Un grupo de productores agropecuarios impulsa la construcción de la primera planta de bioetanol de la provincia de Buenos Aires, con una inversión prevista de US$107 millones (alrededor de US$100 millones) que promete generar empleo, valor agregado y desarrollo sostenible en el interior bonaerense.
Un ambicioso proyecto aún en etapa de preparación podría transformar la matriz productiva del noroeste de la provincia de Buenos Aires. La iniciativa, impulsada por la empresa en formación BIOVI (Bioetanol Villegas), busca instalar una planta procesadora de maíz a solo 16 kilómetros de General Villegas, en una zona de alta producción maicera.
El proyecto es liderado por unos 20 productores y empresarios locales, muchos de ellos integrantes del Movimiento CREA Villegas, junto a socios estratégicos. Ya reunieron aproximadamente la mitad del capital requerido y avanzan en la búsqueda del financiamiento restante mediante inversores, créditos verdes y el Régimen de Incentivo a Medianas Inversiones.
De concretarse, la planta procesará 216.590 toneladas de maíz al año para generar 88.855 metros cúbicos de bioetanol, 201.656 toneladas de burlanda (subproducto para alimentación animal) y 3.240 toneladas de aceite. Se estima que creará 100 empleos directos y alrededor de 300 indirectos, al tiempo que reducirá costos logísticos para los productores locales.
“La primera condición que se daba era que llegaba un ramal de gas a Villegas y pasaba por la ruta en frente a nuestros campos. También un ramal importante de energía eléctrica. Ahí nos dimos cuenta que las condiciones para la instalación de una planta podían existir”, explicó Pierre Courreges, uno de los principales impulsores, junto a Juan Pablo Russi.
La tecnología y el know-how serán aportados por BIO4, la empresa cordobesa líder en bioetanol de maíz, que también participará como accionista. El proyecto contempla una reducción del 85% en emisiones respecto de los combustibles fósiles y permitirá a los feedlots locales bajar entre un 10 y 12% los costos de alimentación gracias a la burlanda.
El municipio de General Villegas respaldó formalmente la iniciativa ante las autoridades provinciales hace apenas dos días, el 7 de abril de 2026, y ya se cuenta con predio identificado y servicios básicos (gas, electricidad y agua) disponibles.
Sin embargo, la concreción del proyecto depende de varios factores pendientes: el cierre completo del financiamiento, la aprobación de exenciones impositivas provinciales y, especialmente, la modificación de la Ley de Biocombustibles que eleve el corte obligatorio de bioetanol en las naftas.
“El costo del flete para llegar hasta el puerto es de US$40 por tonelada. Entonces, eso le puede generar a los productores un ahorro importante”, destacó Courreges.
Si se alinean las condiciones regulatorias y financieras, BIOVI se convertirá en la séptima planta de bioetanol de maíz del país e incorporará por primera vez a Buenos Aires al mapa nacional de esta industria estratégica.
Por ahora, el proyecto avanza en gestiones institucionales y búsqueda de capital, con la expectativa de que General Villegas deje de ser solo un destacado polo maicero para convertirse en el futuro epicentro de la bioeconomía en la principal provincia agropecuaria de Argentina.
El sueño de la primera planta de bioetanol bonaerense sigue en marcha
