El precio del hambre: lo que cuesta salvar a millones vale menos que una semana de guerra

El director del Programa Mundial de Alimentos advierte que el dinero necesario para sostener durante un año entero la lucha global contra el hambre equivale a una fracción mínima de lo que el mundo gasta en conflictos armados

Carl Skau, actual director ejecutivo interino del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas, lanzó una advertencia contundente sobre el estado del financiamiento humanitario mundial: los recursos que la organización necesita para operar durante todo un año equivalen a lo que las guerras actuales consumen en apenas unos días.

Un mundo con más hambre y menos ayuda

El diagnóstico es alarmante. Según los últimos datos del propio organismo, 318 millones de personas padecen hoy hambre aguda, más del doble que antes de la pandemia. De ellas, 41 millones se encuentran en niveles de emergencia o peores, y por primera vez en este siglo se han confirmado dos hambrunas simultáneas, en Gaza y en partes de Sudán.

Mientras las necesidades se disparan, el dinero disponible se evapora. El propio PMA reconoce que la brecha entre lo que la agencia necesita hacer y lo que puede permitirse hacer nunca había sido tan grande. La financiación prevista para 2026 cayó a niveles similares a los de 2016, pese a que el hambre aguda se duplicó en la última década.

El costo humano de los recortes

Los recortes presupuestarios no son un dato abstracto: se traducen en raciones reducidas a la mitad, en comedores cerrados y en comunidades enteras que quedan sin asistencia. Operaciones críticas en Afganistán, Haití, Sudán, Sudán del Sur, Somalia y la República Democrática del Congo enfrentan interrupciones severas en el suministro de alimentos.

El propio organismo calcula que cada recorte del 1% en la asistencia alimentaria empuja a 400.000 personas de la crisis hacia el hambre de emergencia. Hasta 24 millones de personas podrían caer en esa situación límite en los próximos doce meses si no llegan más fondos.

La comparación que busca sacudir conciencias

El planteo central de Skau apunta a una desproporción que interpela a la comunidad internacional: financiar un año completo de operaciones que salvan vidas en las zonas más golpeadas del planeta cuesta menos que una semana de guerra. La cifra que la organización necesita para 2026 es de 13.000 millones de dólares, destinados a asistir a 110 millones de personas en situación de emergencia, apenas un tercio de quienes sufren inseguridad alimentaria en el mundo.

Para Skau y su equipo, la pregunta no es si el mundo puede pagar esa factura, sino si tiene la voluntad política de hacerlo antes de que el «círculo fatal» del hambre se vuelva irreversible.

Un llamado urgente

Desde la sede del PMA en Roma, el mensaje es claro: sin un compromiso sostenido de los donantes, se corre el riesgo de perder décadas de progreso en la lucha contra el hambre, incluidos avances logrados con enorme esfuerzo en regiones como el Sahel. La organización insiste en que cada dólar que llega a tiempo puede significar la diferencia entre la supervivencia y la catástrofe para millones de familias.