El gran engaño verde: el 98% de los compromisos climáticos de las cárnicas y lácteas son mentira

Un estudio científico revisado por pares demuestra que casi la totalidad de las promesas ambientales de las 33 mayores empresas del sector son greenwashing. Nestlé, Danone, Cargill y otras gigantes acumulan más de 1.200 declaraciones falsas o inverificables sobre sostenibilidad y huella de carbono.

Las grandes corporaciones de la carne y los lácteos llevan años construyendo una imagen de responsabilidad ambiental que, según la ciencia, no existe. Un estudio publicado el 22 de abril de 2026 en la revista de acceso abierto PLOS Climate concluye que el 98% de las declaraciones medioambientales analizadas pueden clasificarse como greenwashing, es decir, como promesas engañosas o intencionalmente falsas sobre el impacto ambiental de sus operaciones.

La investigación, liderada por Maya Bach y Jennifer Jacquet, de la Universidad de Miami, examinó 1.233 declaraciones medioambientales extraídas de los informes de sostenibilidad y los sitios web públicos de 33 de las mayores empresas cárnicas y lácteas del mundo, correspondientes al período 2021-2024. Entre las compañías analizadas figuran nombres de primer nivel global: Nestlé, Danone, Danish Crown, Cargill y Marfrig.

Solo tres afirmaciones tienen respaldo científico real

Los números son devastadores. De las 1.233 declaraciones estudiadas, 841 —el 68%— fueron clasificadas como relacionadas con el clima por abordar directa o indirectamente las emisiones de gases de efecto invernadero. De ese universo, 467 afirmaciones —el 38%— fueron identificadas como proyecciones futuras inverificables, del tipo «alcanzar la neutralidad de carbono en 2030» o «restaurar 600.000 millones de litros de agua en regiones con estrés hídrico para 2030».

Lo más revelador: de las 1.233 afirmaciones estudiadas, solo tres contaban con respaldo de evidencia científica académica, dos de ellas relacionadas con el clima. El resto constituye, en palabras de los propios investigadores, un ejercicio de relaciones públicas sin sustento empírico.

Compromisos de carbono neto que dependen de compensaciones, no de reducción real

El informe también apunta a una tendencia que crece dentro del sector: los compromisos de cero emisiones netas. 17 de las 33 empresas analizadas han adoptado compromisos de cero neto, frente a solo 4 que los tenían en 2020. Sin embargo, estos compromisos parecen sustentarse en la compensación de emisiones de carbono antes que en una descarbonización directa.

Un ejemplo paradigmático citado en el estudio es la promesa de una empresa láctea de «producir lácteos climáticamente neutros a más tardar en 2050«, clasificada como ecopostureo por carecer de mecanismos verificables para cumplirla.

Una industria que contamina más que el transporte aéreo y marítimo combinados

El contexto en el que ocurre este engaño masivo agrava su impacto. La industria cárnica y láctea representa el 57% de las emisiones totales de la producción alimentaria mundial y al menos el 16,5% de todas las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Es un sector que supera en huella climática al transporte aéreo y marítimo combinados, y cuyas decisiones tienen consecuencias directas sobre los objetivos del Acuerdo de París.

«Crea la ilusión de progreso climático»

Las autoras del estudio no dejan lugar a interpretaciones ambiguas. «El greenwashing estaba generalizado en los informes de sostenibilidad de las mayores empresas cárnicas y lácteas del mundo, lo que puede crear la ilusión de progreso climático», afirmó Maya Bach, autora principal de la investigación. Jennifer Jacquet, autora correspondiente, advirtió que «nos preocupa que estas afirmaciones puedan inducir a error al público, influir en los consumidores y reducir la presión sobre los responsables políticos para que adopten medidas climáticas».

Las investigadoras señalan que «la industria cárnica y láctea podría estar engañando a consumidores e inversores sobre si y en qué medida están abordando los impactos medioambientales, incluido el cambio climático«.

El ecopostureo, una práctica que excede al sector cárnico

Las autoras reconocen que las promesas, las afirmaciones no verificables y el greenwashing no son estrategias exclusivas de la industria cárnica y láctea, aunque la ganadería sí tiene un impacto desproporcionadamente alto en los gases de efecto invernadero a nivel mundial.

El estudio, publicado en coincidencia con el Día de la Tierra, llega en un momento en que los reguladores de la Unión Europea y de varios países avanzan en legislación contra la publicidad ambiental engañosa. El trabajo de la Universidad de Miami aporta, por primera vez, una cuantificación rigurosa y sistemática del fenómeno en el sector agroalimentario global, y sienta las bases científicas para exigir rendición de cuentas a las corporaciones que hacen del discurso verde una herramienta de marketing antes que un compromiso real con el planeta.