España considerada pionera en producir hidrógeno verde solo con energía solar

Extremadura acoge el primer sistema mundial de hidrógeno verde que funciona 100% con energía solar y sin red eléctrica, un avance que reduce costes drásticamente y acelera la transición energética.

España se posiciona como líder mundial en la producción de hidrógeno verde. Una tecnología revolucionaria permite generar este combustible del futuro utilizando únicamente agua y energía solar, sin depender de la red eléctrica convencional. La empresa H2Pro, en colaboración con Doral Hydrogen, ha elegido Extremadura para implantar este proyecto pionero que marca un antes y un después en la descarbonización.

El sistema se basa en una innovadora electrólisis de agua desacoplada (DWE). A diferencia de los métodos tradicionales, que requieren membranas sensibles y conexión constante a la red, esta tecnología separa la producción de hidrógeno y oxígeno en dos etapas independientes que operan a velocidades diferentes. De esta forma, se elimina la membrana, se evita la degradación y se gestiona con flexibilidad la intermitencia natural de la energía solar fotovoltaica. El resultado: hidrógeno verde completamente renovable, con trazabilidad climática certificada y un coste de electricidad de apenas 20 euros por MWh, frente a los 50 euros habituales en proyectos convencionales.

Extremadura, con su excepcional radiación solar, amplios terrenos disponibles y proximidad a la red de gas de Enagás, se convierte en el escenario ideal. El hidrógeno producido se inyectará inicialmente en la red de gas natural mediante blending, una solución transitoria que permite reducir emisiones de forma inmediata y a menor coste, antes de su uso directo o su conexión al futuro corredor H2Med.

Expertos del CIEMAT y de Hydrogen Europe han destacado el potencial del proyecto. José María Sánchez, jefe de la división de Combustión y Gasificación del CIEMAT, lo define como “la vanguardia de la autarquía energética”, subrayando la alta tolerancia a la intermitencia que exige este tipo de sistemas. Desde Hydrogen Europe lo califican como “un modelo idóneo” para regiones con abundantes recursos renovables y lo sitúan en “el extremo más exigente” de los modelos de electrólisis actuales.

Este hito no solo posiciona a España como banco de pruebas de la electrólisis de tercera generación, sino que abre la puerta a una reducción significativa del coste nivelado del hidrógeno (LCOH). Al eliminar la dependencia de la red y aprovechar al máximo la caída de precios de la energía solar, el país acelera su camino hacia la soberanía energética y genera empleo en una región con gran potencial renovable.

Con este proyecto, España no solo responde al cambio climático y a la volatilidad de los combustibles fósiles, sino que se consolida como referente global en la producción de hidrógeno verde. Un paso decisivo hacia un futuro donde el sol sea la principal materia prima del combustible limpio que impulsará la industria, el transporte y la economía europea.