Crisis Climática 2025: inundaciones, tifones, incendios y calor extremo golpean a EE.UU. y Europa

Sustentabilidad

El cambio climático continúa intensificando los fenómenos meteorológicos extremos en todo el mundo, con impactos devastadores en Estados Unidos y Europa. Inundaciones históricas en Nueva York, tifones e incendios forestales en varias regiones de EE.UU., y olas de calor extremas en Europa han puesto en evidencia la urgencia de abordar la crisis climática.

Líderes de ambos continentes han expresado su preocupación y están implementando medidas para mitigar los efectos de estos desastres.

Inundaciones en Nueva York y el Centro de EE.UU.

En abril de 2025, la NASA y la NOAA alertaron sobre un evento climático sin precedentes en el centro de Estados Unidos, descrito como una “inundación milenaria”. Las precipitaciones extremas, equivalentes a cuatro meses de lluvia en solo cinco días, afectaron gravemente estados como Arkansas, Kentucky, Missouri, Tennessee, Illinois e Indiana. Este fenómeno, atribuido a un “río atmosférico” que transporta grandes cantidades de humedad, ha causado desbordamientos masivos y saturación del suelo, aumentando el riesgo de inundaciones repentinas. Las autoridades reportaron daños significativos en infraestructura y pérdidas humanas, especialmente en comunidades vulnerables que ya habían enfrentado inundaciones recientes.

En Nueva York, las inundaciones de 2021 causadas por el huracán Ida dejaron un precedente alarmante, con decenas de muertos y daños extensos en Nueva York, Nueva Jersey y Pensilvania. El presidente Joe Biden, en ese momento, calificó estos eventos como evidencia de una “crisis climática” y abogó por una mayor inversión en infraestructura resiliente. Desde entonces, Nueva York ha invertido entre 10.000 y 20.000 millones de dólares en medidas de adaptación, como protección contra inundaciones, tejados reflectantes para mitigar el efecto isla de calor y el fortalecimiento de hospitales y viviendas públicas.

Tifones e Incendios Forestales en EE.UU.

Estados Unidos también enfrenta un aumento en la frecuencia e intensidad de tifones e incendios forestales. En 2023, Maui, Hawái, sufrió uno de los peores incendios forestales de su historia, mientras que la costa del Golfo de Florida fue azotada por su segundo gran huracán en dos años. Los incendios en el oeste, exacerbados por sequías prolongadas y temperaturas más altas, han duplicado el área de bosques quemados en las últimas décadas, con proyecciones que indican un aumento de dos a seis veces para 2050.

En California, los incendios de 2025 han obligado a más de 130.000 personas a evacuar sus hogares, con pérdidas económicas estimadas en más de 10.000 millones de dólares. Las condiciones secas, combinadas con un “latigazo hidroclimático” –oscilaciones extremas entre temporadas húmedas y secas–, han intensificado estos desastres.

El presidente Donald Trump, quien asumió el cargo en 2025, ha reafirmado su escepticismo sobre el cambio climático como prioridad, enfocándose en medidas económicas como aranceles y desregulación de industrias de combustibles fósiles. Sin embargo, la administración Biden, en 2023, destinó más de 6.000 millones de dólares para fortalecer la infraestructura eléctrica, mejorar la gestión hídrica y reducir riesgos de inundaciones, promoviendo la justicia ambiental en comunidades vulnerables.

Calor Extremo en Europa

Europa no ha sido inmune a la crisis climática. En 2023, el continente experimentó inundaciones generalizadas y olas de calor severas, con temperaturas récord que superaron los 40 °C en varias regiones. En 2024, las inundaciones en Valencia, España, causadas por una DANA, dejaron al menos 232 muertos y daños estimados en 16.500 millones de euros. La tormenta Boris afectó a Alemania, Polonia, Austria, Hungría, Chequia, Eslovaquia, Rumanía e Italia, con pérdidas económicas que superaron los 18.000 millones de euros.

El verano de 2025 ha traído un calor inusual al sur de Europa, calificado por los científicos como un fenómeno extremo potenciado por el cambio climático. En España, las temperaturas han estado 3,5 °C por encima de lo normal, con el 75% de las localidades bajo avisos sanitarios. Las olas de calor han triplicado las muertes en 12 grandes urbes europeas, afectando especialmente a ancianos, niños y personas con problemas de salud.

Respuestas de Líderes Europeos

Los líderes de las ciudades más afectadas en Europa han tomado medidas urgentes. En Valencia, las autoridades locales han priorizado la reconstrucción de infraestructura resistente al clima y la mejora de sistemas de alerta temprana. En Barcelona, se están implementando más espacios verdes y edificios públicos adaptados a fenómenos extremos. Florence Rabier, directora del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas, ha subrayado la importancia de aumentar la resiliencia frente a estos impactos, mientras que Celeste Saulo, secretaria general de la OMM, ha destacado que “el costo de la inacción es mucho mayor que el de la acción climática”.

A nivel nacional, países como España y Alemania están invirtiendo en energías renovables, con un 43% de la electricidad europea generada por fuentes renovables en 2023. La Unión Europea impulsa medidas de mitigación y adaptación, como la protección de ecosistemas hídricos y la gestión de aguas residuales, para enfrentar las crecientes amenazas de inundaciones y sequías.

Mitigación del Cambio Climático

En EE.UU., los estados han actuado como “laboratorios políticos”, implementando estrategias de adaptación como el Pacto Regional para el Cambio Climático del Sureste de Florida y el plan de acción climática de California. A nivel federal, la Ley de Reducción de la Inflación de 2022 destinó 369.000 millones de dólares a iniciativas climáticas, aunque la administración Trump ha priorizado el crecimiento económico sobre las regulaciones ambientales.

En Europa, la Legislación Europea sobre el Clima reconoce la protección de la salud humana como prioridad, promoviendo medidas como espacios verdes urbanos, edificios resistentes al clima y fuentes de agua potable. Países como España apuestan por la transición energética, la reforestación y la economía circular para mitigar los efectos del calentamiento global.

La crisis climática de 2025 ha puesto en evidencia la necesidad de acciones coordinadas y urgentes. Mientras los líderes de EE.UU. y Europa enfrentan presiones económicas y políticas, la ciencia subraya que el tiempo para actuar se agota, y las comunidades más vulnerables seguirán soportando el mayor impacto de estos desastres si no se intensifican los esfuerzos globales.