La Fundación Macá Tobiano abrió una convocatoria de voluntariado para latinoamericanos que quieran sumarse a la conservación de una de las aves en peligro crítico de extinción de la Argentina. Trabajarán en Santa Cruz, sin experiencia previa requerida y con becas parciales.
Entre las mesetas ventosas del oeste de Santa Cruz, a cientos de kilómetros del centro urbano más cercano, se juega una de las batallas más silenciosas de la conservación en Latinoamérica. La Fundación Macá Tobiano lanzó una convocatoria de voluntariado dirigida a personas de toda la región para proteger al macá tobiano, un ave endémica de la Patagonia argentina y una de las más amenazadas del país.
La población actual se estima en apenas 750 ejemplares, según la organización. Hasta cerca del año 2000 la especie superaba los cinco mil individuos, de acuerdo con el investigador del CONICET Kini Roesler. Su distribución se limita exclusivamente a la provincia de Santa Cruz.
Un ave pequeña con un récord alarmante
El macá tobiano (Podiceps gallardoi) integra el grupo de unas 220 especies de aves en peligro crítico a nivel global y es la única que se distribuye casi exclusivamente en la Argentina. Tiene cuerpo blanco y cabeza colorada, fue descubierto en 1974 y es un emblema de la Patagonia austral. Esa fecha lo convierte en una de las aves más jóvenes para la ciencia occidental.
Nidifica en lagos y lagunas de las mesetas de altura, paralelas a la cordillera de los Andes. En invierno migra hacia la costa atlántica, a los estuarios de los ríos Coyle, Gallegos y Chico-Santa Cruz.
El deterioro fue veloz. En la temporada 1984-1985 se monitorearon 90 de las 113 lagunas con presencia registrada de la especie. Al revisitar 58 de ellas en 2010-2011, se contaron solo 471 individuos en nueve lagunas, una caída cercana al 80 %.
Las amenazas: visón, trucha y gaviota
Según el organismo nacional, las principales causas del declive son las especies exóticas invasoras, el cambio climático, el cambio de uso del suelo y las alteraciones del estuario del río Santa Cruz. Entre los invasores se destacan el visón americano, la trucha arcoíris y la gaviota cocinera, esta última nativa.
El visón americano es el depredador más temido. Fue introducido en el país a principios del siglo XX y hoy se distribuye en la Patagonia continental desde el Parque Nacional Los Glaciares, en Santa Cruz, hasta la zona de Aluminé, en Neuquén. En una sola noche del verano de 2011, un único visón mató a 33 ejemplares de macá tobiano. Entre 2011 y 2012, tres visones depredaron cerca del 10 % de la población global.
La infraestructura también preocupa: la construcción de dos represas en el río Santa Cruz figura entre las amenazas más alarmantes.
Una especie paraguas
Los especialistas la describen como una especie paraguas. Protegerla ayuda a preservar a otras especies que comparten su hábitat. Roesler, director del programa Macá Tobiano de Aves Argentinas y ganador del Premio Whitley en 2021, ha advertido que las amenazas son sutiles y graduales y que muchas veces pasan inadvertidas hasta que los datos poblacionales muestran el daño.
¿Cómo es el voluntariado?
La propuesta está orientada tanto a personas con interés en la conservación como a quienes buscan una primera experiencia en trabajo de campo vinculado con la biodiversidad. Los voluntarios se integrarán a campañas de investigación y manejo ambiental junto a técnicos y especialistas de la fundación.
Desde 2010, cuando se implementó el Proyecto Macá Tobiano, los Guardianes de Colonia, un equipo especializado en manejo y conservación, se instalan cada verano junto a voluntarios de distintas partes del mundo para custodiar a los ejemplares. Desde la organización destacan que estas campañas se transformaron en espacios de formación práctica en conservación, investigación científica y manejo de áreas naturales.
Qué tareas realizarán
- Control y manejo de especies invasoras.
- Colaboración en acciones de conservación del macá tobiano.
- Monitoreo de poblaciones de aves silvestres.
- Relevamiento de información científica en campo.
- Seguimiento del estado de conservación de ecosistemas patagónicos.
Requisitos para postularse
La fundación informó que no se exige experiencia previa específica. Sí se valoran:
- Buen estado físico.
- Capacidad para trabajar en equipo.
- Interés por la conservación ambiental.
- Adaptación a entornos remotos y a condiciones climáticas adversas.
Los participantes convivirán durante varias semanas en campamentos alejados de los centros urbanos, con fuertes vientos, bajas temperaturas y cambios bruscos de tiempo.
Fechas y permanencia
El programa se desarrollará entre el 15 de octubre y el 1º de mayo. Los ingresos y egresos están previstos para los días 1 y 15 de cada mes. La permanencia mínima es de 30 días, por la capacitación necesaria para incorporarse a las tareas de campo y por las características logísticas del proyecto.
Becas y gastos
La fundación dispone de becas parciales para participantes de distintos países de América Latina, con el objetivo de facilitar el acceso a la experiencia. Los detalles sobre alojamiento, alimentación, traslados, gastos cubiertos y condiciones de permanencia figuran en la documentación oficial del programa.
Cómo inscribirse
Según informó la organización, las postulaciones se recibían hasta el 30 de septiembre y debían hacerse exclusivamente a través del formulario online. Quienes quieran participar deben consultar en el sitio oficial si la convocatoria continúa abierta, si fue extendida o si habrá nuevas fechas de ingreso. Los pasos son:
- Ingresar al sitio oficial de la Fundación Macá Tobiano.
- Acceder a la sección «Voluntariado».
- Leer las condiciones y requisitos del programa.
- Completar el formulario de inscripción.
- Enviar la postulación dentro del plazo habilitado.
Información e inscripciones: macatobiano.org/es/sumate/voluntariado
