INDEC confirma máximo histórico desde 2017 en ingresos vs. Canasta Básica: hogares pobres cubren el 64,4% del presupuesto familiar, pero la brecha estructural frena la salida de la pobreza en Argentina.
Según el informe de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC correspondiente al segundo semestre de 2025 —difundido el 31 de marzo de 2026 y analizado en detalle—, el ingreso total familiar promedio de los hogares pobres alcanzó los $783.493, mientras que la Canasta Básica Total (CBT) promedio para esos mismos hogares se ubicó en $1.216.130. De esta forma, los ingresos cubren el 64,4% del presupuesto necesario, dejando una brecha de pobreza del 35,6% (o 35,7% según el redondeo oficial), la menor desde 2017 y un récord de cobertura en casi una década.
Esta mejora se produce en un contexto de caída general de la pobreza: el porcentaje de personas por debajo de la línea de pobreza descendió al 28,2% (8,47 millones de personas en los 31 aglomerados urbanos relevados), frente al 31,6% del primer semestre de 2025, lo que representa una baja de 3,4 puntos porcentuales. En términos de hogares, la incidencia cayó al 21,0% (2,14 millones de hogares). La indigencia también se redujo levemente al 6,3% de las personas (1,88 millones) y 4,8% de los hogares.
El INDEC detalla además que el tamaño promedio de los hogares pobres es de 3,95 miembros, la cifra más alta desde 2017 y un aumento de 0,07 personas respecto al año anterior y de 0,1 en comparación con dos años atrás. Para los hogares indigentes, el promedio es de 3,81 miembros, con un ingreso total familiar promedio de apenas $354.134 frente a una Canasta Básica Alimentaria (CBA) de $535.991, lo que implica una cobertura similar, pero en niveles aún más críticos.
“La brecha de la pobreza es la distancia entre los ingresos y las canastas de gasto de los hogares pobres”, precisó el organismo, y subrayó que esta relación “se redujo” tanto respecto del primer semestre de 2025 como del segundo semestre de 2024 y los niveles heredados de la gestión anterior. Sin embargo, los expertos advierten que la brecha estructural sigue siendo significativa: aunque los ingresos mejoraron por efecto de la desaceleración inflacionaria y ajustes salariales, el tamaño de los hogares y el costo de la CBT (que en febrero de 2026 ya superaba los $1.397.671 para una familia tipo de cuatro integrantes) mantienen a millones de familias al borde del umbral.
En paralelo, el INDEC reportó una leve mejora en la distribución del ingreso: el coeficiente de Gini se ubicó en 0,427 en el cuarto trimestre de 2025 (mejor que el 0,430 de igual período de 2024), aunque la brecha entre el decil 10 (más rico) y el decil 1 (más pobre) se mantiene en 13 veces según la mediana del ingreso per cápita familiar.
Con estos datos, el INDEC publicará en las próximas semanas el informe completo del primer trimestre de 2026, que incluirá la actualización de las canastas básicas (la CBA subió 3,2% y la CBT 2,7% solo en febrero de 2026, con variaciones interanuales del 37,6% y 32,1%, respectivamente). Por ahora, el panorama muestra un avance inédito desde 2017 en la capacidad adquisitiva de los sectores más vulnerables, pero la brecha para salir de la pobreza continúa siendo el principal obstáculo en la agenda económica argentina. La lucha contra la pobreza avanza, aunque con pasos aún insuficientes para cerrar el círculo.
