Los matrimonios precoces y forzados en la Franja de Gaza crecieron un 123% en el segundo trimestre de 2026, según el UNFPA, el Fondo de Población de la ONU. Las niñas huérfanas, las viudas y las mujeres desplazadas quedan expuestas a la violencia de género, la violencia sexual y los embarazos adolescentes en campamentos sobrepoblados, con hambre, pobreza extrema y un sistema de protección colapsado.
Un informe que describe una crisis dentro de la crisis
La violencia contra las mujeres y las niñas en Gaza aumentó de forma drástica en los últimos meses, según una serie de informes del UNFPA. Uno de ellos analiza datos de 10 organizaciones y concluye que la prolongada crisis creó condiciones en las que mujeres y niñas enfrentan riesgos crecientes de violencia de género.
El otro reúne el testimonio de 230 mujeres que viven en campamentos de desplazados de la ciudad de Gaza y Jan Yunis. Describe lo que sufrieron o presenciaron, y su lectura es desoladora.
El dato central es que los casos denunciados de matrimonio infantil y forzado aumentaron un 123% entre el primer y el segundo trimestre de este año. Las niñas afectadas tenían entre 12 y 17 años. La ONU considera ambas prácticas formas de violencia de género.
El organismo advierte que reunir cifras exactas sigue siendo complicado. Aclara también que sus números reflejan los casos que llegan a los servicios de atención y no miden la prevalencia total de la violencia. Es decir, la realidad podría ser aún peor que la que muestran las estadísticas.
Los números, en perspectiva
Según el UNFPA, los incidentes de violencia de género denunciados en Gaza subieron un 60% en el primer semestre de 2026: un 32% en el primer trimestre y otro 27% entre abril y junio.
La violencia sexual, que incluye violaciones y agresiones, pasó de representar el 2,1% al 2,7% de los casos de violencia de género entre un trimestre y otro. En términos absolutos, los casos crecieron un 61%. El informe del grupo de trabajo liderado por el UNFPA afirma que estos hechos «se han vuelto críticos en Gaza».
El propio organismo atribuye parte del alza a las campañas de sensibilización y a mejores canales de denuncia confidencial. Aun así, la violencia sexual sigue siendo muy subdenunciada por el miedo al estigma y a las represalias. La mayoría de las sobrevivientes eran mujeres de entre 18 y 59 años, seguidas por adolescentes (8%) y hombres adultos (5%).
«Las tendencias son alarmantes»
Nestor Owomuhangi, representante del UNFPA en Palestina, no esconde su preocupación. «Las tendencias son alarmantes», dijo. Explicó que casi tres años de guerra, con decenas de miles de muertos, destrucción masiva y sucesivas oleadas de desplazamiento, desmantelaron las estructuras sociales. «No existe ningún sistema», resumió.
Los mercados de alimentos reabrieron, pero muchas familias no pueden pagar lo que se ofrece. Persisten la pobreza extrema y el hambre, y la población depende de la ayuda humanitaria.
Casadas por harina, por vergüenza o por desamparo
Los testimonios recogidos por el UNFPA ilustran el costo humano de esas cifras.
Una mujer desplazada que vive en una escuela convertida en refugio contó que las víctimas de violación suelen casarse con sus agresores para evitar el escándalo. «Cuando se descubren casos de violación en las escuelas, al día siguiente se celebran bodas y fiestas allí mismo», relató.
Otra recordó que, durante la hambruna del año pasado, un hombre casó a su hija de 14 años a cambio de dos sacos de harina para alimentar a sus otros hijos. Seis mujeres de distintos campamentos compartieron historias de intercambios similares, algo que consideran impensable antes del conflicto iniciado en 2023.
Las huérfanas, las más vulnerables
Antes de la guerra, las niñas de Gaza superaban a los varones en número y rendimiento académico en todos los niveles posteriores a la primaria. Hoy, con las escuelas cerradas, muchos alumnos abandonaron los estudios. Los niños son presionados para buscar trabajos informales y las niñas enfrentan mayores riesgos de seguridad.
Vivir entre extraños, sin privacidad y en una sociedad conservadora, multiplica las denuncias de acoso y abuso sexual. Muchas familias ven en el casamiento de sus hijas una forma de protegerlas y preservar su pudor.
Las niñas huérfanas son el grupo más expuesto. Una mujer de un campamento de la ciudad de Gaza asistió a la boda de dos jóvenes de su familia, de 14 y 15 años. «Sus tíos las casaron muy jóvenes porque sus padres murieron como mártires y querían librarse de la responsabilidad y los gastos», dijo.
