Misiones pone freno de mano al kartódromo Iguazú Pro Karts por daños ambientales irreversibles

El Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables de Misiones resolvió rechazar de manera definitiva el proyecto de kartódromo “Iguazú Pro Karts”, impulsado por la Asociación Iguazú Pro Karts, que pretendía construirse en el barrio 2000 Hectáreas de Puerto Iguazú, en una zona lindante al Parque Provincial Puerto Península.

 La decisión, tomada tras una evaluación técnica exhaustiva, concluye que la obra generaría impactos ambientales negativos irreversibles, afectando gravemente la biodiversidad y el equilibrio ecológico de una de las reservas naturales más sensibles de la provincia.

Impactos ambientales y oposición ciudadana

El dictamen oficial, basado en el análisis del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) presentado por los responsables, identificó riesgos severos, incluyendo contaminación acústica, lumínica, del aire, suelo y agua, fragmentación del hábitat, peligro de incendios forestales y una presión antrópica inaceptable sobre el Parque Provincial Puerto Península. El área, ubicada en el Corredor Verde misionero, es un paso biológico clave para especies en peligro como el yaguareté (Panthera onca), cuya presencia está documentada en la zona.

El proceso de evaluación comenzó en enero de 2025 con una inspección inicial en el predio, realizada por las direcciones de Impacto Ambiental y Recursos Vitales, junto al Director de Ambiente de la Municipalidad de Puerto Iguazú. Posteriormente, se convocó a una instancia de participación ciudadana, donde vecinos, organizaciones ambientales, técnicos del Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiBio) y guardaparques expresaron su preocupación por los riesgos del proyecto en un área de alto valor ecológico. A pesar de las observaciones técnicas emitidas por la Comisión Técnica de Evaluación, los impulsores no presentaron las respuestas requeridas ni el informe de participación ciudadana dentro del plazo legal, lo que selló la resolución de no viabilidad ambiental.

Irregularidades en la construcción

La situación se agravó cuando se constató que las obras avanzaron sin autorización. El 27 de julio de 2025, una inspección realizada por guardaparques del Parque Provincial Puerto Península detectó movimientos de suelo no permitidos, la consolidación de la pista de karting y la instalación de estructuras como un arco de llegada y soportes para banderines. Estas acciones, contrarias a la Ley Provincial XVI-Nº 35, motivaron la paralización inmediata de las obras y el inicio de un sumario ambiental contra los responsables, liderados por la Asociación Iguazú Pro Karts, una entidad local creada en 2024 para promover el automovilismo en la región.

¿Por qué se eligió este lugar?

Según Matías Esmeraldino, presidente de la Asociación Iguazú Pro Karts, el predio en el barrio 2000 Hectáreas fue seleccionado por su disponibilidad y accesibilidad, además de su cercanía a Puerto Iguazú, un punto turístico estratégico. El proyecto buscaba establecer un circuito de 1.200 metros homologado por la Federación Misionera de Motociclismo, con planes de asfaltado a mediano plazo, boxes, riego automático y una escuela de pilotos para jóvenes. Sin embargo, la elección ignoró que el terreno forma parte de una reserva natural municipal y un corredor ambiental que conecta el Parque Nacional Iguazú con el Parque Provincial Puerto Península, un área protegida crucial para la fauna y la cultura Mbya Guaraní.

Impacto en la fauna y el yaguareté

El daño ambiental causado por el desmonte y los movimientos de suelo afecta directamente a la fauna local, especialmente al yaguareté, una especie en peligro crítico en Misiones. La fragmentación del hábitat y la contaminación acústica generada por un kartódromo habrían reducido las posibilidades de desplazamiento de este felino, que depende de corredores biológicos como el Parque Provincial Puerto Península para su supervivencia. Según la Red Yaguareté, la pérdida de conectividad ecológica en áreas similares ya ha causado la desaparición de ejemplares, como ocurrió en el Valle del Cuña Pirú. Además, especies sensibles al ruido y la actividad humana, como aves y mamíferos pequeños, enfrentan riesgos de estrés y desplazamiento forzado, alterando los ecosistemas locales.

Plan de restauración exigido

Como medida correctiva, el Ministerio de Ecología intimó a la Asociación Iguazú Pro Karts a presentar, en un plazo de 15 días, un plan de restauración del área afectada. Este plan deberá incluir la reforestación con especies nativas, como palo rosa, guatambú y cedro misionero, para recuperar la faja ecológica lindante al Parque. La restauración también implicará la eliminación de estructuras construidas, la estabilización del suelo para prevenir erosión y un monitoreo oficial a largo plazo para garantizar la regeneración del bosque nativo. Organizaciones como Vida Silvestre, que han restaurado 640 hectáreas en Misiones en los últimos 15 años, destacan que estas acciones son viables pero requieren compromiso y supervisión estricta.

Repercusiones y antecedentes

La paralización del proyecto responde también a las denuncias de vecinos y organizaciones como Greenpeace Argentina, que el 28 de julio exigió la no habilitación del kartódromo y la restauración del área a través de un comunicado en la plataforma X. La organización subrayó que el emprendimiento, además de vulnerar normativas ambientales, no consultó a las comunidades Mbya Guaraní cercanas, cuyos derechos territoriales están protegidos por ley.

El caso reaviva un conflicto histórico en la zona: hace años, un kartódromo municipal en las 2000 Hectáreas fue abandonado por problemas ambientales similares. La resolución del Ministerio marca un precedente en la aplicación de normas ambientales en Misiones, una provincia reconocida por su biodiversidad, y refuerza la necesidad de equilibrar el desarrollo con la conservación.