5 millones de niños pobres: UNICEF lanza su plan más ambicioso para la infancia argentina

El organismo internacional presentó su nueva agenda de cooperación con metas concretas hasta 2030 para revertir una de las crisis sociales más profundas del país.

Más de cinco millones de niñas, niños y adolescentes viven en situación de pobreza en Argentina, y un 9,4% se encuentra en indigencia, según advierte UNICEF. Frente a ese diagnóstico, el organismo internacional acaba de presentar su Programa de Trabajo 2026-2030, una hoja de ruta que, bajo el lema «Donde empieza el futuro», propone reducir esas cifras con metas específicas, alianzas multiactoriales y presencia territorial en los sectores más vulnerables del país.

El programa fue oficializado durante un evento realizado en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), con la participación de representantes del Gobierno nacional, autoridades provinciales y municipales, organizaciones de la sociedad civil, el sector privado y el ámbito académico.

Un país que le falla a su infancia

El impacto de la pobreza recae con mayor fuerza en hogares con jefatura femenina y en comunidades rurales o indígenas, donde el acceso al agua segura sigue siendo limitado: un 16% de la población carece de conexión a la red pública de agua.

Las consecuencias se expresan en todos los planos del desarrollo. En los sectores más pobres, el 14,7% de menores de cinco años presenta baja talla, mientras que la cobertura de vacunación cayó cerca de 20 puntos entre 2009 y 2020, incrementando el riesgo de enfermedades prevenibles. A eso se suma que el 65% de las mujeres embarazadas no completa los controles prenatales recomendados, lo que agrava la vulnerabilidad desde el inicio de la vida.

El cuadro educativo es igualmente crítico. El 82% de los adolescentes no logra aprendizajes adecuados en matemática y el 43% muestra deficiencias en lengua al finalizar la secundaria. El 7,7% de las y los adolescentes no asiste a la escuela, y de quienes sí lo hacen, el 40% termina después de los 19 años.

En materia de protección, los datos sacuden: casi 6 de cada 10 niñas y niños sufren disciplina violenta en el hogar, cifra que asciende a más de 7 de cada 10 entre quienes tienen una discapacidad. Más de 15.000 menores viven sin cuidados parentales.

Cuatro ejes y metas concretas al 2030

El programa estructura su acción en cuatro áreas interrelacionadas:

Salud y nutrición. El objetivo es que hacia 2030 unos 3,3 millones de niñas, niños y adolescentes accedan de manera equitativa a servicios de salud, nutrición y bienestar, fortaleciendo el sistema público, ampliando el acceso a agua potable en comunidades marginadas y acompañando a las familias desde la salud maternal.

Aprendizajes y habilidades. Se fija como meta que 6 millones de menores accedan a mejores aprendizajes y desarrollen habilidades para la vida y el trabajo, con eje en la transformación digital de la educación, la formación docente continua y la mejora de la gestión educativa.

Reducción de la pobreza y protección social. UNICEF proyecta que hacia 2030 1,5 millones de niños salgan de la pobreza, apuntando a fortalecer el financiamiento público en infancia y el robustecimiento de sistemas de protección social. El contexto es urgente: solo el 48% de los hogares accede a la cuota alimentaria.

Protección contra la violencia. La agenda propone mejorar la coordinación entre instituciones, armonizar las normativas provinciales y promover la desinstitucionalización de la infancia, con foco en el acceso a servicios de protección y justicia especializados para 1,5 millones de niñas, niños y adolescentes.

Las voces del organismo

Rafael Ramírez Mesec, representante de UNICEF en Argentina, sostuvo que «si bien se han dado avances importantes durante el último ciclo de cooperación, debemos redoblar los esfuerzos y construir oportunidades para todos desde los primeros años de la infancia y a lo largo de toda la adolescencia«.

María Elena Úbeda, representante adjunta del organismo, señaló que la agenda los invita a «imaginar ese país que queremos para cada niña, niño y adolescente» y remarcó que «cuando hay compromiso, inversión y trabajo conjunto, los cambios suceden».

UNICEF, con presencia en Argentina desde 1985, combina dos estrategias complementarias: la incidencia en políticas públicas, asesorando a todos los niveles de gobierno, y la implementación de acciones directas en territorio, generando modelos replicables a mayor escala.

El reloj ya corre. Cuatro años para demostrar que el futuro de millones de chicos y chicas puede escribirse distinto.