El Perito Moreno ya no resiste: retroceso histórico por el clima

El Glaciar Perito Moreno, durante décadas considerado un ícono de estabilidad en medio de la crisis climática global, ha entrado en una fase de retroceso acelerado que amenaza su equilibrio histórico y el futuro turístico de la región patagónica. Este fenómeno, confirmado por datos científicos recientes, marca el fin de su «inmunidad» frente al calentamiento global y genera preocupación en El Calafate, el «Pueblo de los Glaciares».

Durante más de un siglo, el Perito Moreno se mantuvo en un equilibrio dinámico, avanzando y recuperando masa estacionalmente mientras la mayoría de los glaciares del planeta retrocedían. Sin embargo, mediciones precisas revelan que esa etapa ha concluido. Solo entre noviembre de 2025 y febrero de 2026 —en apenas 97 días—, el gigante de hielo perdió 0,8 km² de superficie, una cifra inédita que representa el 25% de todo lo retrocedido en los últimos 15 años.

El frente del glaciar se ha alejado hasta 420 metros de la Península de Magallanes en ese corto período, con un retroceso acumulado de hasta 800 metros en los últimos cuatro años. Además del movimiento horizontal, se registra un adelgazamiento dinámico generalizado de la lengua de hielo, proceso que comenzó a evidenciarse hacia finales de 2019 o 2020.

Luciano Bernacchi, director científico del Glaciarium, explica que el Perito Moreno ahora se comporta como el resto de los glaciares del mundo: pierde volumen año tras año debido al incremento de las temperaturas globales. El cambio climático actúa mediante tres factores clave: aumento del calor estival que intensifica el derretimiento superficial, disminución de nevadas en las zonas altas que reduce la acumulación de hielo nuevo, y la ruptura del balance de masa que antes mantenía su estabilidad centenaria.

Impacto en el turismo y proyecciones científicas

Para El Calafate, cuya economía depende casi exclusivamente del turismo atraído por este ícono natural, los cambios visibles generan angustia entre operadores, guías y habitantes. «Ver que el glaciar va perdiendo masa en su parte frontal nos angustia; la realidad del calentamiento global es imposible de negar», relatan testimonios locales recogidos en la zona.

Las proyecciones científicas indican que, si la tendencia actual de aceleración se mantiene —con tasas de retroceso que pasaron de 0,34 metros por año (2000-2019) a 5,5 metros por año desde 2019—, el paisaje frente a las pasarelas podría modificarse de manera notoria en los próximos 5 a 15 años. Esto alteraría la experiencia visual de los visitantes y reduciría la frecuencia o intensidad de las famosas rupturas cíclicas, el principal espectáculo natural de la región. Modelos numéricos sugieren que el proceso, una vez iniciado, tiende a acelerarse, aunque el glaciar no desaparecerá de inmediato dada su enorme masa.

En cuanto a medidas de conservación, se debaten en la región y a nivel nacional acciones como el fortalecimiento del monitoreo continuo mediante satélites, radares y vuelos científicos; la promoción de turismo sustentable con límites de capacidad en las pasarelas; y el impulso a políticas de mitigación global de emisiones de gases de efecto invernadero. Expertos llaman a declarar el 2025 como Año Internacional de la Preservación de los Glaciares como oportunidad para acciones concretas de adaptación y protección del Parque Nacional Los Glaciares.

El retroceso del Glaciar Perito Moreno ya no es una advertencia lejana: es una realidad que interpela tanto a la ciencia como a la sociedad. Su transformación obliga a repensar el modelo turístico de Santa Cruz y refuerza la urgencia de acciones climáticas globales. #GlaciarPeritoMoreno #CambioClimatico #ElCalafate #PatagoniaArgentina #CalentamientoGlobal

Mientras los visitantes aún pueden maravillarse con su imponente presencia, los especialistas coinciden en un mensaje claro: el tiempo para la acción se acorta. El fin de la excepción del Perito Moreno es un llamado de atención para toda la humanidad.