprovechar las lluvias, sobre todo en regiones como Cuyo, con décadas de déficit hídrico. La Niña es la fase opuesta, asociada a sequías en el país, y el próximo ciclo podría durar más de un año.
Cómo prepararse ante posibles inundaciones
Saldívar y Di Nezio coinciden en que hay que actuar desde ahora. Los municipios tienen hasta noviembre para revisar terraplenes, limpiar sumideros y actualizar rutas de evacuación. Las familias pueden averiguar si su barrio tiene riesgo y seguir las alertas del SMN. En el campo, los lotes bajos requieren cautela y la hacienda en zonas anegables necesita un plan de traslado.
Las recomendaciones oficiales incluyen consultar el pronóstico local, agendar los teléfonos de Defensa Civil, Bomberos y Policía, y no circular por calles anegadas.
