Sánchez, Lula y Sheinbaum sellan un frente común para frenar la crisis humanitaria en Cuba

España, Brasil y México se unen en Barcelona contra el bloqueo energético de EEUU a Cuba y prometen aumentar la ayuda humanitaria de manera coordinada

En el marco de la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, celebrada en Barcelona, los gobiernos de México, Brasil y España emitieron un comunicado conjunto en el que acordaron reforzar el envío de ayuda humanitaria a Cuba, afectada por el bloqueo energético que Estados Unidos impuso en enero pasado.

Los tres gobiernos expresaron su «enorme preocupación» por la «grave crisis humanitaria» que atraviesa la isla y formularon un llamamiento a un diálogo «sincero, respetuoso y acorde al Derecho Internacional» para encontrar una salida duradera a la situación.

El acuerdo trilateral, firmado por los presidentes Pedro Sánchez, Luiz Inácio Lula da Silva y Claudia Sheinbaum, no es solo un gesto simbólico: implica una coordinación operativa concreta para aumentar el flujo de alimentos, medicamentos y combustible hacia la isla.

Sheinbaum propone blindar a Cuba contra una intervención militar

Durante su discurso en la cumbre, Sheinbaum fue más lejos que sus pares y propuso abiertamente una declaración en contra de la intervención militar en Cuba. «Quiero proponer una declaración en contra de la intervención militar en Cuba. Que el diálogo y la paz prevalezcan», afirmó la presidenta mexicana ante los líderes reunidos en Barcelona.

México es uno de los pocos países que ha mantenido el envío de ayuda humanitaria de forma constante desde que Washington aumentó la presión económica sobre La Habana al imponer un embargo energético que dejó a la isla sin suministro regular de petróleo, principalmente proveniente de Venezuela y del propio México, ante las amenazas de aranceles del gobierno de Donald Trump.

Lula: «Hay que parar con ese bloqueo»

El presidente brasileño Lula da Silva no midió sus palabras al referirse a la situación de Cuba. «Hay que parar con ese bloqueo a Cuba y dejar que los cubanos vivan su vida. No es posible que nos quedemos en silencio ante eso», sentenció ante los mandatarios reunidos en Fira Barcelona Gran Via

El líder brasileño también cuestionó el papel de la comunidad internacional, al señalar que lo que ocurre en la isla es, ante todo, «problema del pueblo cubano» y no de los dirigentes extranjeros, instando a respetar la soberanía y la autodeterminación cubanas.

La Habana agradece el respaldo y denuncia el «cerco extremo» de Washington

Cuba expresó su agradecimiento a las tres naciones de manera inmediata. El canciller cubano Bruno Rodríguez destacó el apoyo recibido y señaló que, «en medio de la difícil situación que enfrenta, debido al recrudecimiento del bloqueo de EE.UU. a niveles extremos, al actual cerco energético y a las constantes amenazas del Gobierno estadounidense», el comunicado conjunto representa «un digno y solidario mensaje».

Una alianza con alcance estratégico más allá de lo humanitario

El gesto conjunto también busca enviar una señal de cohesión política entre gobiernos afines en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas. La defensa del derecho de Cuba a decidir su futuro sin injerencias externas se convierte así en uno de los ejes de esta nueva sintonía diplomática.

Los tres países reafirmaron asimismo su compromiso «irrenunciable con los derechos humanos, los valores democráticos y el multilateralismo«, e hicieron un llamamiento a que «sea el propio pueblo cubano el que decida su futuro en plena libertad».

El esfuerzo diplomático se produjo tras la intervención de Sheinbaum, quien propuso ante los líderes de la cumbre una declaración contra la intervención militar en Cuba, en un contexto de colapso humanitario advertido por la ONU ante la posible quiebra del sistema de abastecimiento en la isla.

Barcelona como epicentro del progresismo global

La IV Reunión en Defensa de la Democracia reunió en Barcelona a jefes de Estado y líderes políticos progresistas de América Latina y diversas partes del mundo: además de Sánchez, Sheinbaum y Lula, estuvieron presentes Gustavo Petro (Colombia), Yamandú Orsi (Uruguay) y el expresidente chileno Gabriel Boric. El denominador común entre los asistentes fue, en gran medida, la tensión acumulada frente al liderazgo de Trump y su política exterior de presión económica y amenaza arancelaria sobre la región.

La presidenta mexicana aprovechó la ocasión para oficializar el deshielo entre los dos países: «Nunca ha habido crisis diplomática con España», afirmó Sheinbaum a su llegada a la cumbre, cerrando un capítulo de fricciones diplomáticas que databa del sexenio anterior.

La declaración conjunta sobre Cuba y el compromiso de aumentar la ayuda humanitaria de manera coordinada configuran el resultado político más concreto de la cumbre de Barcelona, y sitúan a los tres países como los principales contrapesos diplomáticos a la estrategia de presión máxima de Washington sobre La Habana.