Buenos Aires se posiciona a la vanguardia global de la electromovilidad al ser seleccionada en el programa europeo eBRT2030, donde implementará carga inteligente y almacenamiento de baterías para optimizar la flota de colectivos eléctricos.
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires fue una de las cuatro urbes elegidas —junto a Ciudad del Cabo (Sudáfrica), Curitiba (Brasil) y Kigali (Ruanda)— para integrar el International Cluster City del proyecto eBRT2030, una iniciativa financiada por la Unión Europea y coordinada por la Urban Electric Mobility Initiative (UEMI). De un total de 25 ciudades postulantes de América Latina, Asia y África, la capital argentina destacó por su potencial para demostrar soluciones innovadoras en transporte público eléctrico.
El programa European Bus Rapid Transit of 2030 busca desarrollar la próxima generación de sistemas eBRT (Bus Rapid Transit eléctrico), más eficientes, automatizados y sustentables. Su objetivo principal es acelerar la transición hacia un transporte público cero emisiones, combinando tecnología europea con las realidades de ciudades emergentes. En el caso de Buenos Aires, el foco estará en dos innovaciones clave: un sistema de carga inteligente (smart charging) que gestionará la recarga de los colectivos según la demanda del servicio, la disponibilidad de la red eléctrica y los precios de la energía, evitando picos de consumo y optimizando costos operativos.
Además, se realizarán estudios de factibilidad para incorporar sistemas de almacenamiento energético con baterías (BESS) en las estaciones de carga. Estos sistemas permitirán acumular energía en horarios de baja demanda —posiblemente con integración de energías renovables como la solar— y utilizarla durante picos o como respaldo ante cortes de suministro, fortaleciendo la resiliencia de la infraestructura.
La selección otorga a la Ciudad una subvención de 120.000 euros, que será ejecutada por los equipos técnicos del Ministerio de Movilidad e Infraestructura del Gobierno porteño. Esta financiación forma parte del componente “International Cluster” del proyecto, que tiene una duración total de 48 meses y reúne a casi 50 socios internacionales.
Con esta distinción, Buenos Aires no solo avanza en la incorporación masiva de colectivos eléctricos —siguiendo pilotos previos y licitaciones recientes—, sino que se convierte en un laboratorio vivo para soluciones de gestión inteligente de energía aplicables a otras metrópolis de la región. El proyecto refuerza el compromiso de la ciudad con la reducción de emisiones, la digitalización del transporte público y la lucha contra el cambio climático, posicionándola como referente latinoamericano en movilidad urbana sostenible.
La iniciativa llega en un momento clave: mientras Europa proyecta que un tercio de sus autobuses públicos sea cero emisiones para 2030, Buenos Aires da un paso concreto hacia ese futuro, combinando innovación tecnológica con financiamiento internacional.
