Salario mínimo 2026: el Gobierno lo aumenta y ya define subas hasta abril

El Consejo del Salario volvió a fracasar y el Poder Ejecutivo fijó por decreto un esquema escalonado que llevará el SMVM a $437.000 en abril de 2027. Sindicatos rechazaron la oferta empresarial y la brecha con la canasta básica sigue siendo abismal

Ante la novena vez consecutiva en que sindicatos y empresarios no logran ponerse de acuerdo, el Gobierno nacional volvió a tomar la decisión en soledad: oficializó un nuevo esquema de actualización del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) que ya define, mes por mes, cuánto cobrarán los trabajadores formales hasta abril de 2027. La medida golpea de lleno el bolsillo de millones de argentinos y reabre el debate sobre la distancia entre los ingresos básicos y el costo de vida real.

Cuánto es el nuevo salario mínimo desde septiembre

A través de la Resolución 4/2026, publicada en la madrugada del miércoles en el Boletín Oficial, el Poder Ejecutivo estableció que el piso salarial pasará de $383.800 en septiembre a $437.000 en abril de 2027, un incremento nominal de $53.200, equivalente a una suba acumulada del 13,86% en ocho meses.

La norma lleva la firma de Claudia Silvana Testa, presidenta alterna del Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil, y alcanza a los trabajadores comprendidos por:

  • La Ley de Contrato de Trabajo 20.744
  • El Régimen de Trabajo Agrario
  • La Administración Pública Nacional
  • Organismos y entidades del Estado nacional que actúen como empleadores

El texto oficial es contundente: “A partir del 1° de septiembre de 2026, en pesos trescientos ochenta y tres mil ochocientos ($383.800) para todos los trabajadores mensualizados que cumplen la jornada legal completa de trabajo”, señala la resolución. Quedan excluidas las asignaciones familiares, y en los contratos de jornada reducida o parcial el pago será proporcional.

El calendario completo de aumentos mes a mes

El esquema fue diseñado en ocho tramos consecutivos, con subas todos los meses hasta consolidar el valor final en la primera mitad de 2027:

Salario mensualizado (jornada completa):

  • Septiembre 2026: $383.800
  • Octubre 2026: $391.200
  • Noviembre 2026: $398.800
  • Diciembre 2026: $406.400
  • Enero 2027: $414.200
  • Febrero 2027: $422.000
  • Marzo 2027: $429.600
  • Abril 2027: $437.000

Valor hora para trabajadores jornalizados:

  • Septiembre 2026: $1.919
  • Octubre 2026: $1.956
  • Noviembre 2026: $1.994
  • Diciembre 2026: $2.032
  • Enero 2027: $2.071
  • Febrero 2027: $2.110
  • Marzo 2027: $2.148
  • Abril 2027: $2.185

Qué pasa con la prestación por desempleo

La resolución también fijó el criterio para calcular la prestación por desempleo prevista en el artículo 118 de la ley 24.013. Según el artículo 2 de la norma, el beneficio equivaldrá al 75% del importe neto de la mejor remuneración mensual, normal y habitual percibida por el trabajador en los seis meses previos al cese de su contrato.

Además, se establecieron límites directamente atados al SMVM vigente en cada período: la prestación nunca podrá ser inferior al 50% del salario mínimo ni superior al 100% de ese mismo valor. En términos concretos, para septiembre eso implica un piso de $191.800 y un techo de $383.800, según confirmó el propio Ministerio de Trabajo.

Por qué el Gobierno tuvo que decidir solo, otra vez

La última reunión del Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil se celebró de manera virtual el viernes 28 de agosto, pese al reclamo gremial de que el encuentro fuera presencial. El plenario terminó sin acuerdo y con la salida anticipada de la CGT y las dos CTA antes de que se formalizara la votación, un desenlace que se repite desde hace más de dos años.

Durante la comisión técnica, las tres centrales obreras presentaron una propuesta unificada para llevar el salario mínimo a $911.000 en julio y $993.000 en diciembre, tomando como referencia el valor de la canasta básica familiar, que hoy se ubica en $1.564.716. Los propios dirigentes reconocieron que ese número no tenía chances reales de ser aceptado.

El cotitular de la CGT, Jorge Sola (Seguros), calificó de insuficiente la oferta empresarial y afirmó que el monto propuesto no alcanzaba ni para comprar un kilo de pan. En la misma línea se pronunció Cristian Jerónimo, también cotitular de la central y referente del sindicato del vidrio, quien adelantó que el sector gremial no avalaría la propuesta patronal.

Del lado empresario, la negociación estuvo encabezada por la Unión Industrial Argentina (UIA), junto a la Cámara Argentina de Comercio, la Cámara Argentina de la Construcción, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, la Asociación de Bancos Argentinos, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y cámaras de los sectores hotelero, gastronómico y agrario. La oferta patronal proponía una suba de 1,8% en septiembre y aumentos de 1,7% mensual entre octubre y abril, lo que hubiera llevado el salario mínimo a apenas $468.000 en abril de 2027, muy por debajo del reclamo sindical.

Además del reclamo salarial, los gremios exigieron la reactivación de las comisiones de Formación Profesional, Empleo y Productividad del Consejo del Salario, consideradas clave para debatir la evolución del mercado laboral.

Un ajuste que, otra vez, corre de atrás a la inflación

El esquema anterior, vigente desde diciembre de 2025 bajo la Resolución 9/2025, había arrancado con un piso de $334.800 y llegó en agosto de 2026 a $376.600, tras una suba mensual de apenas 1,13%, muy por debajo de la inflación de ese mes, que fue del 2,1%. El patrón se repite: el poder adquisitivo del salario mínimo sigue perdiendo terreno frente a los precios, incluso cuando el Gobierno decide los aumentos de manera unilateral.

Qué significa el SMVM y por qué impacta en toda la economía

El Salario Mínimo, Vital y Móvil no es solo el piso de ingresos para los trabajadores peor pagos del mercado formal: también funciona como vara de referencia para actualizar programas sociales, subsidios y distintas prestaciones del Estado. Por eso, cada resolución del Consejo del Salario repercute mucho más allá de quienes efectivamente cobran ese monto, y se convierte en un termómetro clave de la puja distributiva entre trabajadores, empresas y Gobierno en medio del proceso de desinflación que atraviesa la Argentina.