Los chinos volvieron a hacer de las suyas afectando la salud de 700.000 africanos

Sustentabilidad

Un episodio ocurrido recientemente en África muestra a las claras el peculiar modo como los chinos hacen negocios en todo el mundo. Ponen plata, y después hacen lo que se les ocurre, como si fueran los dueños de las vidas de todos. Eso ya había quedado manifestado cuando empezó (en China) la crisis del COVID-19: un accidente dentro de un laboratorio chino que nunca fue admitido por el gobierno del partido comunista. Ahora de nuevo, salvando las distancias, se mandaron otra enorme, esta vez en África. Más precisamente en Zambia. Derramaron un ácido de una mina de cobre que contaminó 100 kilómetros de un importante rio africano. Los líquidos (50 millones de litros en desechos) fluyeron hacia un arroyo. El arroyo conectó con el rio Kafue (una vía fluvial muy importante para África). Nadie del gobierno de Xi Jinping salió a poner paños tibios al problema… y, mucho menos, la cara.

China es el actor dominante en la minería de cobre en Zambia. Se trata de una nación del sur de África que está entre los 10 principales productores de cobre del mundo, lo cual es un componente vital para producir teléfonos inteligentes y otras tecnologías. El presidente de Zambia, Hakainde Hichilema, pidió ayuda a los expertos y dijo que el derrame es una crisis que amenaza a las personas y la vida silvestre a lo largo del río Kafue, que se extiende por más de 1.500 kilómetros (930 millas) a través del corazón de Zambia. Las autoridades aún están investigando la magnitud del daño ambiental.

Un reportero de Associated Press visitó partes del río Kafue, donde se podían ver peces muertos llegando a las orillas a unos 100 kilómetros (60 millas) río abajo de la mina dirigida por Sino-Metals Leach Zambia, cuya mayor parte es propiedad de la empresa estatal China Nonferrous Metals Industry Group.

El Ministerio de Desarrollo Hídrico y Saneamiento declaró que las “consecuencias devastadoras” también incluyeron la destrucción de cultivos a lo largo de las riberas del río. Las autoridades temen que las aguas subterráneas se contaminen a medida que los desechos mineros se filtren en la tierra o sean arrastrados a otras zonas. “Antes del 18 de febrero, este río era vibrante y lleno de vida”, afirmó Sean Cornelius, quien vive cerca del Kafue, y comentó que los peces murieron y las aves cerca de él desaparecieron casi de inmediato. “Ahora todo está muerto, es como un río completamente muerto. Increíble. De la noche a la mañana, este río murió”.

El 18 de febrero de 2025 una estructura de contención en la planta minera Sino-Metals Leach Zambia sufrió una falla catastrófica. Investigadores del Instituto de Ingeniería de Zambia determinaron que una presa de relaves, diseñada para almacenar desechos mineros, se derrumbó. La falla estructural liberó unos 50 millones de litros de efluente altamente tóxicos que contenían ácido concentrado, metales pesados y sólidos disueltos.

El vertido contaminado fluyó inicialmente a un afluente antes de llegar al río Kafue. A las pocas horas del derrame, el impacto ambiental se hizo evidente, ya que la vida acuática comenzó a morir en toda la vía fluvial afectada. Testigos que viven a lo largo del río informaron que el río, anteriormente vibrante y vital, parecía haber muerto de la noche a la mañana, con la mortalidad de peces y la desaparición de las aves casi inmediatamente después de la rotura de la presa.

