Seattle Supersonics, una reconocida banda argentina que homenajea a Nirvana, se vio obligada a cancelar su gira en Chile tras recibir amenazas de muerte y boicot, en un contexto de tensiones xenófobas desatadas por graves incidentes durante un partido de fútbol entre Independiente y Universidad de Chile en Avellaneda. La banda, que tenía programados tres shows en Quilpué, Talcahuano y Santiago, denunció la situación en sus redes sociales, generando un fuerte impacto en sus seguidores y reavivando el debate sobre la violencia en las redes y el fútbol sudamericano.
El partido, correspondiente a la vuelta de los octavos de final de la Copa Sudamericana 2025, se disputó el 20 de agosto en el Estadio Libertadores de América-Ricardo Enrique Bochini y terminó cancelado debido a disturbios protagonizados por hinchas de ambos equipos. Según reportes, los incidentes comenzaron en el primer tiempo cuando un grupo de seguidores de Universidad de Chile, ubicados en la tribuna Pavoni Alta, arrojaron proyectiles, incluyendo butacas, botellas, bombas de estruendo e incluso un inodoro, hacia los hinchas locales en la bandeja inferior. Los disturbios escalaron con destrozos en baños, incendios de asientos y agresiones que dejaron al menos 10 heridos graves y más de 300 detenidos. La Conmebol decidió cancelar el encuentro, que iba 1-1, por falta de garantías de seguridad, y el caso está bajo investigación para determinar sanciones a ambos clubes.
El grupo, con más de 15 años de trayectoria versionando a Kurt Cobain, Dave Grohl y Krist Novoselic, ya había actuado en Chile en 2018 sin inconvenientes. Sin embargo, la reciente ola de violencia xenófoba contra argentinos, desencadenada por los disturbios en Avellaneda, los convirtió en blanco de ataques. Según relataron a Clarín, las amenazas comenzaron tras el partido, cuando la publicidad de sus shows empezó a circular en medios chilenos. Mensajes como “Ya llegarán acá muertos de hambre. Ni todos los monos de Independiente los van a salvar” fueron algunos de los más leves recibidos por la banda.
La productora chilena también fue blanco de intimidaciones graves, incluyendo mensajes con fotos del auto de uno de sus miembros y los nombres de sus familiares, lo que derivó en un caso de doxxeo. Ante esta situación, la productora consultó a la policía de Santiago, pero recibió una respuesta desalentadora: “No podemos darles garantías, los eventos con argentinos hoy son delicados”. La aseguradora también puso reparos, lo que llevó a la cancelación definitiva de la gira.
En un comunicado en Instagram, Seattle Supersonics denunció “violencia xenófoba” como el único motivo detrás de la suspensión. “Hemos recibido amenazas anónimas tanto nosotros como la producción local, amenazas de muerte y de boicoteo, por el solo motivo de ser argentinos”, expresaron. Aunque inicialmente intentaron minimizar los mensajes de odio en redes sociales, la escalada de violencia los obligó a hacer pública la situación.
La reacción en redes no se hizo esperar. El posteo de la banda se viralizó, pero también atrajo más ataques de usuarios chilenos que los acusaban de mentir o de no haber vendido suficientes entradas. “Decidimos cerrar los comentarios y fue peor, así que los reabrimos. Hate a pleno, pero son las reglas de la jungla de las redes”, comentó Esteban, baterista y productor del grupo. Sin embargo, también hubo mensajes de apoyo de fans chilenos que lamentaron la cancelación y esperan una pronta revancha.
A pesar del traspié, Seattle Supersonics continúa con su agenda. El próximo 3 de octubre se presentarán en Río Cuarto, Córdoba, y el 4 en San Luis, antes de emprender una gira por nueve ciudades de Brasil. En su mensaje final, dejaron un guiño esperanzador a sus seguidores chilenos: “Ya ganaremos los buenos, esta vez ganaron los malos. Ya nos volveremos a ver, aguante Nirvana”.