El Parlamento Europeo rechazó clasificar a la soja argentina como cultivo de «alto riesgo ambiental», una definición que amenazaba las exportaciones de biodiésel por más de US$350 millones anuales. La Cancillería y el campo festejaron la decisión.
El Gobierno argentino celebró este miércoles una decisión clave de la Unión Europea: el Parlamento Europeo rechazó los cambios que la Comisión Europea buscaba introducir en el Reglamento 807, una norma que clasificaba a la soja nacional como cultivo de «alto riesgo iLUC» (por Cambio Indirecto del Uso de la Tierra).
De haber prosperado, la medida habría dejado al biodiésel argentino fuera de los mandatos de energías renovables del bloque europeo, poniendo en jaque un negocio de cientos de millones de dólares y el principal —y hoy único— mercado externo para ese producto.
Un golpe evitado para el agro
El canciller Pablo Quirno fue el encargado de anunciar la noticia en redes sociales y la definió como el resultado de un «trabajo en equipo» entre la Cancillería, la Secretaría de Agricultura, el sector privado y los gobiernos provinciales, que permitió presentar informes técnicos para demostrar que la producción sojera argentina es sustentable.
El sector agroindustrial no tardó en sumarse a los festejos. Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara-CEC), calificó el desenlace como «una exitosa gestión público-privada» y remarcó que ahora la Argentina podrá seguir exportando biodiésel de soja a la UE sin sobresaltos.
Los números que estaban en juego
El impacto económico de la norma frenada no es menor:
- Entre 2018 y 2025, el 97% de las exportaciones argentinas de biodiésel tuvieron como destino la Unión Europea.
- En 2025, ese mercado concentró el 100% de los envíos: unas 280.000 toneladas por cerca de US$350 millones.
- A eso se suman otros US$480 millones anuales en exportaciones de aceite de soja para uso industrial.
- Según estimaciones del sector, el total de negocios en riesgo rondaba los US$390 millones anuales.
Provincias y organismos también celebraron
La Sociedad Rural Argentina destacó que «el trabajo silencioso, sostenido y con tenacidad» fue el camino para defender a los productores. En Santa Fe, provincia que concentra más del 80% de la capacidad instalada de la industria del biodiésel, el gobernador Maximiliano Pullaro habló de un «gran trabajo conjunto» entre Nación, provincias y sector privado, y adelantó que ahora buscarán impulsar una nueva Ley de Biocombustibles para elevar el corte con gasoil al 15%.
Qué viene ahora
Con el rechazo parlamentario, la Comisión Europea deberá reescribir el reglamento siguiendo los lineamientos fijados por el Parlamento, en línea con la postura sostenida por la Argentina. El sector ya se prepara para una nueva ronda de reuniones en Bruselas, prevista para el 16 de julio, donde buscará consolidar el reconocimiento de la soja argentina como materia prima sustentable de cara a los próximos 30 años.
