El Mar Argentino revela sus secretos: Una expedición científica rompe récords y alerta sobre el cambio climático

Miles de personas en Argentina y el mundo han quedado fascinadas con las imágenes en ultra alta definición del fondo del Mar Argentino, captadas en tiempo real por un ROV (Vehículo Operado Remotamente) durante la expedición científica Talud Continental IV.

 Este proyecto, liderado por 30 científicos del CONICET y otras instituciones, ha acumulado más de 5 millones de visitas en streams en tan solo una semana, marcando un hito en la divulgación científica y despertando una curiosidad sin precedentes por la biodiversidad marina.

Un desfile de especies desconocidas

La campaña, realizada en el Cañón Mar del Plata a bordo del buque Falkor (too) del Schmidt Ocean Institute, ha permitido observar en su ecosistema natural a criaturas tan sorprendentes como esponjas gigantes, un pulpo de cristal, corales de agua fría, gusanos abisales, anémonas de mar, centollas, rayas de colores brillantes y medusas iridiscentes. Algunas de estas especies, nunca antes vistas, han dejado perplejos a los científicos. Emiliano Ocampo, biólogo a bordo, expresó en Radio Mitre Mar del Plata: “Con mi colega Nahuel Farías, especialista en decápodos, encontramos organismos que aún no sabemos qué son. Estamos constantemente consultando papers y a colegas internacionales. Es una sorpresa constante, y compartir esto con el público es increíble”.

María Paz Chidichimo, investigadora del CONICET y directora del Área de Oceanografía Física y Clima de la UNSAM, destacó en una entrevista con la universidad: “Algunas especies no habían sido observadas antes. No sabemos aún si son nuevas o si simplemente no teníamos la tecnología para detectarlas”. Los datos recolectados, que se compartirán en un sistema de acceso abierto promovido por el Schmidt Ocean Institute, prometen revolucionar el conocimiento sobre la fauna marina a profundidades de hasta 3.900 metros.

Continuidad de un legado científico

Talud Continental IV es la cuarta etapa de una serie de expediciones iniciadas en 2012 y 2013 (Talud Continental I, II y III), financiadas por el CONICET y realizadas a bordo del Buque Oceanográfico Puerto Deseado. Aquellas campañas, basadas en técnicas de pesca, generaron más de 60 publicaciones científicas. La incorporación de tecnología de punta, como el ROV con cámaras de ultra alta definición, multiplica las posibilidades de descubrimiento, ofreciendo una ventana sin precedentes al fondo marino.

El cambio climático, una amenaza invisible

Más allá de los hallazgos, la expedición pone en evidencia los efectos del cambio climático en las profundidades del Mar Argentino. “El calentamiento del océano modifica la dinámica de las corrientes, reduce la disponibilidad de oxígeno en las capas profundas y la absorción de dióxido de carbono genera acidificación del agua”, explicó Chidichimo. Estos cambios impactan directamente los ecosistemas: “Algunas especies se adaptan, otras se desplazan, pero muchas no sobreviven”.

La investigadora también señaló que la confluencia entre la Corriente de Brasil y la de Malvinas se está desplazando hacia el sur, alterando el clima regional y el hábitat de numerosas especies. “Es urgente contar con mediciones de largo plazo para cuantificar estos fenómenos y validar modelos predictivos”, advirtió, subrayando la necesidad de proteger estos ecosistemas frágiles.

La expedición  ha puesto en evidencia un preocupante hallazgo: la presencia de basura en el fondo marino a profundidades de hasta 3.900 metros. Durante las inmersiones del ROV, los científicos detectaron desechos plásticos, restos de redes de pesca y otros materiales de origen humano, lo que subraya la magnitud de la contaminación antropogénica incluso en los ecosistemas más remotos. Este descubrimiento, destacado por los investigadores, refuerza la urgencia de abordar la polución marina y sus impactos en la fauna abisal, ya amenazada por el cambio climático y la acidificación de los océanos. La visibilización de esta problemática, junto con los hallazgos científicos, fortalece el llamado a proteger estas áreas vulnerables frente a actividades industriales y a promover políticas de conservación más estrictas.

Un contexto político controvertido

La expedición se desarrolla en un contexto político marcado por la propuesta del gobierno de Javier Milei de explorar el lecho marino del Mar Argentino para la explotación de petróleo. Esta iniciativa ha generado preocupación entre la comunidad científica y ambientalista, ya que la actividad extractiva podría tener impactos devastadores en los ecosistemas marinos recién descubiertos. La campaña Talud Continental IV, al visibilizar la riqueza biológica y los efectos del cambio climático, refuerza la importancia de priorizar la conservación y el estudio de estas áreas antes de cualquier intervención industrial.

El CONICET bajo presión

Desde que Javier Milei asumió la presidencia en diciembre de 2023, el CONICET, principal organismo de investigación científica de Argentina, ha enfrentado severos recortes presupuestarios y una reducción del 9% en su plantilla, con la pérdida de aproximadamente 1.000 empleos, incluyendo 598 científicos y 457 becarios, según un análisis del Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (CIICTI). El gobierno de Milei, que durante su campaña propuso cerrar o privatizar el CONICET, ha implementado medidas de austeridad que incluyen la suspensión de becas, la congelación de fondos para proyectos científicos y despidos, generando una crisis en el sector. Estas políticas han llevado a una disminución del 31% en el gasto público en investigación, amenazando la continuidad de proyectos como Talud Continental IV y provocando la emigración de investigadores al exterior. La comunidad científica ha respondido con protestas, calificando estas medidas como un “desguace” del sistema científico argentino, que pone en riesgo su capacidad para abordar problemas estratégicos nacionales. A pesar de estas dificultades, la expedición actual, financiada en gran parte por el Schmidt Ocean Institute, demuestra la resiliencia y el valor del trabajo científico del CONICET, aunque su futuro permanece incierto bajo las políticas actuales.

Un hito para la ciencia y la sociedad

La combinación de tecnología avanzada, divulgación en tiempo real y acceso abierto a los datos convierte a Talud Continental IV en un hito para la ciencia argentina. No solo está revelando los secretos de un mundo submarino desconocido, sino que también está inspirando a millones a valorar y proteger la biodiversidad del Mar Argentino. Mientras los científicos continúan analizando las imágenes y datos, el impacto de esta expedición trasciende las fronteras, recordándonos la urgencia de actuar frente a las amenazas ambientales y las políticas que afectan el desarrollo científico del país.