En plena emergencia climática global, el Observatorio de Cambio Global de Sierra Nevada (OBSNEV), uno de los principales centros de monitoreo ecológico a largo plazo del sur de Europa, podría cerrar definitivamente en los próximos meses debido a la falta de financiación institucional. Científicos advierten que perder esta infraestructura sería un error histórico cuando más se necesita evidencia científica para gestionar sequías extremas, olas de calor y la desaparición progresiva de la nieve en las montañas mediterráneas. Actualizaciones recientes confirman que, a diciembre de 2025, el riesgo persiste tras un año de languidecimiento sin fondos, con expertos pronosticando su "muerte por abandono institucional" en 2026 si no hay intervención inmediata.
Creado en 2008 mediante convenio entre la Junta de Andalucía y la Universidad de Granada, el OBSNEV ha generado durante casi dos décadas series temporales únicas sobre la evolución del clima, la productividad vegetal, las intrusiones de polvo sahariano y el retroceso de la cobertura nival en Sierra Nevada. Proyectos emblemáticos como Smart EcoMountains, Life Adaptamed, PRESINMED y EVEREST han posicionado a este observatorio como referencia internacional en seguimiento de ecosistemas de montaña frente al cambio global. En 2025, se ha destacado su rol en la recopilación de datos heterogéneos de las últimas décadas, incluyendo mediciones de sensores y estudios sobre la deposición de aerosoles en el Mediterráneo occidental, conectados directamente con el cambio climático planetario.
Sin embargo, la finalización del convenio de colaboración deja al OBSNEV sin respaldo económico ni institucional. A pesar de contar con más de 600 firmas de apoyo de la comunidad científica y más de 20 cartas de instituciones nacionales e internacionales, la administración andaluza no ha renovado aún el compromiso que garantiza su continuidad. El vicerrector de Investigación de la UGR, Enrique Herrera, ha reiterado en noviembre de 2025 la necesidad de una mesa de diálogo entre la Consejería de Sostenibilidad, el Parque Natural de Sierra Nevada y la universidad para asegurar su viabilidad, subrayando su valor esencial para la conservación de espacios montañosos en Andalucía y el mundo. En redes sociales, la alerta se ha viralizado en las últimas semanas, con publicaciones de la Universidad de Granada y científicos como Regino Zamora, coordinador del OBSNEV, llamando a la acción bajo el lema "SOS por el Observatorio".
Los expertos insisten: los estudios ecológicos a largo plazo son irremplazables. Solo con décadas de datos continuos es posible distinguir tendencias reales del cambio climático del “ruido” natural, evaluar el impacto de eventos extremos y diseñar estrategias de gestión adaptativa. Perder el OBSNEV supondría renunciar a una de las pocas plataformas españolas capaces de generar datos FAIR (localizables, accesibles, interoperables y reutilizables) que cumplen estándares internacionales. Además, su integración en redes como GLOCHAMORE de la UNESCO permite un marco conceptual para monitorear procesos biofísicos clave en ecosistemas de montaña, fomentando la resiliencia mediante medidas adaptativas.
Entre los logros del observatorio destacan la creación de herramientas como Biblionevada, Climanevada, Histonevada y MonitorEO, así como programas de participación ciudadana en el seguimiento de lagunas y ríos de alta montaña. En marzo de 2025, el Palacio de La Madraza de Granada acogió una exposición sobre el OBSNEV hasta septiembre, organizada por la UGR y la FECYT, que resaltó su repercusión en medios, publicaciones científicas y políticas públicas a nivel regional, nacional e internacional. Esta muestra multidisciplinaria cubrió desde la evolución de la vegetación mediante fotointerpretación histórica (desde 1956) hasta el análisis de contaminantes atmosféricos, revelando una disminución en NH3 y O3 pero aumentos en SO2 y NO2 en la sierra. Su desaparición implicaría también la interrupción de redes internacionales de monitoreo y la pérdida de un modelo replicable de ciencia aplicada a la conservación, incluyendo estudios sobre artrópodos, mariposas diurnas y linaria en lagunas de alta montaña.
La comunidad científica lanza un SOS: sin financiación estable a largo plazo –el principio número 9 de cualquier programa de seguimiento ecológico duradero–, años de esfuerzo pueden desvanecerse en meses. En un momento en que Sierra Nevada pierde nieve a ritmo acelerado y sufre episodios extremos cada vez más frecuentes, cerrar el OBSNEV sería condenar a ciegas la gestión de uno de los espacios naturales más valiosos de Europa. Documentos abiertos en Google Docs circulan con firmas adicionales, y eventos como las V Jornadas de las Lagunas en julio de 2025 subrayan la urgencia de involucrar a la ciudadanía en este "experimento natural" global.
#SierraNevada #CambioClimático #OBSNEV #CienciaCiudadana #EmergenciaClimática #EcosistemasDeMontaña #Sequía #OlasDeCalor