Un incendio de dantescas proporciones continúa depredando el Mar del Norte, luego de que un carguero norteamericano colisionara con un petrolero el lunes frente a las costas de Inglaterra. El incidente generó temores de un desastre ambiental significativo, debido a la fuga de combustible en una zona rica en vida marina.
Las autoridades informaron que 36 marinos fueron rescatados, pero uno de los tripulantes del carguero sigue desaparecido. La colisión involucró al petrolero “Stena Immaculate”, fletado por el ejército estadounidense, y al buque portacontenedores “Solong”, con bandera portuguesa. El “Stena Immaculate”, que transportaba 220.000 barriles de queroseno, sufrió una ruptura en uno de sus tanques, provocando un derrame de combustible para aviación Jet-A1.
Stena Immaculate, había zarpado del puerto griego de Agioi Teodoroi, entró en llamas tras chocar con el carguero Solong de bandera portuguesa, frente a la costa inglesa de Yorkshire, en el mar del Norte. La Guardia Costera británica envió a la zona helicópteros y naves de rescate, después de recibir la alerta poco antes de las diez de la mañana británica (7 de la mañana de Argentina). Los miembros de las respectivas tripulaciones fueron transportados hasta la localidad de Grimsby, el puerto más cercano al lugar del accidente, según el director ejecutivo de las instalaciones portuarias, Martyn Boyers. La mayoría de ellos sufren heridas leves, pero solo una persona fue hospitalizada, según informó el diputado de esa circunscripción, Graham Stuart.
La empresa Crowley que tiene una joint venture con el Stena Bulk USA para explotar este buque. Confirmó que el Stena Immaculate transportaba combustible para aviones, y que parte del cargamento acabó en el mar. “El Stena Immaculate sufrió la rotura de un tanque que transportaba combustible para avión del tipo Jet A-1 como consecuencia de la colisión”. Es un buque que fue seleccionado por la Administración Marítima de los Estados Unidos (MARAD) para formar parte de su Programa de Seguridad de Tanqueros, que identifica a 10 buques tanques con banderas estadounidenses para apoyar operaciones militares durante conflictos armados o emergencias nacionales.
Además, el “Solong” llevaba una carga altamente peligrosa, incluyendo una cantidad no especificada de alcohol y quince contenedores de cianuro de sodio, un gas inflamable y tóxico. La colisión y el incendio han causado gran preocupación ambiental, y los guardacostas han comenzado una evaluación para determinar las medidas necesarias contra la contaminación.
El gobierno británico calificó la situación como “extremadamente preocupante”. Las autoridades desplegaron barreras flotantes para contener el derrame y aeronaves con dispersantes para mitigar el impacto del crudo en el ecosistema marino. Sin embargo, el fuego sigue activo, lo que agrava la situación.
Los investigadores británicos, junto con las autoridades de Estados Unidos y Portugal, han comenzado a recolectar pruebas para esclarecer las causas de la colisión. Hasta el momento, no hay indicios de que el incidente tenga un origen criminal, aunque no se ha descartado ninguna posibilidad.
La tragedia acaparó la atención de los medios eusopeos, con titulares como “Catástrofe” y “Incendios del infierno”. En Grimsby, una localidad cercana al sitio del accidente, antiguos marinos se cuestionan cómo pudo ocurrir un choque entre dos embarcaciones de tal magnitud en pleno día. Las próximas horas serán clave para contener la crisis y evitar un desastre ambiental irreparable.