147 hornos industriales para producir carbón vegetal a escala nacional

El Parque Industrial Carbonero de Los Matacos avanza a paso firme con 147 hornos tipo fornalha construidos sobre 160 planificados, en un proyecto que transformará el vinal en carbón vegetal industrial para abastecer a la primera planta biosiderúrgica verde de la Argentina.

El Parque Industrial Carbonero ubicado en la localidad formoseña de Los Matacos ya cuenta con 147 hornos industriales finalizados sobre un total de 160 previstos, consolidándose como una pieza fundamental para transformar el vinal en carbón vegetal, generar valor agregado en origen y abastecer a la planta de Fermosa Biosiderúrgica.

La cifra no es menor: representa el 91,8% de ejecución de la infraestructura central del parque, un ritmo que refleja la magnitud y la urgencia del proyecto productivo más ambicioso que haya encarado la provincia en décadas.

Del árbol invasor al insumo estratégico

La tecnología elegida para el proceso es el horno tipo fornalha, un sistema distinto al tradicional horno «media naranja» que utilizan los productores locales, y que fue seleccionado tras un estudio de zonificación de la cuenca carbonera que contempló etapas de desarrollo, características de los hornos, forestación planificada, trazabilidad del carbón industrial y manejo del recurso.

Este sistema presenta ventajas concretas frente a los métodos convencionales: reducción de gases de efecto invernadero, aumento de la productividad de los hornos, mejoras en la calidad del producto y control de la carbonización mediante el uso de pirómetros, dejando de lado criterios subjetivos como el tacto, el olor y el color de los humos. Una diferencia tecnológica que no es cosmética: define la escala industrial del emprendimiento.

El motor del arrabio verde

Los hornos constituyen el núcleo del parque y permitirán producir carbón vegetal a gran escala, generando las condiciones necesarias para abastecer una demanda industrial sostenida. Este insumo será fundamental para la planta de Fermosa Biosiderúrgica, que demandará 90.000 toneladas anuales de carbón vegetal, destinadas a la producción de arrabio verde.

La planta, diseñada para producir arrabio verde, generará 144.000 toneladas anuales de este producto para la siderurgia sostenible, además de 340.000 metros de tuberías de hierro dúctil por año. El proyecto representa la inversión privada más grande en la historia de la provincia de Formosa y posiciona a la región como un referente en producción industrial sustentable en Sudamérica.

500 productores locales en la cadena de valor

Para cubrir la demanda de carbón de los altos hornos, se proyecta una cuenca de 500 productores paipperos que aprovecharán el vinal, especie forestal que será el recurso natural base del proceso. Esto significa que la planta no solo es una fábrica: es el ancla de un ecosistema productivo que involucra a pequeños y medianos productores distribuidos en el territorio provincial, convirtiendo una plaga histórica en materia prima estratégica.

El parque abastecerá entre un 40 y 50% de las 90.000 toneladas anuales que necesita la industria biosiderúrgica para producir el arrabio verde, un producto de exportación con mercado global.

Obras en paralelo y proyección global

La obra también registra avances en distintos frentes vinculados al funcionamiento integral del predio: apertura de fosas, ejecución de cruces de calle con infraestructura específica mediante tubos de hormigón, y finalización de tareas de contrapiso y techado en sectores como oficinas y balanza.

La siderúrgica generará alrededor de 3.310 puestos de trabajo directos e indirectos, con la gran mayoría asociados a la operación y producción, incluyendo operadores, horneros, personal de logística y mantenimiento.

De esta manera, Formosa se proyecta hacia el mercado global con una industria sustentable basada en el aprovechamiento de recursos locales. Un modelo que, si se consolida, podría convertirse en referencia para otras provincias del norte argentino con características forestales similares.