En un contexto de transición energética global, Argentina se posiciona como un actor clave en la extracción de minerales críticos. Con más del 17% de las reservas mundiales de litio, el país avanza en proyectos que prometen multiplicar sus ingresos, pero comunidades, ambientalistas y expertos advierten sobre impactos en salares, glaciares, humedales y territorios protegidos.
La actividad minera registró un crecimiento interanual del 9,5% en abril de 2026, impulsada principalmente por el litio. Las exportaciones mineras alcanzaron un récord de US$ 3.254 millones en el primer cuatrimestre del año, un 84,3% más que en el mismo período anterior. Para 2026 se proyectan exportaciones totales superiores a los US$ 9.000 millones, representando cerca del 10% de las ventas externas del país.
El litio lidera el presente: la producción podría alcanzar las 172.000 toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE) en 2026, un 48% más que en 2025. Las inversiones ya superan los US$ 7.000 millones en plantas operativas, con exportaciones que en el primer trimestre de 2026 llegaron a 456 millones de dólares, un incremento interanual del 124,6%.
El cobre emerge como la gran apuesta futura. Argentina posee reservas probadas de 17,1 millones de toneladas y una cartera de proyectos que, de concretarse, podría generar 1,5 millones de toneladas anuales hacia 2035, posicionando al país con el 6,1% de la producción global. Las proyecciones oficiales estiman exportaciones de cobre por US$ 20.600 millones y de litio por US$ 12.100 millones en la próxima década, con un potencial total de exportaciones mineras superior a los US$ 36.000 millones para 2035.
Sin embargo, este avance minero genera crecientes tensiones. En Fiambalá (Catamarca), el proyecto Tres Quebradas de la empresa china Zijin-Liex ha provocado denuncias de disminución del agua en la Laguna Verde, con un descenso reportado de hasta cinco metros, afectando el turismo y las comunidades locales.
En Salta, 14 de 22 proyectos de litio analizados se superponen con salares dentro de la Reserva Natural Los Andes, la mayor área protegida de la provincia, que carece de un plan de manejo efectivo desde hace más de 40 años. A nivel nacional, 21 proyectos de cobre se ubican dentro o cerca de áreas protegidas, cinco de ellos en el Parque Nacional San Guillermo, Reserva de la Biósfera de la Unesco.
La reactivación del tratado minero con Chile reaviva preocupaciones por glaciares y ecosistemas periglaciales. Investigadores como Vanina Corral, de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), destacan que numerosos proyectos se emplazan sobre sitios protegidos por la Convención Ramsar y que los Estudios de Impacto Ambiental suelen presentar información parcial y ambigua.
Comunidades indígenas y locales exigen mayor transparencia, consulta previa y evaluaciones ambientales rigurosas. Mientras el sector promete empleo y desarrollo económico, el desafío radica en conciliar la extracción de minerales críticos con la protección de recursos hídricos y biodiversidad en un país vulnerable al cambio climático.
#LitioArgentina #MineriaCobre #TransicionEnergetica #ImpactoAmbiental #ComunidadesIndigenas #ArgentinaSostenible
Expertos y organizaciones llaman a un debate informado que priorice la sostenibilidad. El futuro minero de Argentina depende no solo de las cifras económicas, sino de cómo se gestione este delicado equilibrio entre desarrollo y preservación.
