El parque solar más grande de Argentina

El parque solar El Quemado, el más grande del país, se inauguró en Las Heras, Mendoza, con más de 500.000 paneles de nueva tecnología y bajo el sello del RIGI. La obra marca un antes y un después en la historia de las energías renovables en la Argentina.

Para dimensionar la escala del proyecto hace falta un ejercicio mental: 840 estadios Malvinas Argentinas, uno al lado del otro. Así de grande es el mar de paneles que YPF Luz desplegó en las 620 hectáreas del desierto mendocino.

305 MW en el desierto

El parque, desarrollado por Luz del Campo S.A. bajo el control de YPF Luz, alcanza una capacidad instalada total de 305 MW, dividida en dos etapas: la Etapa I de 200 MW y la Etapa II de 105 MW adicionales.

Su ubicación —a 13 kilómetros al norte de Jocolí y a 54 kilómetros del centro de la Ciudad de Mendoza— no es casual: la zona concentra una de las mayores tasas de radiación solar del país, lo que optimiza la inyección de energía al Sistema Argentino de Interconexión (SADI).

En términos concretos, la energía generada equivale al consumo promedio de más de 233.000 hogares argentinos y tiene capacidad para cubrir la demanda residencial de la Ciudad de Mendoza, Las Heras y Lavalle de manera simultánea.

Paneles que siguen el sol

La tecnología empleada distingue a El Quemado del resto de los parques solares del país. Los 518.000 paneles giran sobre su base de Este a Oeste siguiendo el arco solar diurno y son bifaciales: captan la luz por la cara frontal orientada al cielo y también aprovechan la radiación reflejada en el suelo que incide sobre la cara trasera del panel. El resultado es una eficiencia energética sensiblemente superior a la de los sistemas convencionales.

El primer proyecto RIGI inaugurado en el país

El Quemado, que nació como un desarrollo de EMESA —la Empresa Mendocina de Energía— y fue luego adquirido y construido por YPF Luz, se convirtió en el primer proyecto renovable aprobado e inaugurado bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).

La inversión total ascendió a 220 millones de dólares e incluyó una infraestructura eléctrica de gran escala: una nueva estación transformadora con tecnología GIS, una subestación de doble barra con salida para tres transformadores de 220 kV/33 kV y 180 kilómetros de fibra óptica para los sistemas de control y protección.

La energía producida se comercializará a través del Mercado a Término de Energía (MAT) para abastecer a empresas, industrias y distribuidoras de todo el país.

Política y energía, una combinación explosiva

Al acto inaugural asistieron el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; el ministro de Economía, Luis Caputo; el presidente de YPF, Horacio Marín; y el gobernador mendocino, Alfredo Cornejo. La presencia de semejante peso político no fue casual: El Quemado funciona como buque insignia del modelo económico impulsado por el gobierno nacional, basado en inversión de gran escala con incentivos fiscales claros y orientada a la eficiencia productiva.

Sin embargo, la inauguración no estuvo exenta de tensiones. El intendente de Las Heras, Francisco Lo Presti, cuestionó públicamente la presencia de Adorni y aseguró que su concurrencia iba a «empañar un buen anuncio», en referencia a la controversia política que rodea al funcionario. La frase encendió el debate y evidenció que, incluso en el desierto mendocino, la energía de la política nunca se apaga.