Argentina rompió el récord histórico de energía renovable y exportó al exterior

Energías renovables, SADI, eólica, solar y bioenergía alcanzaron máximos sin precedentes en abril de 2026, consolidando a la Argentina como referente regional de la transición energética limpia.

Récord eólico: 4.064 MW en una sola noche

La noche del 28 de abril de 2026 quedará marcada en la historia del sistema eléctrico argentino. A las 23:10, la generación eólica en todo el territorio nacional alcanzó un pico de 4.064 megavatios, sobre una potencia habilitada de 4.559 MW. El dato que asombró a los analistas del mercado eléctrico fue el factor de carga del 89%: casi la totalidad de la capacidad disponible operando en simultáneo, aprovechando al máximo el recurso eólico disponible en distintas regiones del país.

Según datos oficiales de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA), la cifra evidencia una eficiencia operativa inédita para el Sistema Argentino de Interconexión (SADI) y confirma la madurez técnica que alcanzaron los proyectos impulsados en los últimos años.

Solar y viento juntos: 5.954 MW al mediodía

Apenas doce horas después del hito eólico, el mediodía del 29 de abril trajo consigo un nuevo récord de generación renovable variable. La combinación del viento y el aprovechamiento solar inyectó al sistema eléctrico nacional un total de 5.954 megavatios, sobre una capacidad instalada de 7.214 MW en ese segmento. El sistema operó con un factor de carga del 82%, un número que demuestra que la integración entre energía eólica y energía solar está logrando una complementariedad técnica de alto nivel para la estabilidad de la red.

La entrada en operación de nuevos parques eólicos en el sur de la provincia de Buenos Aires y la expansión de la capacidad solar en el NOA explican, en parte, estos registros extraordinarios.

Bioenergías e hidráulica: la generación renovable total superó los 6.300 MW

El despliegue de las energías limpias no se limitó a los grandes parques eólicos y solares. Al incorporar las bioenergías —que aportan una base de generación constante— y los pequeños aprovechamientos hidráulicos, la generación renovable total del país escaló hasta un máximo de 6.308 megavatios. Este volumen de energía verde circulando por las líneas de alta tensión representa un punto de inflexión en la composición diaria de la oferta eléctrica nacional.

La integración con Uruguay: 6.981 MW renovables cruzaron fronteras

La dimensión del logro se expandió más allá de las fronteras argentinas. En el mismo instante en que se registraban los máximos locales, la operación conjunta entre Argentina y Uruguay alcanzó un hito de 6.981 MW de generación renovable integrada, también informada por CAMMESA.

Esta cifra es el resultado de años de coordinación técnica bilateral y pone de relieve la importancia de los sistemas interconectados regionales para gestionar excedentes y garantizar la seguridad del suministro. La integración energética sudamericana dejó de ser un objetivo de largo plazo para convertirse en una realidad operativa.

El desafío que viene: transporte e infraestructura

Los récords de abril no ocultan los cuellos de botella que aún frenan la expansión del sector. La mayor presencia de fuentes intermitentes en la matriz exige una vigilancia constante y obliga a los despachantes de carga a operar con precisión milimétrica.

Para la industria, es prioritario iniciar las obras de transporte eléctrico que darían certidumbre a decenas de proyectos con ingeniería técnica y financiera lista pero sin posibilidad de conexión a la red. Los nodos de 500 kV y los sistemas de almacenamiento energético son las asignaturas pendientes para sostener —y superar— los números históricos que el sistema ya demostró poder alcanzar.

Una matriz que mira más allá de Vaca Muerta

Los registros de abril consolidan una matriz eléctrica más diversificada y menos dependiente de los combustibles fósiles. El salto en energías renovables permite proyectar el desarrollo del sector energético argentino con una lógica complementaria a la potencia hidrocarburífera que representa Vaca Muerta, abriendo una hoja de ruta hacia una economía de mayor soberanía energética y menor huella de carbono.