Luis Arce critica a la ONU y propone seis acciones para combatir la desigualdad global

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En su última intervención en la 80ª Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente de Bolivia, Luis Arce Catacora, cuestionó duramente la eficacia del organismo para garantizar la paz mundial y criticó las acciones globales de Estados Unidos, acusándolas de promover un “neocolonialismo”. Además, presentó seis propuestas concretas para promover la paz y reducir la desigualdad global, en un discurso que marcó el cierre de su participación en este foro antes de concluir su mandato el próximo 8 de noviembre.

Arce comenzó su intervención con una evaluación crítica de los 80 años de existencia de la ONU, afirmando que “los resultados no son los esperados”. Según el mandatario, el mundo sigue dividido, con una mayor inequidad en la distribución de la riqueza y un riesgo latente de una tercera guerra mundial si no se actúa oportunamente. “La ONU nació para evitar la barbarie de la guerra, pero hoy suenan tambores de guerra en todos los continentes y se practica el genocidio por decisión de dos países”, señaló, refiriéndose a conflictos como el de Palestina y la prolongación del conflicto en Ucrania.

El presidente boliviano atribuyó los problemas globales al “dominio del sistema capitalista”, que prioriza la acumulación y el lucro de unos pocos sobre los derechos de las mayorías. También denunció prácticas intervencionistas, como el bloqueo económico a Cuba y el ataque a buques en Venezuela, calificándolas como parte de un nuevo “neocolonialismo”.

Seis propuestas para un mundo más justo

Para enfrentar estas problemáticas, Arce propuso seis acciones clave:

  1. Crear una comisión de reparaciones por la esclavitud, el apartheid, el genocidio y el colonialismo, destinando fondos de la carrera armamentística a la justicia histórica, incluyendo la restitución de tierras, ecosistemas y bienes culturales.
  2. Fortalecer la Asamblea General de la ONU para que sus resoluciones sean vinculantes y no puedan ser vetadas por ninguna superpotencia.
  3. Declarar al mundo como territorio de paz, impulsando la desmilitarización global.
  4. Reformar el Consejo de Seguridad para evitar que un solo país tenga el poder de desestabilizar el mundo.
  5. Avanzar en los derechos de la Madre Tierra, reconociendo su importancia para la sostenibilidad global.
  6. Rechazar guerras comerciales y trabajar para reducir las brechas económicas entre países.

Un repaso por su historial en la ONU

Esta fue la quinta y última intervención de Arce en la Asamblea General. En 2021, en plena pandemia, destacó la desigualdad en la distribución de vacunas y defendió el multilateralismo. En 2022, se centró en la protección de la Amazonía, aunque luego contradijo esta postura al no apoyar el acuerdo de Deforestación Cero para 2030 en Brasil. En 2023, abogó por una reforma del sistema financiero internacional, y en 2024 resaltó la importancia de los derechos humanos y la integración regional.

Con un tono crítico y propositivo, Arce dejó un mensaje claro: la ONU debe transformarse para cumplir su propósito original de garantizar la paz y la justicia global, mientras el mundo enfrenta desafíos cada vez más complejos.