Argentina minera: u$s 42.000 millones en juego y seis yacimientos de cobre sin explotar

La minería argentina enfrenta su mayor oportunidad de inversión en décadas: el RIGI ya acumula proyectos por 42.000 millones de dólares, el litio posiciona al país como líder regional y la Provincia de Buenos Aires apuesta a las tierras raras mientras reclama asistencia nacional para sostener el empleo.

La Argentina tiene frente a sí una ventana de oportunidad histórica en el sector minero, pero aún no termina de cruzarla. Esa fue la conclusión central del sexto panel de Ámbito Debate sobre Energía y Minería, donde el presidente de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM), Roberto Cacciola; el consultor senior Rolando Dávila; el proveedor industrial Matías Baglietto; y la secretaria de Minería bonaerense, Laura Delgado, trazaron un diagnóstico a la vez alentador y con señales de alarma.

El número que lo resume todo: en el marco del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), el sector minero presentó proyectos por más de 42.000 millones de dólares. De ese total, 9.000 millones ya fueron aprobados y el resto, según Cacciola, estaría en condiciones de obtener luz verde en los próximos 60 días. «Es muy difícil de cuantificar para la gente, pero es muy importante en lo que va a significar para el país en los próximos cinco o seis años en materia de divisas y en una situación económica mejorada», subrayó el titular de CAEM.

El litio, la ventaja competitiva

En materia de litio, la Argentina lleva la delantera. Dávila señaló que el país cuenta con empresas de consultoría e ingeniería que desarrollaron un importante conocimiento técnico en extracción directa de litio, lo que les abre posibilidades concretas de exportar servicios incluso a Chile. Sin embargo, advirtió que la situación es distinta con el cobre: «No hay un expertise en la minería 4.0 que incluye tecnología, machine learning, gemelos digitales y otras cuestiones tecnológicas», reconoció, aunque señaló que la cooperación con el vecino trasandino, que acumula experiencia consolidada en ese mineral, puede ser la llave para acortar esa brecha.

Cacciola puso la lupa sobre una realidad que pocos mencionan: la Argentina tiene seis proyectos cupríferos de clase mundial que permanecen vírgenes. «Se conocen hace años, hay trabajos y ocupación, pero nunca produjeron una tonelada de cobre», dijo. El camino para desbloquearlos pasa, en su visión, por la consolidación del proceso iniciado con la aprobación de la reforma de la Ley de Glaciares, que busca dar certeza jurídica tanto al cuidado ambiental como al desarrollo productivo.

Buenos Aires: 140 años de minería y 600 empleos perdidos

El contrapunto más incómodo de la jornada llegó desde la Provincia de Buenos Aires. Delgado recordó que la provincia tiene más de 140 años de actividad minera y es la principal productora de áridos, piedra partida y cemento del país. Pero hoy ese sector sufre. «Esa minería está sufriendo el golpe del parate de la obra pública por decisión del gobierno nacional, que nos ha socavado bastante profundo», afirmó sin rodeos, y cuantificó el daño: más de 600 puestos de trabajo directos perdidos.

La funcionaria también denunció falta de diálogo con la Secretaría de Minería nacional y un deterioro crítico de la ruta 3, corredor estratégico que atraviesa la provincia hasta la Patagonia. «No hay una mirada clara de la inversión del gobierno nacional», cuestionó.

Pese al cuadro adverso, Delgado anunció que la provincia avanza en exploración de sus recursos y que estudios recientes arrojaron «datos alentadores para tierras raras«, lo que ya empieza a despertar interés del sector privado.

El «minerómetro» a full: cómo insertarse en la cadena de valor

Baglietto aportó la mirada del proveedor industrial y graficó el momento con una imagen contundente: «Hoy el minerómetro está a full después de mucho tiempo, generando un interés que generalmente no había, con todas las provincias y las cámaras tratando de posicionarse dentro de la cadena de valor». Su llamado fue directo: las empresas que hoy producen tecnología para el agro deben animarse a reconvertirse y ofrecer sus soluciones al sector minero. «Como argentinos tenemos que saber aprovechar e insertarnos dentro de la cadena de valor para participar en la mayor parte del proceso productivo», planteó.

La trampa impositiva que frena la competitividad

El mismo Baglietto encendió otra alerta: la carga tributaria argentina hace casi imposible competir en mercados internacionales. «Estamos dispuestos a competir con Occidente, sea Brasil, Chile, Estados Unidos o Europa«, aclaró, pero advirtió que mientras la política no debata el peso del Impuesto al Cheque y de Ingresos Brutos —que se aplica a toda la cadena de valor y puede agregar entre 10 y 15 puntos de costo— esa competitividad seguirá siendo una promesa incumplida.

Reglas claras: la asignatura pendiente

Cacciola cerró con una advertencia que resume la fragilidad del proceso. Empresas de oro y plata que invirtieron entre 2005 y 2018 fueron golpeadas por la inestabilidad macroeconómica y hoy miran a la Argentina con cautela. Las retenciones al litio y la plata generan ruido hacia el exterior y ponen en riesgo la viabilidad de proyectos cuando los precios caen. «Si vuelven a niveles de dos o tres años, no queda ningún proyecto vivo», advirtió, y llamó a diseñar un régimen general que extienda la vida útil de las inversiones y brinde previsibilidad real.

La minería, concluyó Cacciola, no salvará al país de un plumazo, pero puede ser el ancla de desarrollo para miles de familias argentinas: «Va a ayudar a que miles de familias tengan posibilidades de tener un salario y cobertura social importante. Lleva trabajo en el sitio y fuera».