Ley de Tierras: el oficialismo cede y sube al 25% el límite para extranjeros

Bullrich negocia los votos que faltan para el jueves clave en el Senado y SEO política argentina se dispara: qué cambia con la nueva redacción

El Gobierno de Javier Milei dio un giro decisivo en su intento de reformar la Ley de Tierras. Tras 17 borradores fallidos y cinco intentos frustrados de llevar el proyecto al recinto, La Libertad Avanza (LLA) resignó su plan original —eliminar por completo los límites a la compra de campos por parte de capitales extranjeros— y negoció una salida intermedia: elevar el tope vigente del 15% al 25% del territorio de cada provincia.

La definición llega a horas de una fecha clave: este jueves 6 de agosto el oficialismo buscará, por sexta vez, la media sanción en el Senado.

La conferencia de Bullrich y el nuevo texto

La senadora Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario en la Cámara alta, encabezará este martes a las 16 horas una conferencia de prensa para explicar los alcances del nuevo dictamen. La acompañarán Nadia Márquez —descripta como la «comisaria política» de Karina Milei dentro del bloque— y el senador Agustín Coto.

El texto que LLA hizo circular entre los bloques aliados establece: «la prohibición para la adquisición de tierras rurales por parte de personas humanas o jurídicas, de nacionalidad extranjera, por encima del veinticinco por ciento (25%) en el territorio de cada provincia».

Con este cambio, el oficialismo busca despegarse de la propuesta original del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, autor del proyecto, quien pretendía derogar por completo el límite del 15% fijado por la Ley 26.737, sancionada en 2011. Esa norma, vigente hasta hoy, prohíbe además que propietarios de una misma nacionalidad concentren más del 30% del cupo autorizado y fija restricciones adicionales para la llamada zona núcleo agropecuaria.

La pulseada interna: Bullrich vs. Sturzenegger

Detrás del cambio de estrategia hay una disputa que excede el articulado técnico. Fuentes libertarias consultadas explicaron que Bullrich necesita destrabar la agenda parlamentaria para avanzar con otros proyectos prioritarios para el Ejecutivo, como la reforma política, y que las iniciativas «desreguladoras» impulsadas por Sturzenegger «generan más problemas que soluciones».

«Estos proyectos arman quilombo y tenés que prometer cosas que necesitás para otros temas», admitió un senador oficialista, quien remarcó que las reformas cuentan con el aval directo de Milei.

La incertidumbre sobre el contenido final del proyecto —que ya modifica cinco leyes vinculadas al régimen de propiedad rural— generó ruido incluso puertas adentro del oficialismo. «Me estuvieron llamando todo el fin de semana, pero no queda claro cuál es el texto final», se quejó un legislador que hasta ahora se inclinaba por el rechazo.

El número que falta: la carrera por los votos

Hasta el fin de semana, el conteo de Bullrich arrojaba un techo de 34 votos, insuficientes para la media sanción. Con la nueva redacción, en el oficialismo esperan alcanzar los 36 apoyos necesarios. Según otras reconstrucciones periodísticas, el escenario previo a la última sesión frustrada mostraba un empate técnico de 35 votos propios contra 34 rechazos confirmados, con la suerte del proyecto en manos de un puñado de senadores provinciales.

Uno de los focos de tensión pasa por Misiones, donde la interna entre el gobernador Hugo Passalacqua —abiertamente opositor a la ley— y su histórico referente político, Carlos Rovira, podría incidir en la votación.

El «efecto Villarruel», neutralizado

Otro dato político no menor: el oficialismo logró despejar el riesgo de un desempate adverso protagonizado por la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien ya había manifestado su rechazo al proyecto original de Sturzenegger. Aunque Villarruel no integra el Senado como legisladora, la Constitución la habilita a desempatar votaciones desde la presidencia del cuerpo.

Ese escenario quedará descartado porque Milei viajará a Ecuador el miércoles por la noche. En el momento en que el mandatario abandone el espacio aéreo argentino, Villarruel asumirá la presidencia en ejercicio del Poder Ejecutivo y, por lo tanto, no podrá presidir la sesión del jueves: la banca quedará en manos del senador libertario Bartolomé Abdala. «Por las dudas, es un voto menos para ellos y uno más para nosotros», ironizó un legislador oficialista.

Qué dice la ley vigente y qué está en juego

Con el marco normativo actual, en Argentina podrían venderse a extranjeros más de 26 millones de hectáreas, una superficie equivalente a dos veces el territorio de la provincia de Santa Fe. El proyecto impulsado por Sturzenegger se inscribe en la denominada Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada e incorpora, además de la flexibilización del límite, nuevas restricciones específicas para empresas vinculadas a Estados extranjeros, en un contexto de creciente preocupación por el avance de inversiones chinas sobre tierras estratégicas del país.

Rechazo social y marchas anunciadas

La discusión no se agota en el recinto. Organizaciones agrupadas en el Observatorio de Tierras cuestionan que la reforma podría favorecer la concentración de la propiedad rural y el control extranjero de recursos considerados estratégicos, y convocaron a movilizarse este jueves frente al Congreso «hasta que caiga el proyecto de extranjerización». Entre las críticas técnicas más repetidas figura que el límite se calcula a nivel provincial y no departamental, lo que —según especialistas— podría habilitar la venta total de zonas sensibles, como parte de la Cordillera o la cuenca del Paraná, sin que el promedio provincial refleje ese vaciamiento local.

El malestar también aparece reflejado en las encuestas: según sondeos difundidos en las últimas horas, el 77% de los argentinos dice estar de acuerdo con mantener límites a la compra de tierras por extranjeros, frente a un 16,7% que se manifestó en desacuerdo y un 6,3% que no definió postura.

Lo que viene

Con la conferencia de Bullrich como antesala, el oficialismo apuesta a cerrar en las próximas horas los apoyos que le permitieron esquivar, en cinco oportunidades anteriores, la aprobación de una de las reformas más resistidas del año legislativo. La sesión del jueves 6 de agosto definirá si la Ley de Tierras consigue, por fin, media sanción en el Senado.