El Parque Lanín cumple 89 años en peligro: recuperó al huemul pero perdió 7 millones de presupuesto

El parque más grande de Neuquén celebra su aniversario con un hito histórico de conservación y un golpe presupuestario simultáneo: el Gobierno nacional le quitó más de 156 millones de pesos en un solo decreto. Adentro, científicos, comunidades mapuches y guardaparques pelean contra el reloj para salvar especies milenarias.

Volvió el huemul. Llegaron los recortes.

El 11 de mayo de 1937 el Estado argentino firmó el decreto que dio vida al Parque Nacional Lanín. Ochenta y nueve años después, la misma fecha trae una paradoja que incomoda: mientras el parque celebra el regreso del huemul tras casi tres décadas de ausencia, el Gobierno de Javier Milei formalizó un recorte de $156.945.103 en su presupuesto de funcionamiento, combustible, patrullajes y preservación ambiental.

El Lanín no es un parque cualquiera. Con 412.000 hectáreas desplegadas en el sudoeste neuquino, protege bosques andino-patagónicos, 24 lagos de origen glaciario, volcanes, mallines y una biodiversidad que incluye especies que solo existen en este rincón del planeta. Es, además, Reserva de Biósfera de la UNESCO desde 2007.

El huemul que volvió del olvido

Uno de los hitos más resonantes de la historia reciente del parque es el retorno del huemul (Hippocamelus bisulcus), el ciervo andino declarado Monumento Natural nacional y en peligro de extinción. Había desaparecido de estas tierras alrededor de los años ochenta. Su regreso, confirmado luego de monitoreos con radiocollares en la zona de Queñi, en la frontera con Chile, es el resultado de dos décadas de trabajo conjunto entre la Administración de Parques Nacionales y la Reserva Biológica Huilo Huilo chilena.

La coordinadora del proyecto Huemul del Departamento de Conservación y Manejo, la ingeniera agrónoma María Rosa Contreras, explicó que el parque trabaja activamente para mejorar el hábitat, controlar fauna exótica y generar condiciones propicias para que la especie se consolide. El desafío ahora es sostener ese logro.

Los pehuenes: árboles de dinosaurios en disputa

El otro emblema viviente del Lanín es el pehuén, la araucaria milenaria que ya convivió con los dinosaurios. En el área norte del parque, entre los lagos Ñorquinco y Huechulafquen, estas coníferas gigantes dominan valles y laderas a entre 900 y 1.800 metros sobre el nivel del mar. Sus troncos pueden superar los 45 metros de altura.

El piñón, su semilla, no es solo alimento para animales silvestres: es parte fundamental de la cultura y la alimentación del pueblo mapuche. El proyecto Pehuén, impulsado por el parque en articulación con el INTA, el Conicet, comunidades indígenas y organizaciones como Amigos de la Patagonia, busca compatibilizar el uso ancestral con la conservación de la especie, especialmente tras los incendios de gran magnitud que devastaron zonas como Ñorquinco y Tromen.

Tres zonas, un solo patrimonio

Por su complejidad, la Administración de Parques Nacionales divide al Lanín en tres grandes zonas de gestión. La zona norte, articulada con la ciudad de Aluminé, concentra los bosques de pehuén más extensos. La zona centro, referenciada en Junín de los Andes, es el escenario del imponente volcán Lanín —3.776 metros de altura, cima cubierta de nieve, nombre mapuche que significa «roca muerta»— y del turismo de montaña. La zona sur, lindante con San Martín de los Andes, es la más lluviosa e incluye los sectores de Hua Hum, Queñi y los lagos Lácar y Nonthué.

En esa zona sur vive Graciela Hernández, una pobladora que llegó a Hua Hum con días de vida en un catango tirado por bueyes y que hoy hace videollamadas por internet satelital desde el bosque. Su historia encarna el vínculo profundo entre las comunidades y el parque. «Lo que nieva ahora no es nada», dijo al reflexionar sobre los cambios que el cambio climático ha traído en seis décadas.

El decreto que golpea en el aniversario

La celebración tiene un telón de fondo oscuro. La Decisión Administrativa 20/2026, firmada por el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Economía Luis Caputo, formalizó un recorte total de $2.557.311.667 en el programa de Conservación y Administración de Áreas Naturales Protegidas, que abarca 46 parques nacionales, reservas y monumentos naturales en todo el país.

El Lanín es el segundo más perjudicado de la lista: pierde $156.945.103. Solo el Nahuel Huapi sufre un ajuste mayor, de $190.822.240. Los Glaciares resigna $77.422.510; Los Alerces, $70.291.525; Iguazú, $41.715.920; y Tierra del Fuego, $37.511.166.

Los fondos recortados no son abstractos. Según el texto publicado en el Boletín Oficial, el ajuste afecta directamente recursos destinados al funcionamiento diario, el combustible para patrullajes, el mantenimiento de infraestructura, la preservación ambiental y las obras de prevención y combate del fuego. Este último punto resulta especialmente sensible en un parque que ya conoce el daño de los incendios forestales en sus bosques de pehuenes.

La tensión entre aniversario y ajuste

El Parque Nacional Lanín nació el mismo día que otros cuatro emblemas de la Patagonia: Los Glaciares, Perito Moreno, Los Alerces y Lago Puelo. Los cinco cumplen 89 años. Los cinco están bajo el mismo decreto de recorte.

Adentro del Lanín, el equipo técnico y territorial —en palabras de la propia Contreras, «muy comprometido con los proyectos»— sigue trabajando. Restauran bosques quemados. Plantan pehuenes. Monitorean al huemul. Trabajan codo a codo con comunidades mapuches que llevan siglos en ese territorio. Pero ahora lo hacen con menos presupuesto para el combustible que necesitan para llegar hasta donde ocurren todas esas cosas.

El patrimonio natural más valioso de Neuquén celebra su aniversario. Y lo hace, como tantas veces en la historia argentina, con una mano que conserva y otra que ajusta.