La principal productora de aluminio del país registró utilidades netas de u$s108 millones en los primeros nueve meses del ejercicio fiscal, más del doble del resultado obtenido un año atrás, y aceleró un plan de inversiones en energía eólica, solar y almacenamiento que se extenderá hasta 2027.
Aluar Aluminio Argentino atraviesa uno de sus mejores momentos financieros en años recientes. La compañía registró ganancias netas de u$s108 millones en los nueve meses cerrados al 31 de marzo de 2026, frente a los u$s48 millones del mismo período del año anterior, lo que representa una expansión de más del cien por ciento interanual. Los resultados positivos llegaron de la mano de un contexto internacional favorable para el aluminio y de una estrategia de exportaciones que ganó protagonismo a lo largo del ejercicio.
Resultados clave · 9 meses a marzo 2026
u$s108M Ganancias netas, más del doble del ejercicio anterior
u$s1.145M Ingresos totales del período analizado
84% De las ventas destinadas al mercado externo (vs. 72% el año anterior)
+30% Incremento en volúmenes exportados
Exportaciones que marcan el rumbo
El giro exportador fue uno de los factores decisivos del resultado. Durante el período analizado, el 84% de las ventas estuvo destinado al mercado externo, frente al 72% registrado un año antes. Los ingresos totales treparon a los u$s1.145 millones, impulsados tanto por la mejora en los precios internacionales del aluminio como por un incremento superior al 30% en los volúmenes colocados en el exterior.
Desde la empresa explicaron que el repunte del aluminio en los mercados globales estuvo vinculado a tensiones geopolíticas en Medio Oriente y a restricciones sobre cadenas de suministro a escala mundial. En ese contexto, Aluar supo fortalecer sus márgenes gracias a una estructura de costos competitiva y a una oferta orientada a productos de mayor valor agregado. La mejora resulta particularmente significativa en un escenario de debilidad del mercado interno argentino, donde la demanda industrial y de construcción continúa sin recuperarse con solidez.
El aluminio se consolida como insumo estratégico de la transición energética global, con demanda creciente en electrificación, infraestructura y transporte.
Parques eólicos, baterías y energía solar
En paralelo con los resultados, Aluar avanza con un ambicioso plan de inversiones en energías renovables que se extenderá hasta 2027. Uno de los proyectos centrales es la expansión de su parque eólico hasta alcanzar una capacidad instalada de 582 MW, lo que lo convertiría en uno de los complejos de generación eólica más relevantes del país.
A eso se suma el desarrollo del parque solar fotovoltaico Abasto y la construcción de un sistema de almacenamiento energético BESS (Battery Energy Storage System) en San Fernando. Este tipo de infraestructura permite capturar y redistribuir energía renovable para estabilizar la operación de complejos industriales de alta demanda. También está proyectada una planta desalinizadora en Puerto Madryn, donde la empresa opera su principal polo fabril.
La estrategia de diversificación energética responde a una doble lógica: reducir la exposición a los costos del sistema eléctrico argentino y posicionarse como un actor relevante en el ecosistema de energías limpias, en un momento en que el aluminio gana protagonismo como insumo clave de la transición energética global.
Automatización y modernización industrial
El plan de inversiones no se limita a la generación de energía. La compañía también contempla la modernización del ciclo combinado utilizado para la producción industrial, la renovación de sistemas automáticos de control para cubas electrolíticas y la automatización de procesos logísticos vinculados a las exportaciones. La incorporación tecnológica aparece como uno de los pilares estructurales del crecimiento.
Desde Aluar señalaron que el objetivo de largo plazo es consolidar a Puerto Madryn como polo industrial exportador de primer nivel en América Latina. La compañía emplea directamente a más de 4.000 personas entre Chubut y Buenos Aires, con un efecto multiplicador relevante sobre las economías regionales.
El aluminio, insumo clave de la era verde
La empresa también remarcó que el aluminio se consolida como materia prima estratégica dentro de la transición energética global. La demanda del metal crece en sectores como la electrificación vehicular, la infraestructura para energías renovables, la industria aeroespacial y la defensa. En ese marco, Aluar busca posicionarse no solo como el mayor productor nacional de aluminio, sino como un actor integrado verticalmente en la cadena de valor de la energía limpia y la sustentabilidad industrial.
Todas las inversiones anunciadas apuntan en la misma dirección: reducir costos energéticos, fortalecer la competitividad exportadora y profundizar un modelo de crecimiento basado en innovación tecnológica y generación renovable. Un doble salto, financiero y estratégico, que reposiciona a la empresa patagónica en el mapa industrial de la región.
