Litio: piden frenar la subvaluación en las exportaciones millonarias de Argentina

Un proyecto de ley busca transparentar el precio real del litio, los minerales críticos y las tierras raras que exporta Argentina, para que las mineras paguen impuestos acordes en un negocio que este año rozará los u$s9.000 millones.

El diputado nacional Guillermo Michel presentó en el Congreso un proyecto de ley para transparentar el valor declarado en las exportaciones de litio, minerales críticos y tierras raras, con un objetivo concreto: terminar con la subvaluación de estos recursos estratégicos y asegurar que las empresas del sector tributen en la Argentina a valores razonables.

La iniciativa llega en un momento clave para la minería argentina. El país vive un verdadero boom exportador: según estimaciones de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) y la Bolsa de Comercio de Rosario, las exportaciones mineras podrían superar este año los u$s9.000 millones, un salto del 50% frente a los u$s6.056 millones de 2025. Solo en el primer semestre de 2026, el sector ya había facturado u$s4.742 millones, el mejor arranque de año de la historia, de acuerdo con un informe de Aleph Energy.

Qué dice el proyecto de Guillermo Michel

No solo debemos defender el territorio argentino sino también nuestros recursos naturales. Es necesario que las exportaciones de bienes como el litio u otros minerales o tierras raras paguen impuestos en Argentina a valores razonables”, sostuvo el legislador al presentar la iniciativa.

El corazón de la propuesta es otorgarle al Poder Ejecutivo la facultad de fijar valores de referencia —a través de precios índice FOB, fijos o mínimos— para las exportaciones de mercaderías que no cuenten con una cotización internacional conocida en mercados transparentes, como ocurre hoy con buena parte de los compuestos de litio.

El mecanismo apunta directamente a evitar que los exportadores declaren valores inferiores a los reales con el fin de reducir la carga tributaria en el país, una práctica que en la jerga de comercio exterior se conoce como subfacturación.

Entre los puntos centrales de la ley se destacan:

  • La creación de un registro de contratos vinculados a estas operaciones de exportación.
  • La posibilidad de que los exportadores soliciten una “Determinación Conjunta de Precios”, un mecanismo para acordar de antemano los criterios y metodologías de valuación, dándole mayor previsibilidad tanto a las empresas como al Estado.
  • La facultad del Poder Ejecutivo de compartir información con las provincias donde se desarrollan actividades de explotación de litio, minerales críticos y tierras raras, para que puedan cruzar los datos declarados por los productores con los valores usados para el pago de regalías mineras.

El fantasma del «traslado de ganancias» al exterior

Detrás de la iniciativa hay una preocupación de fondo: el riesgo de traslado de ganancias al exterior mediante operaciones entre partes vinculadas, es decir, cuando una filial local le vende a una empresa relacionada del mismo grupo económico a precios artificialmente bajos, para después revender el producto a valores de mercado desde otro país con menor carga impositiva.

Michel, exdirector general de Aduanas, ya había planteado este diagnóstico en enero de 2024, cuando el precio internacional del litio se había desplomado más del 80% desde sus máximos. En aquel momento impulsó, junto a dirigentes de Unión por la Patria, un esquema de precios mínimos de referencia y un registro de contratos para que las mineras «valúen correctamente» sus exportaciones y el Estado no perdiera recaudación por subfacturación.

Los modelos de Brasil, Perú, Chile y Australia

El proyecto no parte de cero: toma como espejo mecanismos que ya funcionan en otros países mineros. “Los Estados productores de recursos minerales han desarrollado mecanismos específicos para defender sus recursos y mejorar la determinación de los precios. Brasil, Perú, Chile y Australia constituyen ejemplos de distintas herramientas utilizadas para enfrentar problemas vinculados con la valoración, las referencias de precios, las operaciones entre partes relacionadas y el control tributario de las materias primas”, explicó Michel.

  • Brasil aplica el Método del Precio bajo Cotización en la Exportación (PECEX), que usa valores de mercados y bolsas de futuros reconocidos internacionalmente para ciertos bienes con ajustes según cada operación.
  • Perú utiliza precios de referencia para verificar los valores declarados por los exportadores y, en determinados casos, aplica métodos de valoración específicos.
  • Chile recurre a referencias internacionales de precios de minerales —como cobre, oro y plata— en mecanismos tributarios ligados a la actividad minera.
  • Australia cuenta con reglas de precios de transferencia para operaciones entre partes vinculadas y exige documentación específica para commodities como litio, tierras raras, uranio, cobre, plomo, zinc y níquel.

Un negocio en pleno crecimiento en el norte argentino

La discusión sobre la transparencia en las exportaciones de litio llega en un contexto de expansión histórica para el sector en el triángulo del litio, la región que Argentina comparte con Chile y Bolivia y que concentra cerca de la mitad de los recursos mundiales del mineral.

La producción de carbonato de litio equivalente pasó de 35.000 toneladas en 2022 a 116.000 toneladas en 2025, más que triplicándose en tres años, según datos de la Secretaría de Minería de la Nación. Para 2026, la CAEM proyecta que las exportaciones específicas de litio superen los u$s1.400 millones.

El mapa productivo se concentra en tres provincias del NOA: Jujuy, Salta y Catamarca. Jujuy cerró 2025 con u$s953 millones en exportaciones mineras, sostenidas por los proyectos Olaroz (Río Tinto) y Cauchari-Olaroz (Exar). A eso se suman iniciativas como Hombre Muerto Oeste (Galán Lithium), la ampliación del Proyecto Rincón (Río Tinto) y Proyecto Mariana, en el Salar de Llullaillaco, que este año comenzó a exportar cloruro de litio desde su planta en General Güemes, Salta.

Buena parte de estas inversiones avanza bajo el paraguas del RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones), que en su primer año recibió 22 proyectos por u$s35.500 millones, de los cuales el 64% corresponde al sector minero.

Por qué importa: menos recaudación, más discusión federal

El debate sobre la subvaluación del litio no es nuevo, pero cobra una dimensión mayor en un escenario donde la minería pasó de representar el 7% de las exportaciones totales en 2025 a más del 10% proyectado para 2026. Cada punto porcentual de subfacturación implica, en la práctica, menor recaudación tributaria para la Nación y menores regalías para las provincias productoras, que dependen cada vez más de esta actividad: Catamarca, por ejemplo, tiene el 93,2% de su economía vinculada a la minería.

El proyecto de Michel deberá ahora recorrer el camino legislativo en el Congreso, donde se espera que genere debate entre los bloques y, previsiblemente, consultas con los gobernadores de las provincias litíferas, agrupados en la denominada Mesa del Litio.