Descubren en España que la contaminación atmosférica multiplica los infartos y las muertes

Un estudio reciente publicado por la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Fundación Española del Corazón (FEC) ha puesto en evidencia el impacto directo de la contaminación atmosférica en la salud cardiovascular.

Analizando datos de 115.071 pacientes ingresados en 122 hospitales del Sistema Nacional de Salud de España entre 2016 y 2021, los investigadores encontraron que, cuando la concentración de partículas PM₂,₅ supera los 10 microgramos por metro cúbico, los ingresos por infarto aumentan en 22 casos por cada 1.000 hospitalizaciones en los tres días posteriores. Además, a partir de los 25 microgramos por metro cúbico, el riesgo de mortalidad por infarto durante la hospitalización crece un 14%, lo que equivale a un fallecimiento adicional por cada 125 ingresos.

“Es la primera vez que se analizan estos datos a nivel nacional con un ajuste tan minucioso”, explicó el cardiólogo Julio Núñez, coautor del estudio. Las partículas PM₂,₅, generadas principalmente por combustión de vehículos, industrias, carbón, leña e incendios, son tan pequeñas que penetran en los alveolos pulmonares y el torrente sanguíneo, causando inflamación, estrés oxidativo y disfunción endotelial, lo que puede desencadenar problemas cardiovasculares graves.

En Argentina, la situación no es menos preocupante. Según datos de IQAir, la concentración media anual de PM₂,₅ en el país es de 13 µg/m³, superando el límite recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 10 µg/m³. En Buenos Aires, los niveles de PM₂,₅ han alcanzado picos de 16 µg/m³, lo que representa un riesgo significativo, especialmente para grupos vulnerables como niños, ancianos y personas con enfermedades preexistentes. La calidad del aire en la capital suele clasificarse como “moderada”, pero en meses de invierno y primavera (junio a noviembre), los niveles de contaminación tienden a aumentar debido a factores como emisiones vehiculares, actividades industriales y condiciones climáticas que dificultan la dispersión de contaminantes.

Un estudio realizado entre 2009 y 2011 en La Plata y Bahía Blanca, Buenos Aires, mostró que la exposición a partículas PM₁₀ y compuestos orgánicos volátiles (VOCs) está asociada a problemas respiratorios en niños de 6 a 12 años. Los investigadores, que midieron la calidad del aire en áreas urbanas, industriales y residenciales, también calcularon un aumento del riesgo de cáncer a largo plazo debido a la exposición a contaminantes.

Además, un análisis en Córdoba, Argentina, encontró que un incremento de 10 µg/m³ en PM₁₀ está relacionado con un aumento del 6,2% en las hospitalizaciones por infecciones respiratorias altas y un 4,4% por infecciones respiratorias bajas. Estos efectos son más pronunciados en poblaciones con menores recursos socioeconómicos, lo que pone de manifiesto una “inequidad ambiental” en la que los sectores más vulnerables enfrentan mayores riesgos.

La contaminación atmosférica también tiene un impacto económico significativo. En España, se estima que causa 62.000 ingresos hospitalarios urgentes al año, con un costo superior a 850 millones de euros. En Argentina, aunque no hay datos nacionales tan precisos, el impacto en la presión asistencial es evidente, especialmente en hospitales pediátricos como el Niño Jesús de Madrid, donde se ha demostrado que respetar los límites de NO₂ podría reducir hasta un 8% los ingresos totales y un 7% los respiratorios en niños.

Los especialistas, tanto en España como en Argentina, coinciden en que la contaminación atmosférica es un factor de riesgo de primer orden, comparable o incluso superior al impacto de las temperaturas extremas. Entre las recomendaciones para la población vulnerable están evitar la exposición en días de mala calidad del aire, permanecer en casa, usar mascarillas y mantener hábitos saludables. En Argentina, donde Buenos Aires se beneficia de vientos que ayudan a dispersar contaminantes, las autoridades locales están implementando redes de monitoreo de aire para abordar el problema, aunque se necesitan políticas más ambiciosas para reducir las emisiones.

El próximo Congreso Europeo y Mundial de Cardiología, que se celebrará en Madrid, dedicará 16 sesiones a los efectos de la contaminación en la salud cardiovascular, subrayando la urgencia de abordar este problema global. Mientras tanto, iniciativas como la desarrollada por la Universidad Nacional de Rosario, que creó un dispositivo de monitoreo de aire de bajo costo, muestran el compromiso de Argentina por generar datos accesibles y combatir los efectos de la contaminación en la salud.