En un hito histórico para la conservación, la Provincia de Córdoba oficializó la declaración de ocho especies animales como Monumentos Naturales Provinciales, una medida pionera que busca garantizar su protección y la de sus hábitats. La iniciativa, encabezada por la ministra de Ambiente y Economía Circular, Victoria Flores, se enmarca en la reciente reforma de la Ley Provincial N.º 6.964 de Áreas Naturales Protegidas, que por primera vez permite otorgar este estatus a animales vivos.
Las especies seleccionadas son el Sapo de Achala, la Tortuga Chaqueña, el Loro Hablador, el Águila Coronada, el Cóndor Andino, el Aguará Guazú, el Guanaco y el Pecarí Chaqueño o Quimilero. Esta designación implica la creación de planes específicos de conservación, la promoción de la investigación científica y la implementación de programas de educación ambiental para sensibilizar a la población.
Distribución de las especies en Córdoba y el resto de Argentina
Debido a la falta de datos precisos sobre las poblaciones exactas de estas especies, no es posible determinar con exactitud los porcentajes de distribución en Córdoba frente al resto de Argentina. Sin embargo, se sabe que el Sapo de Achala es endémico de las sierras altas de Córdoba, lo que implica que el 100% de su población se encuentra en esta provincia. Para otras especies, como el Aguará Guazú, su presencia se concentra en regiones como Ansenuza y Mar Chiquita, pero también se distribuyen en otras provincias del Gran Chaco, como Chaco, Formosa y Santiago del Estero. Especies como el Cóndor Andino y el Guanaco tienen poblaciones más amplias en la región andina y patagónica, con Córdoba albergando solo una fracción de sus poblaciones nacionales. Para el Loro Hablador, el Águila Coronada, la Tortuga Chaqueña y el Pecarí Chaqueño, Córdoba representa una parte significativa pero no exclusiva de su distribución, compartida con otras provincias del norte y centro del país.
Estado de conservación y riesgos de extinción
Varias de estas especies enfrentan serias amenazas que las colocan en riesgo de extinción:
- Sapo de Achala: Endémico de las sierras cordobesas, su población ha disminuido drásticamente en las últimas dos décadas debido a la pérdida de hábitat, el cambio climático y enfermedades como la quitridiomicosis.
- Águila Coronada: Considerada una de las rapaces más amenazadas del mundo, con solo 250 a 1000 ejemplares maduros a nivel global, enfrenta riesgos por la deforestación y la caza ilegal.
- Aguará Guazú: Clasificado como en peligro crítico, sufre por la fragmentación de su hábitat en áreas como Ansenuza y Mar Chiquita, causada por la expansión agrícola y ganadera.
- Pecarí Chaqueño: En riesgo extremo debido a la cacería furtiva y la pérdida de hábitat en el Gran Chaco, es uno de los mamíferos más amenazados de la región.
- Loro Hablador: Amenazado por la captura para mascotismo y la deforestación del Chaco Árido, lo que reduce sus áreas de reproducción.
- Cóndor Andino, Tortuga Chaqueña y Guanaco: Aunque no están en peligro crítico a nivel nacional, enfrentan amenazas locales como la pérdida de hábitat, la caza y el tráfico ilegal, especialmente en áreas fragmentadas.
Un proceso riguroso de selección
La elección de estas especies estuvo a cargo de la Subsecretaría de Biodiversidad, liderada por Miguel Magnasco, y contó con la colaboración de expertos de la Universidad Nacional de Córdoba, CONICET, la Universidad Nacional de Río Cuarto, la Fundación Mil Aves, el Parque de la Biodiversidad, el Centro de Rescate Tatú Carreta y Natura Argentina, entre otros. Los criterios incluyeron el estado de conservación, las amenazas que enfrentan las especies, su importancia cultural y su rol como especies paraguas, cuya protección beneficia a otros organismos y ecosistemas.
Un compromiso con la biodiversidad
Con esta declaración, Córdoba refuerza su compromiso con la conservación de la biodiversidad, blindando legalmente a estas especies y sus entornos frente a amenazas como la deforestación, la cacería y la pérdida de hábitat. La medida no solo busca proteger a estos animales, sino también fomentar un mayor entendimiento y respeto por la riqueza natural de la provincia.