La BBC habló con Zuhair, de 25 años, a quien sus tíos presionaron para casarse con una joven de 16 después de que su padre muriera en un ataque aéreo israelí. «No había nadie que la cuidara», explicó. Admitió que ella sigue con mentalidad infantil y extraña la escuela, a su familia y a sus amigos.
Embarazos adolescentes: el riesgo que se suma
El Centro de Asuntos de la Mujer en Gaza, una ONG palestina que trabaja con el UNFPA, documentó casos de niñas que, tras ser obligadas a casarse, sufrieron abusos y quedaron embarazadas. Las adolescentes tienen muchas más probabilidades que las adultas de sufrir abortos espontáneos y de tener bebés con bajo peso al nacer.
«Observamos un aumento desmesurado de los embarazos adolescentes debido al matrimonio infantil«, afirmó Owomuhangi. Describió el panorama de una niña cuyo cuerpo no está desarrollado para sostener a otro, que pasa hambre y vive en condiciones antihigiénicas. «Las consecuencias de ese embarazo siempre son muy, muy graves», dijo.
Qué dice la ley en Gaza
La edad mínima para casarse en la Franja es de 17 años. La norma admite excepciones con consentimiento de los padres y autorización judicial, y los funcionarios pueden aprobar matrimonios de menores desde los 14 años y siete meses.
Un experto local en sharia señaló que se perdieron las «garantías legales» porque los tribunales islámicos, que se ocupan de los asuntos familiares de los musulmanes, estuvieron cerrados durante gran parte de la guerra. La ONU y la mayoría de las organizaciones humanitarias consideran matrimonio precoz cualquier unión de una menor de 18 años. Incluso antes del conflicto, la práctica era más común en Gaza que en Cisjordania, aunque iba en descenso.
Viudas y mujeres jefas de hogar, en la mira
La guerra dejó una consecuencia demográfica profunda. Según nuevos datos de ONU Mujeres, casi uno de cada cuatro hogares en Gaza está encabezado por una mujer, unas 86.290 familias, el doble que antes de octubre de 2023. El mismo análisis indica que esos hogares tienen más probabilidades de carecer de refugio, alimentos y dinero en efectivo que los encabezados por hombres.
Las viudas y las mujeres cuyos maridos están detenidos o desaparecidos corren mayor riesgo de abuso y explotación sexual. Una mujer de la ciudad de Gaza relató al UNFPA el caso de una viuda que buscaba una tienda de campaña. Un representante del campamento le ofreció una a cambio de que pasara la noche con él.
Las auditorías de seguridad de la ONU detectaron además riesgos particulares durante la noche, lo que lleva a muchas mujeres y niñas a evitar baños y letrinas.
Un contexto de «alto el fuego» frágil
El acuerdo de alto el fuego se alcanzó en octubre de 2025, pero no frenó los intercambios de fuego ni las operaciones militares. Esa violencia mató a 246 mujeres y niñas palestinas, unas seis por semana entre octubre de 2025 y julio de 2026, según ONU Mujeres. Desde el acuerdo, las autoridades sanitarias de Gaza, citadas por la OCHA, informan 1.303 muertos y 4.336 heridos.
El balance de la guerra es devastador. En abril, ONU Mujeres contabilizó más de 38.000 mujeres y niñas muertas desde octubre de 2023, unas 47 por día, además de casi 11.000 con discapacidades permanentes.
Según el UNFPA, en mayo había 1.590 sitios de desplazamiento activos en Gaza, con más de 1,7 millones de personas, y 1.058 de ellos no tenían ninguna entidad a cargo de su gestión. Casi toda la población, de más de dos millones de personas, fue expulsada de sus hogares. La mayoría vive en tiendas de campaña o en edificios dañados, con servicios públicos prácticamente colapsados.
Qué piden las agencias humanitarias
Las organizaciones sostienen que gran parte de los riesgos podría reducirse con mejores condiciones humanitarias. Los informes instan a Israel a permitir la construcción de refugios de mayor calidad y el ingreso de equipos para mejorar letrinas, saneamiento e iluminación. Israel, por su parte, restringe el acceso a artículos que considera de posible doble uso militar.
ONU Mujeres reclamó que el alto el fuego se aplique por completo, que la asistencia llegue a gran escala y sin trabas, y que la respuesta se organice en torno a las necesidades específicas de mujeres y niñas.
Hay esfuerzos en marcha para mejorar la educación y la atención médica, y planes a largo plazo para campañas contra la violencia doméstica y el matrimonio infantil.
Una esperanza mínima
La vida de muchas personas en Gaza ya cambió para siempre. Las mujeres de la Franja esperan un futuro en el que, al menos, se sientan más seguras.