El derrame causó daños ecológicos generalizados que se observaron al menos 100 kilómetros (62 millas) río abajo de la instalación minera. Se reportó una mortalidad masiva de poblaciones de peces, con varios ejemplares muertos arrastrados a los lechos de los ríos, y la desaparición de aves de hábitats ribereños que antes prosperaban. Los cultivos agrícolas a lo largo de las riberas del río fueron destruidos debido a que los desechos mineros se filtraron al suelo, lo que podría contaminar los depósitos de aguas subterráneas. La exposición intensa y crónica del ecosistema a los desechos mineros generó preocupación por los daños a largo plazo y la bioacumulación de metales pesados. El activista ambiental Chilekwa Mumba calificó al evento como “un desastre ambiental de consecuencias realmente catastróficas”

Aproximadamente el 60% de los 20 millones de habitantes de Zambia vive en la cuenca del río Kafue. Depende de él, de alguna manera, como fuente de pesca, riego para la agricultura y agua para la industria. El río abastecía de agua potable a unos cinco millones de personas, incluyendo a la capital, Lusaka. La fuga de ácido en la mina provocó un corte total del suministro de agua a la cercana ciudad de Kitwe, donde viven aproximadamente 700.000 personas.

El presidente zambiano Hakainde Hichilema pidió ayuda a expertos y dijo que la fuga es una crisis que amenaza a las personas y la vida silvestre a lo largo del río Kafue, que se extiende más de 1.500 kilómetros (930 millas) por el corazón de Zambia. Las autoridades aún están investigando el alcance del daño ambiental.

El Ministerio de Desarrollo del Agua y Saneamiento indicó que las “consecuencias devastadoras” también incluyeron la destrucción de cultivos a lo largo de las orillas del río. Las autoridades están preocupadas de que las aguas subterráneas puedan contaminarse a medida que los desechos de la minería se filtren en la tierra o sean transportados a otras áreas. “Antes del 18 de febrero, este era un río vibrante y lleno de vida”, dijo Sean Cornelius, quien vive cerca del río Kafue y comentó que los peces murieron y las aves cercanas desaparecieron casi de inmediato. “Ahora todo está muerto, es como un río completamente muerto. Increíble. De la noche a la mañana, este río murió”.

El gobierno zambiano desplegó la fuerza aérea para arrojar cientos de toneladas de cal al río en un intento por contrarrestar el ácido y revertir el daño. También se usaron lanchas rápidas para recorrer el río y aplicar cal.

El portavoz gubernamental Cornelius Mweetwa dijo que la situación era muy grave y que Sino-Metals Leach Zambia tendría que asumir los costos de las operaciones de limpieza. Zhang Peiwen, presidente de Sino-Metals Leach Zambia, se reunió esta semana con ministros del gobierno y pidió disculpas por el derrame de ácido, según una transcripción de su discurso en la reunión difundida por su empresa. “Este desastre ha sido una gran alarma para Sino-Metals Leach y para la industria minera”, señaló. Añadió que “harán todo lo posible para restaurar el ambiente afectado lo más pronto posible”.

El impacto ambiental de los grandes intereses mineros de China en las regiones ricas en minerales de África, que incluyen a los vecinos de Zambia como Congo y Zimbabue, son criticados con frecuencia, incluso cuando dichos minerales son cruciales para las economías de estos países. Las minas de cobre de propiedad china fueron acusadas de ignorar regulaciones de seguridad, laborales y otras en Zambia, mientras compiten por controlar el suministro del mineral crítico, lo que ha llevado a cierto descontento con su presencia. Zambia, además, está agobiada por más de 4.000 millones de dólares en deuda con China y tuvo que reestructurar algunos de sus préstamos con China y otros países después de haber incumplido pagos en 2020.

Un derrame más pequeño de desechos ácidos en otra mina de propiedad china en la zona de Copperbelt de Zambia fue descubierto días después del accidente en Sino-Metals, y las autoridades acusaron a esta segunda mina de intentar ocultarlo. La policía local informó que un trabajador de la mina murió en esta segunda institución después de caer en ácido y alegaron que la mina continuó operando, incluso después de haber recibido órdenes de detener sus actividades por parte de las autoridades. La policía dijo que dos gerentes chinos de la mina han sido arrestados. Ambas minas han detenido ahora sus operaciones tras órdenes de las autoridades zambianas, mientras que muchos zambianos están indignados.