En un contexto de acelerada transición energética en Argentina, la empresa PCR consolida su posición como uno de los principales actores en energías renovables al expandir su portafolio con más de 500 MW entre proyectos eólicos y solares, mientras evalúa su ingreso al naciente mercado de almacenamiento con baterías a través de la licitación AlmaSADI.
La compañía argentina, que ya opera 545 MW y tiene 220 MW en construcción, avanza con un ambicioso pipeline que supera los 500 MW gracias a ampliaciones de transmisión y adjudicaciones con prioridad de despacho en el Mercado a Término (MATER). Entre los hitos recientes destacan la ampliación de la central eólica Mataco-San Jorge en Buenos Aires (+37 MW, alcanzando 240 MW totales) y el avance del parque eólico Olavarría de 185 MW bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), que incluye obras de infraestructura eléctrica en las estaciones transformadoras de Olavarría y Ezeiza para elevar la capacidad de evacuación en la línea de 500 kV Bahía Blanca-Abasto. Este último proyecto ya cuenta con cerca de 20 fundaciones de aerogeneradores completadas.
Además, PCR sumó 210 MW en el proyecto solar PS La Aconquija (total 350 MW) en el norte del país, adjudicados en el llamado unificado del primer y segundo trimestre de 2025 del MATER, junto con la habilitación de 180 MW con prioridad de despacho en Buenos Aires por ampliación de transmisión y el desarrollo de un parque híbrido solar-eólico en San Luis, único en su tipo para la firma.
Lucas Méndez Trongé, Director de Asuntos Institucionales y Comunicación de PCR, confirmó en el Future Energy Summit (FES) Argentina que la empresa analiza activamente su participación en la licitación AlmaSADI, convocada por Cammesa para incorporar 700 MW de sistemas BESS (Battery Energy Storage Systems) stand-alone en nodos críticos del sistema eléctrico nacional. “Estamos analizando los distintos nodos de la licitación de baterías AlmaSADI. Habrá que ver cómo competimos; parece que va a haber mucha competencia, muchos jugadores, así que veremos cómo nos va en esa primera experiencia en sistemas BESS”, declaró.
La licitación AlmaSADI, impulsada por la Secretaría de Energía, busca reforzar el abastecimiento y mitigar cortes masivos. Fuentes del sector estiman que las ofertas podrían superar los 2.500 MW —más de tres veces la capacidad a adjudicar de 700 MW—, con plazos recientemente extendidos 19 días a pedido de los generadores. Se prevé una posible adjudicación de hasta un 10% adicional.
Desde el punto de vista económico, el crecimiento de PCR se enmarca en un sector que, impulsado por la Ley N° 27.121, ha movilizado más de USD 8.000 millones en inversiones durante la última década. Aunque el RIGI exige un umbral mínimo de USD 200 millones —poco habitual en proyectos renovables—, PCR lo cumplió en Olavarría al integrarlo con obras de infraestructura. La firma, que preside la Cámara de Generadores y la Cadena de Valor de Energías Renovables (CEA), impulsa la prórroga de la Ley 27.121, cuya vigencia expira a fines de 2025, para dar certidumbre a proyectos de menor escala.
“Para que toda la actividad renovable tenga ese estímulo, lo que necesitamos es la renovación, la prórroga de la Ley N° 27.121. El RIGI es una herramienta, pero para los proyectos chicos necesitamos esa ley porque da el mismo paraguas”, enfatizó Méndez Trongé.
Con esta estrategia, PCR no solo fortalece su liderazgo en energía eólica y solar en Argentina, sino que se posiciona como potencial jugador en el almacenamiento energético, clave para la estabilidad del sistema ante la creciente penetración de renovables variables. La movida llega en un momento en que el país busca diversificar su matriz y atraer inversiones sostenibles.
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