Ante la alarmante caída de al menos el 70% en la población del pelícano peruano (Pelecanus thagus), los gobiernos de Perú, Chile y Ecuador lograron la aprobación de una Acción Concertada en la COP15 de la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias (CMS), celebrada en Brasil entre el 23 y el 29 de marzo de 2026. Este acuerdo histórico busca salvar a la especie endémica de la Corriente de Humboldt, uno de los ecosistemas marinos más productivos del planeta.
El Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), adscrito al Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), lideró la propuesta con el respaldo del Ministerio del Ambiente, la Cancillería y organizaciones como la Asociación Peruana para la Conservación de la Naturaleza (Apeco). La iniciativa trinacional responde a una crisis multifactorial que amenaza la supervivencia de esta ave marina emblemática.
Datos oficiales del Serfor confirman que la población en zonas de anidamiento peruanas se ha reducido en al menos un 70% en las últimas décadas. Las causas principales incluyen el impacto recurrente del fenómeno El Niño, que altera la temperatura del mar y reduce drásticamente la disponibilidad de anchoveta, su principal alimento. A esto se suman la sobrepesca, la captura incidental en redes pesqueras y los brotes de influenza aviar H5N1 desde 2022, que han provocado alta mortalidad en adultos y severos problemas en los procesos reproductivos.
“La aprobación de esta acción concertada implica que los países trabajarán de manera articulada en implementar medidas”, señalaron fuentes del Ministerio del Ambiente. El experto Marco Arenas destacó el valor económico de la especie: “El pelícano peruano es una especie clave para la economía nacional, ya que contribuye a la formación del guano de islas, un recurso fundamental para la agricultura orgánica”.
El plan trinacional contempla la creación inmediata de una mesa de trabajo compartida que uniformará criterios técnicos y metodologías de censos poblacionales para obtener datos comparables en toda el área de distribución. Entre las acciones prioritarias figuran la identificación y protección de zonas críticas de reproducción y alimentación, la coordinación con autoridades locales y comunidades costeras para minimizar impactos directos, y el desarrollo de estrategias conjuntas de monitoreo e investigación.
Esta especie, también conocida como pelícano de Humboldt o alcatraz, es un indicador vivo de la salud del Gran Ecosistema de la Corriente de Humboldt, que se extiende por las costas de los tres países. Su declive no solo afecta la biodiversidad marina, sino también actividades productivas ligadas al guano y la pesca sostenible.
Con este acuerdo, Perú, Chile y Ecuador dan un paso concreto hacia la conservación transfronteriza y envían un mensaje claro: las amenazas que ignoran fronteras políticas requieren respuestas regionales urgentes. La implementación de la mesa de trabajo comenzará en las próximas semanas, con el objetivo de estabilizar la población del pelícano peruano y garantizar su permanencia en el Pacífico sur antes de que sea irreversible.
Expertos advierten que, sin acción inmediata, esta ave emblemática podría enfrentar un riesgo mayor de extinción local, con consecuencias en cadena para todo el ecosistema costero.
