Bloqueo en Ormuz: Irán cierra la ruta del petróleo y Trump lanza ultimátum

Irán volvió a bloquear el Estrecho de Ormuz, la arteria vital que transporta el 20% del petróleo mundial, en respuesta al cierre de puertos impuesto por Estados Unidos. Mientras una delegación de Donald Trump viaja a Islamabad para negociar, el presidente estadounidense advirtió: “Se acabó la amabilidad” y amenazó con destruir infraestructura iraní si no hay acuerdo.

El Estrecho de Ormuz se convirtió una vez más en el epicentro de la crisis en Medio Oriente. Este lunes, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) anunció el nuevo bloqueo y advirtió que cualquier embarcación que se acerque será considerada “colaboradora del enemigo” y atacada sin piedad. La medida responde al bloqueo naval de Washington sobre los puertos iraníes y reaviva el temor a una crisis energética global.

En las últimas horas, Irán disparó contra buques petroleros. Al menos dos barcos con bandera india fueron atacados en el Golfo, mientras que un carguero británico y un buque francés también recibieron disparos. Como consecuencia, 23 embarcaciones debieron cambiar su rumbo de urgencia, paralizando parte del comercio marítimo.

Donald Trump reaccionó con dureza a través de Truth Social. Confirmó que las negociaciones con Irán “avanzan”, pero no extenderá el alto el fuego que expira la próxima semana. “Si Teherán no acepta un acuerdo justo y razonable, Washington destruirá sus centrales eléctricas y puentes”, escribió el mandatario. Estimó que el bloqueo le cuesta a Irán 500 millones de dólares por día y reiteró que “lamentablemente, tendremos que empezar a lanzar bombas otra vez”.

Pese a las amenazas, la diplomacia sigue su curso. Este lunes por la noche llegará a Islamabad una delegación estadounidense encabezada por Steve Witkoff y Jared Kushner. Pakistán desplegó un operativo de seguridad inédito: más de 10.000 agentes, 600 puestos de control y suspensión del transporte público en Islamabad y Rawalpindi. El ministro de Exteriores turco, Hakan Fidan, aseguró que las conversaciones están “prácticamente concluidas”, aunque persisten desacuerdos y pidió prorrogar la tregua.

El petróleo vuelve a ser el arma decisiva. El cierre del Estrecho de Ormuz no solo afecta a Irán, sino que pone en jaque el suministro energético mundial. Analistas advierten que cualquier escalada podría disparar los precios del crudo y generar una recesión global.

Mientras el mundo contiene la respiración, Irán y Estados Unidos juegan una partida de alto riesgo: diplomacia versus fuerza bruta en la ruta petrolera más estratégica del planeta. La próxima semana será decisiva.