La megabatería de Europa que almacena luz solar en el corazón de Valencia

La central hidroeléctrica de bombeo Cortes-La Muela, la mayor de Europa, convierte energía renovable excedente en electricidad para 6,75 millones de personas. La clave del almacenamiento energético en la de España.

1.762 MW Capacidad total en turbinación

24 GWh Electricidad almacenada en el embalse superior

6,75 M Personas que puede abastecer por día

El mayor obstáculo de la transición energética española no es producir energía limpia, sino guardarla. En 2025, España instaló un récord de 11.131 megavatios de nueva potencia renovable y superó los 103.500 MW en total, equivalente al 70,4% de toda la producción eléctrica nacional. Pero alrededor del 20% de esa energía se desaprovecha porque la red no puede absorberla ni almacenarla: simplemente se vierte.

Frente a ese cuello de botella, en las laderas del río Júcar, a menos de dos horas de Valencia, existe desde hace décadas una solución colosal: el complejo hidroeléctrico de Cortes-La Muela, reconocido como la mayor central de bombeo de toda Europa.

Agua que sube para que la luz baje

El principio de funcionamiento es tan antiguo como ingenioso. Durante las horas centrales del día, cuando los paneles solares generan más electricidad de la que el sistema puede consumir, ese excedente se utiliza para bombear agua desde el embalse inferior hasta un depósito situado 500 metros más arriba. La energía no se pierde: se convierte en energía potencial almacenada en millones de metros cúbicos de agua.

El proceso se invierte alrededor de las 21 horas, el momento de mayor demanda y precio más elevado del día. El agua acumulada en el embalse superior desciende por su propio peso, mueve las turbinas y genera electricidad en el instante exacto en que la red más la necesita. A esto se le llama turbinación.

Cuarenta años de ingeniería subterránea

Las obras comenzaron en 1983 con la presa de Cortes, de 116 metros de altura y diseño arco-gravedad, dotada de 290 MW de potencia instalada. La gran apuesta llegó con La Muela I: 634 MW en turbinación y 549 MW en bombeo, alojados en una caverna subterránea que requirió más de 5.000 trabajadores durante seis años. Solo para evacuar los materiales excavados fueron necesarios 15.000 camiones, una columna que, colocada en fila, alcanzaría la frontera francesa.

En 2015 entró en funcionamiento La Muela II, tras una inversión que elevó el gasto total a más de 1.200 millones de euros. La ampliación añadió 880 MW adicionales en turbinación y 744 MW en bombeo, con cuatro turbinas más instaladas en una segunda caverna subterránea.

Un embalse en forma de riñón con 24 GWh guardados

El embalse superior —con forma de alubia vista desde el aire— es la pieza menos conocida y más determinante del sistema. Su capacidad ronda los 100 hectómetros cúbicos de agua, equivalentes a 24 GWh de electricidad almacenada. En el interior de las cavernas, las turbinas de aproximadamente 220 MW de potencia cada una funcionan en ambos sentidos, algo técnicamente complejo que distingue a las centrales de bombeo de los embalses convencionales.

El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima fija un objetivo de 22,5 GW de almacenamiento para 2030, cuando las renovables deberían cubrir el 81% de la generación nacional. Cortes-La Muela demuestra que España no solo tiene capacidad para producir energía limpia a escala récord, sino también para guardarla. La montaña valenciana, excavada pacientemente durante décadas, es hoy la batería más grande del continente.