La Provincia de Buenos Aires realizó la primera prueba exitosa de un dispositivo de energía undimotriz, una tecnología pionera que convierte el movimiento de las olas en electricidad limpia. Este avance en energías renovables marca un antes y un después en la innovación energética argentina y posiciona a Buenos Aires como referente regional en sostenibilidad.
En un paso histórico para el desarrollo de energías renovables en la Argentina, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, a través de la Subsecretaría de Energía del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, concretó la primera prueba de un dispositivo undimotriz. La tecnología, diseñada para generar electricidad a partir del vaivén de las olas, representa una de las apuestas más innovadoras del país en materia de fuentes limpias y predecibles.
El sistema, desarrollado en colaboración con la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) Regional Buenos Aires y Regional Pacheco, utiliza grandes boyas flotantes que se desplazan verticalmente con el movimiento del mar. Este desplazamiento se transmite a una cadena de engranajes que convierte la energía cinética en rotación de alta velocidad, accionando un generador eléctrico. Según los cálculos de los ingenieros, cada unidad podría producir entre 30 y 200 kilovatios de potencia, dependiendo del tamaño de la boya y las condiciones del oleaje.
La primera prueba “en seco” se llevó a cabo este mes en las instalaciones de la Metalúrgica Duroll, en la localidad de Pilar. El ensayo sometió al brazo y a la boya a 1,5 toneladas de carga —el doble de lo que soportarán una vez instalados en el mar—, con resultados que validaron la robustez del diseño. “Se trató de una prueba de resistencia clave para garantizar la viabilidad del prototipo”, confirmaron fuentes oficiales.
El dispositivo será montado en la Escollera Norte del Puerto de Mar del Plata, donde aprovechará la dinámica del Atlántico Sur, una de las zonas con mayor potencial undimotriz del mundo. Este hito combina investigación aplicada, transferencia tecnológica y producción local, fortaleciendo el vínculo entre universidad, Estado y sector privado.
El proyecto contó con un financiamiento de US$ 138.000 proveniente del Programa Provincial de Incentivos a la Generación de Energía Distribuida Renovable (PROINGED), administrado por la Subsecretaría de Energía y el FREBA. Los recursos provienen del agregado tarifario renovable que pagan mensualmente los usuarios bonaerenses en sus facturas de electricidad. Además, recibió apoyo de la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) a través del Fondo de Innovación Tecnológica de Buenos Aires (FITBA).
“Desde la Provincia es prioridad impulsar este tipo de proyectos estratégicos para diversificar la matriz energética y promover tecnologías innovadoras de origen nacional. Con esta iniciativa, la Provincia de Buenos Aires avanza en la generación de conocimiento y en el desarrollo de energías limpias, posicionándose como referente en la región en materia de innovación tecnológica y sostenibilidad”, destacaron desde la Subsecretaría de Energía en un comunicado oficial.
La energía undimotriz se diferencia de la solar y la eólica por su mayor previsibilidad, ya que el movimiento de las olas es más constante y predecible que el sol o el viento. Expertos internacionales la consideran una de las fuentes renovables con mayor potencial global, especialmente en costas como las de la provincia de Buenos Aires.
Este primer ensayo en seco no solo valida el prototipo, sino que abre la puerta a futuras instalaciones que podrían generar energía limpia y distribuida directamente en la costa bonaerense. Con esta prueba, la Provincia de Buenos Aires no solo prueba un dispositivo: demuestra que la innovación energética made in Argentina es posible y ya está en marcha.
