Vemo, primer paso en el mercado de carbono

La firma mexicana de electromovilidad recibió sus primeros bonos de carbono con certificación VCS Verra, gracias a su flota eléctrica en Uber y DiDi. El Reporte de Sustentabilidad 2025 destaca empleo formal, calidad del aire y avances ESG.

La empresa mexicana de movilidad eléctrica Vemo logró un hito en el mercado de carbono: emitió sus primeros 9,000 bonos de carbono bajo la certificación internacional VCS (Verified Carbon Standard) de Verra, según los resultados de su Reporte de Sustentabilidad 2025.

Los créditos provienen de Vemo Conduce, un esquema de empleos formales mediante el cual opera flotas eléctricas integradas con Uber y DiDi. El documento asegura que cada vehículo eléctrico reduce 66% las emisiones equivalentes de dióxido de carbono (CO2e) frente a un auto convencional de gasolina.

Germán Losada, cofundador y codirector general de Vemo, planteó la pregunta que, dijo, ha guiado a la empresa desde el inicio: si genera un impacto real o solo habla de él. Para el directivo, los bonos verificados por Verra son la respuesta, porque «cada kilómetro eléctrico cuenta».

Qué son los bonos de carbono y por qué importan

Un bono de carbono, también llamado crédito de carbono, representa una tonelada de dióxido de carbono equivalente que se dejó de emitir o se retiró de la atmósfera. Una vez verificado por un estándar independiente como Verra, el crédito puede comercializarse en el mercado voluntario de carbono, donde empresas e instituciones compensan parte de su huella ambiental.

El hito tiene un contexto particular en México. Según la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM), desde hace más de una década el país no registra ningún proyecto de transporte eléctrico que haya generado bonos de carbono, pese a la existencia de mecanismos internacionales que financian la reducción de emisiones. El dato corresponde a julio de 2025 y se refiere a proyectos de transporte eléctrico en general.

Las cifras del reporte de sustentabilidad

El Reporte de Sustentabilidad 2025 de Vemo destaca tres avances ambientales:

  • Emisiones evitadas: en 2025 la firma evitó 17,156 toneladas de CO2e, 53% más que las 11,232 toneladas de 2024. Desde 2021, el acumulado llega a 42,161 toneladas.
  • Kilómetros eléctricos: la compañía superó los 270 millones de kilómetros eléctricos recorridos.
  • Aire más limpio: Vemo evitó 12.2 toneladas de contaminantes locales que afectan la salud cardiopulmonar, como material particulado, óxidos de nitrógeno y óxidos de azufre, un alza anual de 26%.

Las fuentes consultadas no precisan el periodo de operación que cubren los 9,000 bonos ni su relación con el acumulado de toneladas evitadas.

Empleo formal e inclusión financiera

En un sector marcado por la informalidad laboral, Vemo presume avances en empleo formal. Cerró 2025 con 2,116 empleados directos, un incremento de 11% frente a 2024. De ese total, 1,417 son conductores de Vemo Conduce, todos con empleo formal, contrato y seguridad social.

La unidad de arrendamiento Vemo Impulso mantuvo 3,051 contratos activos con conductores de plataformas que antes no tenían acceso a crédito formal. Muchos de ellos construyen así su primer historial crediticio.

Roberto Rocha, cofundador y codirector general, sostuvo que la transición eléctrica solo triunfa si mejora la vida de las personas. Detrás de cada tonelada evitada, afirmó, hay un conductor con empleo formal, otro que arma su historial de crédito y una ciudad que respira mejor.

Equidad de género y gobernanza

En el pilar social, Vemo reportó avances con la metodología de los Principios para el Empoderamiento de las Mujeres (WEPs) de la ONU. Su índice de equidad de género llegó a 41%, siete puntos porcentuales más que en 2024.

El avance se atribuye a:

  • Una licencia parental ampliada: un mes adicional para mujeres y cinco días más para hombres.
  • Reclutamiento ciego.
  • Monitoreo continuo de métricas de diversidad, equidad e inclusión.

En gobernanza, la empresa lanzó un Portal de Ética Confidencial y un Sistema de Gestión Ambiental y Social para alinear su operación con estándares internacionales.

Una apuesta de 1,500 millones de dólares

Los bonos llegan mientras Vemo acelera su expansión. En febrero, la compañía informó que destinará u$s 1,500 millones entre 2026 y 2030 al desarrollo de infraestructura y al fortalecimiento del ecosistema de electromovilidad en América Latina.

El plan contempla desplegar cerca de 23 mil conectores en su red de recarga, la VEMO Charging Network, e incorporar alrededor de 55 mil vehículos eléctricos a su flota hacia 2030. Esa red cuenta con más de 1,400 conectores en 18 estados y procesa más de 85 mil sesiones de recarga al mes.

La empresa, fundada en la Ciudad de México en 2021, ha levantado más de u$s 500 millones con respaldo de Vision Ridge Partners, Riverstone Holdings, Orion Infrastructure Capital, BEEL Infrastructure Partners, PROMECAP, Covalto y Kapital. En septiembre de 2025 anunció un compromiso de inversión de u$s 250 millones liderado por Vision Ridge Partners.

Un mercado de vehículos eléctricos en plena aceleración

El anuncio ocurre en un momento de fuerte crecimiento de la electromovilidad en México. De acuerdo con el INEGI, en los primeros ocho meses de 2026 los vehículos electrificados representaron 12.8% del total de autos vendidos en el país.

Entre enero y agosto se comercializaron 129,359 unidades, 46.1% más que en el mismo periodo de 2025. Solo en agosto se vendieron 17,046 vehículos eléctricos, híbridos e híbridos conectables, 43.6% más que un año antes. Esa cifra le da al segmento una participación mensual de 13.2%.

Aun así, el mercado sigue concentrado geográficamente. En el acumulado, la Ciudad de México vendió 30,109 unidades (23.3% del total nacional) y el Estado de México, 17,341 (13.4%).

Qué sigue

Con los primeros créditos verificados, Vemo busca posicionarse como referente de ESG y descarbonización del transporte en la región. Su modelo combina flotas eléctricas, infraestructura de recarga, financiamiento y empleo formal. El siguiente paso será demostrar que este esquema puede crecer sin perder trazabilidad ni rigor ambiental.